____________________________________________________


José Watanabe. Perú (1945-2007)


LOS VERSOS QUE TARJO

Las palabras no nos reflejan como los espejos, así exactamente,
pero quisiera.
Escribo con una pregunta obsesiva en las orejas.
¿es ésta la palabra exacta o es el amague de otra
que viene
.............................. no más bella sino más especular?
Por esta inseguridad
tarjo, toda la noche tarjo, y en el espejo que aún porfío
sólo queda una figura borrosa, mutilada, malograda.
Es como si cumpliera la amenaza de la madre
.............................. sibilina
Al niño que estaba descubriéndose, curioso,
.............................. en su imagen:
“Tanto te miras en el espejoque
algún día terminarás por no verte”.
Los versos que irreprimiblemente tarjo
............... se llevarán siempre mi poema

................De El huso de la palabra, 1989.



HOMBRE ADENTRADO EN EL BOSQUE

Está sentado sobre un pino caído.
Entre el balanceo de los árboles observa el espejear
de la esfera de aluminio
que corona la torre puntiaguda del Pabellón del Cáncer.
Difícil símbolo
la esfera.
El hombre baja la mirada. Su alrededor es más amable:
los pétalos de la "Cati en Llamas" parecen crepitar en el verdor
de la yerba,
un insecto que sería avispa si no fuera tan azul
taladra su nido en un alerce. Y también mariposas.
No hay pájaros, tal vez el indicio de una posible tormenta.
Es el inestable tiempo de entre estaciones.
Pero ahora es el sol bajando en haces que se pierden en el humus.
Un haz no se pierde,
incide en un pequeño charco de lluvia.
El charco refulge y la raiz próxima de un pino se esfuma.
Y asimismo
y completamente
desaparece un conejo blanco que de huida salta al centro del
agua fulgurante.
Y esperándolo y no viéndolo más, el hombre pregunta:
"¿Y si la luz lo ha llevado a otro planeta
y el conejo, ya animal de otra sustancia, corre contento
sin haber padecido el rigor de trampa, cuchillo, escopeta, zorro,
enfermedad u otro modo
de la muerte?"
("Oh Señor, no es de la muerte que quiero huir sino de sus
terribles modos")
Ya no es amable su alrededor.
El viento del tiempo inestable desciende violento.



EL LENGUADO

Soy
lo gris contra lo gris. mi vida
depende de copiar incansablemente
el color de la arena,
pero ese truco sutil
que me permite comer y burlar enemigos
me ha deformado. He perdido la simetría
de los animales bellos, mis ojos
y mis narices
han virado hacia un mismo lado del rostro. soy
un pequeño monstruo invisible
tendido siempre sobre el lecho del mar.
Las breves anchovetas que pasan a mi lado
creen que las devora
una agitación de arena
y los grandes depredadores me rozan sin percibir
mi miedo. El miedo circulará siempre en mi cuerpo
como otra sangre. Mi cuerpo no es mucho. Soy
una palada de órganos enterrados en la arena
y los bordes imperceptibles de mi carne
no están muy lejos.
A veces sueño que me expando
y ondulo como una llanura, sereno y sin miedo, y más grande
que los más grandes. Yo soy entonces
toda la arena, todo el vasto fondo marino.

...............De Cosas del cuerpo, 1999.


EL DESCENDIMIENTO

No otra cosa ha sucedido aquí
que la muerte del hijo de María. Vean:
............... el cuerpo solo se impone sobre nosotros,
no necesita de ninguna otra grandeza.

La ciudad atardece a lo lejos y
a espaldas de nosotros.
Nos sentimos abandonados. La madre,
la que le dio carne,
...............no madera, no mineral
sino carne,
la más extraña y débil de todas las sustancias, llora
.............................. tan desconsolador trabajo.

Sé que ahora me desmienten, pero yo oí la voz
del muerto
susurrando: subiré hasta mi Padre con este mismo cuerpo,
.............................. .............................../e incorrupto.
¿Incorrupto, y sin sudores ni llagas, otra vez limpia carne
.............................. de leche?
Entonces
verdaderamente este era el Hijo de Dios.

...............De Habitó entre nosotros, 2002.



POEMA TRÁGICO CON DUDOSOS LOGROS CÓMICOS

Mi familia no tiene médico
.............................. ....ni sacerdote ni visitas
y todos se tiendenen la playa
saludables bajo el sol de verano.

Algunas yerbas nos curan los males del estómago
y la religión sólo entra con las campanas alborotando los
.................canarios.

Aquí todos se han muerto con una modestia conmovedora,
mi padre, por ejemplo, el lamentable Prometeo
silenciosamente picado por el cáncer más bravo que las
..................águilas.

Ahora nosotros
............................ninguno doctor o notable
en el corazón de modestas tribus,
.............................la tribu de los relojeros
............................la más triste de los empleados públicos
............................la de los taxistas
............................la de los dueños de fonda
de vez en cuando nos ponemos trágicos y nos preguntamos
............por la muerte.

Pero hoy estamos aquí escuchando el murmullo de la mar que es el morir.

Y este murmullo nos reconcilia con el otro murmullo del río
por cuya ribera anduvimos matando sapos sin misericordia,
reventándolos con un palo sobre las piedras del río tan
...............metáforico
................................................................que da risa.

Y nadie había en la ribera contemplando nuestras vidas hace
..............años
sino solamente nosotros
los que ahora descansamos colorados bajo este verano
como esperando el vuelo del garrote
.............................................sobre nuestra barriga
.............................................sobre nuestra cabeza
.......................................................nada notable
..................................................................nada notable.

De Albúm de familia, 1971.



REFULGE OTRA VEZ EL SOL

Refulge otra vez el sol sobre el río
siéntate en la hierba con espíritu tranquilo
y mira a los muchachos bañarse y reír.
Acepta estrictamente esta visión.

(Has mirado tu sombra desde el puente
y te a extrañado
que no tuerza hacia la corriente).

Tú también te bañaste aquí
y entonces el río era igualmente sucio, dejaba
estrías de barro en las comisuras de la boca
donde se formaba esa risa gratuita, risa
sólo por estar allí, zambulléndose
y emergiendo con un único conocimiento,
el de las cualidades tangibles del agua.
Ése era el sentido de la risa
acepta estrictamente ese sentido y declina
la especulación poética. Porque es tu verso opaco
contra tu brillante alegría de muchacho.

De Huso de la palabra, 1989.


EL BAUTISMO


Yo grité en el desierto
que vuestros pecados eran gordos como cerdos.

Vengan al Jordán. Aquí estoy
…………….como árbol que resiste la corriente.

Inclínense
ante el ardor que el Padre ha puesto en mí
y quedarán limpios como los niños
…………………….que esta mañana retozan en el agua.

Pero Tú ¿por qué vienes a mí, Señor?
Tú no tienes pecados, excepto
acaso una marca de nacimiento:
la fijeza del Padre
………….que vive en un solo eterno día.

El río
te dirá que el caminar de los hombres es continuo
………………………….e inevitable.

Por eso te bautizo, rogando
…………..que cuando dejes el agua
te acompañe
el espíritu fluyente del río, su transcurrir
…………………………en el tiempo
hasta el día en que los cielos
…………..se abran nuevamente para Ti.


LA TENTACIÓN EN EL DESIERTO

Los pastores de cabras
…………que cruzan el desierto
siguiendo largos caminos invisibles
te miran compasivos. Adivinan
que en tu quietud, recostado en la roca,
………….mientras ninguna hora avanaza,
desmoronas igual que el sol a las piedras
………….las palabras del mal.

Cuando regresen de sus valles de pastura
……………………….(en la aridez
sonará como agua la alegría
de los cencerros) ya no estarás. Sólo hallarán
en la roca
la huella de tu espalda,
…………………………negra,
como si hubieras ardido.


EL DESCANSO EN LA FUENTE

Samaria, tierra poco amiga, míralo
sentarse junto al pozo, solo
…………………derrotado por los desiertos.

Olvidado de su sed, ensimismado, observa
los trigales sin viento,
las ovejas dormidas
…………..en la colina, las inclinadas hojas
de humildes hortalizas,
el reflejo del agua profunda
…………………..abrillantando su ropa. En el mediodíaa
todo alcanza la limpieza de su origen,
………….su tranquila plenitud.

Ha encontrado una hora única e infinita, y está
………..entrado en ella. Ahora
Él está convencido:
……………su eternidad es posible.

Dale ya de beber, samaritana.


LA ÚLTIMA CENA

Yo dispuse sobre la larga mesa de los alimentos
…………………………………..de la Pascua.
Soy vieja y sé quién está coronado por la muerte. Era Él.

No me atrevía a consolarlo
porque mirando por la puerta la triste noche de Jerusalem
empezó a destazar para sus discípulos
el gran pan
…………….como si fuera un animal de trigo.

Abandoné discretamente el comedor cuando Él decía:
……………cada pedazo de pan que reciben soy yo.

Uno de los doce preguntó:
……………..¿estás empezando una parábola, Maestro?

Afuera pensé: ¡qué poco avisados sus discípulos
que no ven que el hombre está coronado por la muerte
……………………..y que pan o carne es lo mismo!

Cuando se marcharon
mi vecina me acusó de exagerada e imaginera:
……………Él siempre habla con símbolos, me dijo;
pero en el comedor vacío, entre las migajas y el vino,
……….percibí el límpido olor de una herida.


LOS DISCIPULOS DORMIDOS

Te esperamos, Señor, como un rebaño exhausto
……………………al pie del monte.

El día es un largo ajetreo junto a Ti.

Tus prodigios nos ponen en un mundo distinto. Cuando
vemos que resuelves tan fácilmente
……………………..los imposibles, el esfuerzo
por permanecer Pedro, Juan, Andrés o Santiago
………………………………………es agotador.

Somos de la tierra, Señor, pescadores y labriegos
……………………………….y sin alas.
Sólo dormir nos aligera.
Cuando subiste a hablar con tu Padre
entre los olivos
…………no velamos ni oramos, nos tendimos en la yerba
porque el día ya estaba cumplido en nuestro cuerpo.

No reproches
tan acremente nuestro sueño, Señor
el sueño nos eleva a otra esfera, fabulosa,
…………como la que viene contigo cuando amanece.

De «Habitó entre nosotros»
Serie ficciones POESIA
Pontificia Universidad Católica del Perú. Fondo Editorial, 2002.


LA PIEDRA DEL RÍO

Donde el río se remansaba para los muchachos
se elevaba la piedra.
No le viste ninguna otra forma:
………………….sólo era una piedra, grande y anodina.

Cuando salíamos del agua turbia
trepábamos en ella como lagartijas. Sucedía entonces
algo extraño:
……….el barro seco en nuestra piel
acercaba todo nuestro cuerpo al paisaje:
………………...el paisaje era de barro.
En ese momento
la piedra no era impermeable ni dura:
……….era el lomo de una gran madre
que acechaba camarones en el río. Ay poeta,
otra vez la tentación
……………de una inútil metáfora. La piedra
era piedra
y así se bastaba. No era madre. Y sé que ahora
asume su responsabilidad: nos guarda
en su impermeable intimidad.

Mi madre, en cambio, ha muerto
………………..y está desatendida de nosotros.


LA PIEDRA ALADA

El pelícano, herida, se alejó del mar
…………y vino a morir
sobre esta breve piedra del desierto.
Buscó,
durante algunos días, una dignidad
para su postura final:
acabó como el bello movimiento congelado
………………………de una danza.

Su carne todavía agónica
empezó a ser devorada por prolijas alimañas y sus
………huesos
blancos y leves
resbalaron y se dispersaron en la arena.
………………………….Extrañamente
en el lomo de la piedra persistió una de sus alas,
sus gelatinosos tendones se secaron
y se adhirieron
a la piedra
………como si fuera un cuerpo.

Durante varios días
………..el viento marino
batió inútilmente el ala, batió sin entender
que podemos imaginar un ave, la más bella,
…………………pero no hacerla volar.


CUESTION DE FE

¿Cómo sería la luz de la madrugada
…en que Abraham, el hombre de la cerrada fe,
subió al monte Moriah
llevando de la mano a su unigénito Isaac?

Tiene que haber sido una luz hondamente azul
como la de este amanecer: en aquel azul
Abraham imaginaba
la vibrante sangre de su hijo en el cuchillo.

………………..La sangre vibra más en el azul.
Lo sé porque mi piel, de tan sola ahora,
segrega sangre en la palma de mi mano:
……………………..el primer milagro de mi día, o castigo,
por haber querido subir la cuesta de la montaña
con una muchacha (más hija que esposa).

Ella, al primer sol, huyó asustada,
……………………..me negó
su joven cuerpo para el sacrificio
y yo no pude demostrarle
………………….mi neurótica fe en Dios.



FÁBULA

En el cauce del río seco
una espigada yegua orina sobre un sapo agradecido.
Yo, que voy de paso, sonrío y recuerdo
……………una antigua ley de compensaciones
de la magia: más feo el sapo
más bello y deslumbrante el príncipe.

Ay, pero la abundante orina de la yegua no es amor
y, aunque amorosamente regada
………………no rompe los hechizos más perversos:
es sólo un poco de agua ácida en esta sequedad solar.

La yegua se aleja trotando aliviada, moviendo
las ancas
como una muchacha. Yo voy por los espinos resecos
recordando al sapo:
……………..el pobre no tenía encantamiento
y se quedó sólo
y soportando su fealdad inmutable
……………………………………y ahora meada.


EL TOPO

…….Estaba ahí,
acorralado en el ruedo de los curiosos. Sus garras
escarbaban inútilmente el cemento de la vereda,
……..y sangraban. No avanzaba,
sólo esponjaba y contraía su cuerpo
………………..según su miedo. Y con sus hocico,
rosado y móvil, husmeaba
…………………..lejos de sus oscuras galerías,
el aire soleado de los hombres.

Jamás habíamos visto un topo.
Habían capturado un mito, un animal
de bestiario. Por eso
nuestra mente demoraba, se estremecía,
…………………..no podía creer
que bajo la realidad estridente del sol
hubiera otro animal
………..de carne lastimada como la nuestra.


EL PAN

Perdonen que lo diga sin pudor,
pero mi madre y yo vivíamos en un pueblo
…………………………….de hambrunas.
Las carencias
nos llevaban a todos a una especie de inocencia
……………………………..a un vivir
en el centro puro de nosotros mismos.
Así es cuando ya no queda nada, salvo
la postura orgullosa de mi madre
…………………….que dormía como saciada.

Cada cierto tiempo pasaban profetas
que repetían monsergas en nombre de un dios
……………………prometedor, pero cruel.
Ninguno trajo lluvia sobre los campos yermos
……………ni hizo el milagro de una simple lechuga.

Una tarde se asomó a nuestra puerta
un extranjero de mirada llameante, un agorero,
pero no supimos quién ardía en él, si su dios
………………………………….o su demonio.
Dijo llamarse Elías y tenía gran hambre como nosotros.
…………..Se quedó mirando a mi madre
que en la artesa mezclaba un puñado de harina Santa Rosa
…………con una cucharada de manteca sin nombre.
Estoy haciendo un pan para mi hijo y yo. Lo comeremos
y después, con la dignidad de los pobres satisfechos,
nos moriremos de hambre, dijo mi madre
………………………………..en reyes 17:12.


LOS GORRIONES

El trinar de los gorriones entró por la ventana abierta,
pero yo desperté lleno de brumas: casi hasta el amanecer
……….busqué palabras sin provecho de belleza.
Los gorriones cantan una cascada
………………….de notas rápidas y precisas.
Ellos ya resolvieron su problema
…………y cantan por oficio de sus cuerpos,
pero no los veo entre las espesas ramas del ficus.
Quizás ya se fueron,
quizás ya no existen gorriones en el mundo
y ahora el canto que persiste
…………….es el gorrión verdadero, la dulce materia
de los gorriones que se extinguieron.

Y pregunto con solidaridad de insomne: ¿cuántos
…….buscaron
anoche
con agónico deseo
otras palabras
o un movimiento nuevo del cuerpo en la danza
o una melodía arrancada del inviolable silencio
………de las estrellas
…………o un trozo de pincel
que dibuje el universo entero como quería Utamaro?

Acaso sea muy pronto para lograrlo, acaso
……………aún somos muy densos.
Mientras tanto
balbuceamos, pergeñamos
pero nadie podrá decir que no intentamos
………………..llenar la sima de nuestra angustia.


Algún día, Dios mío, alcanzaremos a decirte
de qué materia estamos hechos.


SIMEÓN EL ESTILITA

Hagámosle caso a Simeón, oigamos
sus consejos, sus prédicas, sus advertencias
…………….porque nos habla desde un sitio perfecto.
La sabiduría
consiste en encontrar el sitio desde el cual hablar.

Simeón nos habla desde lo alto de una columna
de piedra marmórea
que ha tallado
…………y plantado en medio del desierto.

No está, pues, ni en el cielo ni en la tierra.

Arriba, en el cielo
vuelan los ángeles de ojos blancos
con sus pensamientos purísimos que
…………………ninguna pasión humana agita
…………………….o enturbia.

Cuando Simeón baja la mirada a tierra
………………………..ve los peregrinos
rodeando la base de su elevada columna, esperando
ansiosos
su palabra.
…………………………Observa tristemente
esos rostros demasiado afectados
por la inevitable vulgaridad de la vida terrestre, y luego
habla
………………y su palabra
es un fragor llameante que funde ángeles y rampantes.



De «La piedra alada»
Colección La piedra del sur. Editorial Pre-Textos, 2005.

Gastón Baquero. Cuba (1918-1997)


SONETO PARA NO MORIRME

Escribiré un soneto que le oponga a mi muerte
un muro construido de tan recia manera,
que pasará lo débil y pasará lo fuerte
y quedará mi nombre igual que si viviera.

Como un niño que rueda de una alta escalera
descenderá mi cuerpo al seno de la muerte.
Mi cuerpo, no mi nombre; mi esencia verdadera
se inscrustará en el muro de mi soneto fuerte…

De súbito comprendo que ni ahora ni luego
arrancaré mi nombre al merecido olvido.
Yo no podré librarle de las garras del fuego,

no podré levantarle del polvo en que ha caído.
No he de ser otra cosa que un sofocado ruego,
un soneto inservible y un muro destruido.

De El álamo rojo en la ventana (1935-1942)


OSCAR WILDE DICTA EN MONTMATRE A TOULOUSE-LAUTREC LA RECETA DEL COCTAIL BEBIDO LA NOCHE ANTES EN EL SALON DE SARAH BERMHARDT.

(Según Roland Dargeles, en casa de Sarah bebieron esa noche un raro cocktail. Un hombre preguntó cómo se hacía. Y Sarah dijo: «Este es un secreto de Oscar. Oscar, ¿querría usted darle en privado la receta a mi dulce amigo el señor de Toulouse-Lautrec?»)


«Exprima usted entre el pulgar y el índice un pequeño limón verde
traído de Martinica. Tome el zumo de una piña
cultivada en Barbados por brujos mexicanos. Tome
dos o tres gotas de elixir de maracuyá, y media botella
de un ron fabricado en Guyana para la violenta sed
de nuestros marinos, nietos de Walter Raleigh.
Reúna todo esto en una jarra de plata, que colocará
por media hora ante un retrato de la Divina Sarah.
Luego procure que la mezcla sea removida
por un sirviente negro con ojos de color violeta.
Sólo entonces añadirá, discretamente,
dos gotas de licor seminal de un adolescente,
y otras dos de leche tibia de cabra de Surinam,
y dos o tres adarmes de elixir de ajonjolí,
que vosotros llamáis sésamo, y Haroum-Al-Raschid llama tajina.
Convenientemente refrescado todo eso,
ha de servirlo en pequeños vasos de madera
de caoba antillana, como nos lo sirviera anoche
la Divina Sarah. Y nada más, eso es todo:
eso, Señor de Toulouse, es tan simple
como bailar un cancán en las orillas del Sena».

De Poemas invisibles, 1991.

____________________________________________________________________

Eduardo Anguita. Chile (1914-1992)


Unica Razón de la Pasión de N.S.J.C.

Arlequín:
Nuestro Señor Jesucristo padeció únicamente por Jenaro Medina.
Nuestro Señor Jesucristo subió al Calvario por la señora Hortensia.
Nuestro Señor Jesucristo murió exclusivamente por el Chipo Cruz
Nuestro Señor Jesucristo -Eli Eli lama sabajtani- por Alemparte,
por Gaete por los hijos de Weir Scott.
Por mí y por todos los chilenos todos los uruguayos
..............los suramericanos los norteamericanos los ingleses
..............los franceses los alemanes los españoles los italianos
los rusos los ciegos los gordos los sabios los egipcios
los atletas los caldeos los militares los iranios los
liberales los lisboetas los utopistas los explotados
los condenados de la tierra los explotadores los esclavos
sin pan los mormones los vendedores los productores los consumidores
los suizos los músicos los gobernantes los sordos ay

Sus llagas se hicieron por todos ellos por todos nosotros
Y todos cabemos en ellas y todos somos redimidos
Pero Jenaro Medina solo
O yo solo
O la simple señora Hortensia
Es la causa de toda la Pasión y la Muerte de Nuestro Señor Jesucristo.

Coro:
Nuestro Señor Jesucristo subió al Calvario por el chico Molina
Murió exclusivamente por la señora Hortensia
Por los caldeos por los intermediarios los soberbios
.............los jordanos Meneses los ejecutivos...

Arlequín:
No sigamos nombrando por qué única creatura padeció y murió
.............Nuestro Señor Jesucristo.
Todos saben que fue por mí solamente por mí.
Coro:
Miiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ( cantando nota Mí).

Coro Mujeres
Miiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ( nota Mí una octava más alta).



VENUS EN EL PUDRIDERO

(fragmentos)

¿Escucháis madurar los duraznos a la hora del estío,
a la venida del sol, mientras un príncipe danza
en vísperas de su coronación?
Yo pienso en el gusano.

¿Oís podrirse los duraznos en el granero,
al atardecer, mientras las fechas del reino
caen de los tronos
y el viento las amontona, las dispersa y olvida?
Yo pienso en el gusano.

Si veis montar el agua de la noria,
con un niño fijamente asomado al brocal
frente a frente al abuelo
y se siente el beso de los amantes como una hoja seca
que al pie del tiempo aplasta crepitando:
¿los amantes están muertos? No preguntéis con torpeza.
Pensad en el gusano.

Al borde del pozo, gusano y amante,
los dos punteros del reloj.
El agua está vacía y la amada es un torrente
de mil rostros despeñados.
Ambos sedientos, un sol varonil frente al otro
sol, también varonil,
pero llorando y sombrío:
el de le aurora y el atardecer, íntimamente coludidos,
aparentemente enemigos y cuán quebrantados.

Llegan carretas rebozantes de frutas maduras,
se despiden los ancianos,
las raíces quedan en acecho al sol de la espera,
se acumulan los hechos.

Niño, niño mío, nómbrame sin pestañar,
en un segundo,
las dinastías reinantes -siglos, siglos-,
los monarcas desgajados.
Abuelo, abuelo, nómbrame siglos sin pestañar,
en un instante,
antes que el ruiseñor concluya la nota de su silbo.

¿Quién osa alzar el Tarot vertiginoso?
Todas las fechas están prontas, o marchitas, como nunca nacidas.
Niño y anciano, en este instante tenéis la misma edad:
sólo un instante:
¿no habéis empezado?, ¿habéis terminado?
¡A qué pensar en el gusano!

El rey que tomó la ciudad
y con ella hizo una argamasa de sangre,
dejó el horror, dejó el escarnio;
las vírgenes violadas están vivas, las viudas maldicen.
El rey murió. Un muerto es el culpable.

El diabólico motorista que en carruaje veloz
cruzó la calle sin razón aparente,
a un chico dejó inválido, a una novia le quebró la columna.
El motorista ha muerto.
A él se debe este mundo.

Cuanto nos es dado es obra de muertos;
nos dejaron maravillas y desdichas;
cómo pedirles cuenta, todo trayecto es corto.
Muertos poderosos que nos legaron herencias
imposibles de revivir, imposibles de evitar.
¡A muertos, a muertos se debe este mundo!

Tiempo furioso, memoria feroz.
Esa fuerza desprendida del látigo, que sigue ondulando
cuando la mano que lo maneja ya está hecha polvo,
el latigazo aún azota con destreza terrible y melancólica.

¿Podemos comprender que la amada,
apenas pronunciadas las palabras del amor,
cambie, desaparezca, se destituya?
Y todavía sientes la presión del abrazo,
el calor de su beso
y su boca ha expirado?

A un muerto, a un muerto se debe este mundo.

(De modo semejante, el Rosal misterioso,
centro ígneo de radio cero, palpita en reposo
en el corazón del jardín,
y de él fluyen los rayos, los pétalos, la extensión de los prados;
salió al día, y extendiendo los brazos su amor emana
en forma de apóstoles, de mártires, de amantes de todo orden,
y hasta de esas señoras que reparten la piedad
y son tantos más agrias
para que la moneda se vea más dulce y no les pertenece.
El amor, el aroma y los actos fortuitos,
más existentes que sus autores, gemas en reposo,
que no se quieren invisibles, y si se quieren
así, al fin y al cabo,
como sentirse llamados a vivir sólo un instante
y servir para mucho, mucho tiempo).

No lamentes la ausencia de la semilla,
ama grandemente el fruto dado.
La semilla debe morir.


"Venus en el pudridero", Editorial del Pacífico, Santiago de Chile, 15 de diciembre de 1967. Edición de 1000 ejemplares. El poema fue comenzado en México en 1956 y terminado en Santiago de Chile en 1960.

____________________________________________________________________


Rafael Courtoisie. Uruguay (1958)

ESTADO SOLIDO

En toda pared hay un abismo ordenado. Una pared es un colmo, la principal apariencia dele estado sólido: encalada, es un espejo que devuelve la imagen intestina, la blancura de una piel sin cuerpo, una ausencia notoria pero vulnerable, la falta completa de un objeto.
Desprovista absolutamente de glándulas, sin vísceras, la pared acumula un pureza que termina.
Es lo contrario a un órgano pero recuerda a éste por su membrana: todo órgano requiere de pared o paredes, toda sospecha acude a su pared, no hay intimidad sin paredes.
Probablemente es la intimidad la verdadera, la posible víscera de las paredes, la intimidad con su muscosa oculta, su invención en penumbras que empieza y termina en la pared, aunque afuera, bajo la luz del sol estire su pedúnculo, su fantasma de raíz rastrera, la acera o el camino, aplastados de horizontalidad.
Si la intimidad es la víscera de la pared, y la pared la protege, detrás de todo conjunto de paredes puede haber un misterio, cuya glándula invisible se constriñe, se apaga y precipita en los derrumbamientos, cada vez que hay un sismo.
Entonces la pared acude a su silencio: "Si las paredes hablaran..."
Las paredes hablan, sí, un idioma perfectamente vertical cuyo dominio exhiben los reclusos.
Una pared es muda en su estridencia, es lacónica a los gritos.
Las paredes hacen pensar en un pequeño mar despierto, en un agua puesta de pie en quejido. Pero a poco que se la toca se sabe que es un mar duro y prescindente, que no hay peces.
La pared no tiene orillas. Nadie naufraga en la pared salvo el desesperado, el que se estrella la cabeza, el que se rompe el casco del absurdo contra la pared.
Además, ¿cómo nadar un mar vertical? Un mar que va ninguna parte, porque la pared desemboca en sí misma, aunque el piso y el techo sean excusas. La pared retrocede sin moverse, pues siempre está en su sitio, y en el proceso de este movimiento imposible, de esa manera que no obedece a la luna sino al tiempo, se erosiona, se agrieta, deja una resaca que se confunde con el polvo, que nadie ve y que se barre y expulsa como si fuera una materia floja, cuando en realidad es materia de la pared, polen de hueso.
Calcárea, obsecada, la pared simula una meditación. Pero no piensa.

De Estado sólido, 1996.


EL AMOR DE LOS LOCOS

Un loco es alguien que está desnudo de la mente. Se ha despojado de sus ropas invisibles, de esas que hacen que la realidad se y se desvíe. Los locos tienen esa impudicia que deviene fragilidad y, en ocasiones, belleza. Andan solos, como cualquier desnudo, y con frecuencia también hablan solos ("Quien habla solo espera hablar con Dios un día").
Más difícil que abrigar un cuerpo desnudo es abrigar un penasamiento. Los locos tienen pensamientos que tiritan, pensamientos óseos, duros como la piedra en torno a la que dan vueltas, como si se mantuvieran atados a ella por una cadena de hierro de ideas.
El cerebro de un pájaro no pesa más que algunos gramos, y la parte que modula el canto es de un tamaño mucho menor que la cabeza de un alfiler, un infinitésimo trocillo de tejido, de materia biológica que, con cierto aburrimiento, los sabios escrutan al microscopio para descifrar de qué manera, en tan exiguo retazo, está escrita la partitura.
Pero desde mucho antes, y sin necesidad de microscopio ni de tinciones, el loco sabe que el canto del pájaro es inmenso y pesado, plomo puro que taladra huesos, que se mete en el sueño, que desfonda cualquier techo y no hay cemento ni viga que pueda sostener sus hartura, su tamaño posible. Por eso que algunos locos despiertan antes de que amanezca y se tapan los oídos con su propia voz, con voces que sudan de adentro, de la cabeza.
Los pensamientos del loco son carne viva, carne sin piel. En el desierto del pensamiento del loco el pájaro es un sol implacable. El canto cae como una luz y un calor que le picara al loco en la cerne misma de la desnudez.
Pero la desnudez del loco es íntima: de tanto exhibirla queda dentro. Es condición interior, pasa desapercibida a las legiones de cuerdos cuya ánima está cubierta por completo de tela basta, gruesa, trenzada por hilos de la costumbre.
El único instrumento posible para el loco, para defender su desnudez, es el amor. El amor de los locos es una vestimenta transparente. Esos ojos vidriosos, ese hilo ambarino que orinan por las noches, ese fragor y ese sentimiento copioso y múltiple que no alteran las benzodiazepinas, que no disminuye el Valium, permanecen intactos en el loco por el arte del amor.
Es un amarillo, y una cuchara, y un punzón. Es todo menos un vestido, no cubre sino que atravieza, no mitiga sino que exalta. El amor de los locos tiene una textura, un porte y una sustancia.
La sustancia se parece al vidrio, pero es el vidrio de una botella rota.

De Estado sólido, 1996.

____________________________________________________________________

Pedro Lastra. Chile (1932)


NADIE


No pensaba en la muerte Ulises
cuando dijo
que su nombre era Nadie.
Ulises,
diestro en ardides y en sabidurías
no pensaba en la muerte,
no quería sentir el desorden del mar
ni el engañoso
ir y venir del viento de las islas.
Ulises dijo Nadie
y conjuró en el nombre
toda la desolación y toda guerra
porque alguien lo esperaba
en la región que es uno y es todos los lugares
ayer y todavía.

INFORME PARA EXTRANJEROS

De nuevo entre nosotros reparte el pan, el agua,
gestos desdibujados mi padre,
mis hermanos me miran y no me reconocen,
me preguntan quién soy, por qué he venido
tan tarde, ya es de noche, no sé qué contestar,
mi padre abre una puerta y alguien entra,
yo sigo dando cuerda a una caja de música
que se rompe en mis manos,
estoy solo en la casa,
mi padre mira un árbol en el patio,
las flores,
pienso en la primavera.
Y sé que es en Chillán...


EL SOL, AUTOR DE REPRESENTACIONES

No éramos inmortales, me decía
mientras iba de regreso a la casa
por caminos que son
contra toda nostalgia
una parte de mí:
y entonves recordé
a una muchacha vestida de oscuro,
muchacha de los Andes
cuyo nombre casi había olvidado.
Recordé a esa muchacha y la escena perdida
para vivir de nuevo
y saber de una vez lo que sería
la caída del sol
junto a alguien semejante a su sombra.
Y eso fue todo, creo:
sol del atardecer,
sombra de la memoria.
____________________________________________________________________


Andrea Cote. Colombia (1981)


PUERTO QUEBRADO

Si supieras que afuera de la casa,
atado a la orilla del puerto quebrado,
hay un río quemante
como las aceras.

Que cuando toca la tierra
es como un desierto al derrumbarse
y trae hierba encendida
para que ascienda por las paredes,
aunque te des a creer
que el muro perturbado por las enredaderas
es milagro de la humedad
y no de la ceniza del agua.

Si supieras
que el río no es de agua
y no trae barcos
ni maderos,
sólo pequeñas algas
crecidas en el pecho
de hombres dormidos.

Si supieras que ese río corre
y que es como nosotros
o como todo lo que tarde o temprano
tiene que hundirse en la tierra.

Tú no sabes,
pero yo alguna vez lo he visto
hace parte de las cosas
que cuando se están yendo
parece que se quedan.

De Puerto calcinado, 2002.


LA MERIENDA

También acuérdate María
de las cuatro de la tarde
en nuestro puerto calcinado.
Nuestro puerto
que era más bien una hoguera encallada
o un yermo
o un relámpago.

Acuérdate del suelo encendido,
de nosotros rascando el lomo de la tierra
como para desenterrar el verde prado.

El solar en donde repartían la merienda,
nuestro plato rebosante de cebollas
que para nosotros salaba mi madre,
que para nosotros pescaba mi padre.

Pero a pesar de todo,
tu lo sabes,
habríamos querido convidar a Dios
para que presidiera nuestra mesa,
a Dios pero sin verbo
sin prodigio
y sólo para que tú supieras,
María,
que Dios está en todas partes
y también en tu plato de cebollas,
aunque te haga llorar.

Pero sobre todo, María,
acuérdate de mí y de la herida,
de antes de que pastaran mis manos
en el trigal de las cebollas
para hacer de nuestro pan
el hambre de todos nuestros días
y para que ahora,
que tú ya no te acuerdas
y que la mala semilla alimenta el trigal de lo
desaparecido
yo te descubra, María,
que no es tu culpa
ni es culpa de tu olvido,
que es este el tiempo
y este su quehacer.


De La Merienda.

____________________________________________________________________


Santiago Elordi. Chile (1961)


VENGO DE CIUDADES DEL NORTE

Vengo de ciudades del norte nevado
Recorriendo calles tras la pista de los cuervos
Que engullen basura a la orilla de los lagos
Vengo de Carolina y de la elegante Boston
Del puerto de Salem donde vuelan brujas
Remontando el cielo en escobas voladoras
Vengo huyendo del blanco espanto
Que atrapa mendigo en los muelles
Forrado hsta los sueños
con un largo abrigo de oso
entre tormentas de granizo
Que se estrellan contra el parabrisas
Por los pasos perdidos de Norteamérica.

De No sé si volveré este invierno (Poemas de viaje), 2002.


LO PRIMERO QUE HICE

Lo primero que hice en la estación
Fue llamar a Joe al negocio de cristales
Joe Morteiru, el soplador de vidrios
El apostador de caballos
"Bienvenido a Río de Janeiro, paisano
En la quinta a Quick Love no lo para nadie"
Y tomé un taxi directo al hipódromo
Y aposté todo lo que traía...
En la noche celebramos con Joe y sus amigos
Con Drummo, el chico O´Connors y los otros
Subimos a los cerros a probar salsas africanas
Brindamos por Quick Love y los caballos muertos
Meditarráneo, Saturno y la yegua Shangri-La
Y bajamos cantando hasta la playa
Como sultanes en un carro
Tirado por más de 200 elefantes.

De No sé si volveré este invierno (Poemas de viaje), 2002.


CUANDO UN PAJARO NEGRO ALETEA

Cuando un pájaro negro aletea en la ventana
Anuncia la venida de extranjeros
Pero este invierno no ha dejado huellas en la nieve
Los ovejeros de Tierra del Fuego juegan
Las largas partidas de Truco y esperan
prenden radios a pila y escuchan
rabcheras y radioteatros de terror
Afuera los pumas beben sangre de capones
Los ovejeros cuando termine el invierno
Bajarán a las cantinas de Porvenir
Y se acostarán largas noches con las putas
Los ovejeros viven en la Edad Dorada
En un interminable país poblado de ovejas
Que no han comido del árbol de la ciencia
Los ovejeros de Tierra del Fuego
Bajo el templo de los truenos
No dejarán descendientes
Sólo cruces bajo el cielo
Sin fondo de la Patagonia.

De No sé si volveré este invierno (Poemas de viaje), 2002.


VOLABAMOS A 6.000 PIES

Volábamos a 6.000 pies sobre los bosques
Sobre arrozales decíamos:
"Esta pasón llena la cabina"
Pero cuando aterrizaba la avioneta
Miraba el reloj y subía a su auto
Para volver a los mismos pensamientos
A la misma ciudad
A toda velocidad por la costanera
Donde el cielo siempre quedaba fuera.

De No sé si volveré este invierno (Poemas de viaje), 2002.


NOS SENTIAMOS LA ENVIDIA

Nos sentíamos la envidia de Dios
Usábamos el pelo tan largo
Nunca nos ganamos el pan
Sólo nuestra propia vida
Y eso era hermosos como las huellas
Que las serpientes dejan en la arena
Pasamos largas temporadas en islas
Tomando el sol y bañnándonos en el mar
De vez en cuando comerciando espejos
Como soldados que vuelven de la guerra
Algunos amores disfrutaron
Las ganancias fueron enormes como el cielo
Hasta que un día lo perdimos todo
Los sueños, las palabras y la juventud
Y de regreso nadie salió a recibirnos
A la sombra de los árboles nos tendimos
A leer antiguas cartas del oriente
Amigos: es verdad lo que dicen de nosotros
Estamos perdidos
Pero nada hay que defender
Detrás del mundo
El viento sigue soplando.

De No sé si volveré este invierno (Poemas de viaje), 2002.

____________________________________________________________________


Jorge Luis Borges. Argentina (1899-1996)


OTRO POEMA DE LOS DONES

Gracias quiero dar al divino
Laberinto de los efectos y de las causas
Por la diversidad de las criaturas
Que forman este singular universo,
Por la razón, que no cesará de soñar
Con un plano del laberinto,
Por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises,
Por el amor que nos deja ver a los otros
Como los ve la divinidad,
Por el firme diamante y el agua suelta,
Por el álgebra, palacio de precisos cristales,
Por las místicas monedas de Ángel Silesio,
Por Schopenhauer,
Que acaso descifró el universo,
Por el fulgor del fuego
Que ningún ser humano puede mirar sin un asombro antiguo,
Por la caoba, el cedro y el sándalo,
Por el pan y la sal,
Por el misterio de la rosa
Que prodiga color y que no lo ve,
Por ciertas vísperas y días de 1955,
Por los duros troperos que en la llanura
Arrean los animales y el alba,
Por la mañana en Montevideo,
Por el arte de la amistad,
Por el último día de Sócrates,
Por las palabras que en un crepúsculo se dijeron
De una cruz a otra cruz,
Por aquel sueño del Islam que abarcó
Mil noches y una noche,
Por aquel otro sueño del infierno,
De la torre del fuego que purifica
Y de las esferas gloriosas,
Por Schwedenborg,
Que conversaba con los ángeles en las calles de Londres,
Por los ríos secretos e inmemoriales
Que convergen en mí,
Por el idioma que, hace siglos, hablé en Nortumbría,
Por la espada y el arpa de los sajones,
Por el mar, que es un desierto resplandeciente
Y una cifra de cosas que no sabemos
Y un epitafio de los vikingos,
Por la música verbal de Inglaterra,
Por la música verbal de Alemania,
Por el oro, que relumbra en los versos,
Por el épico invierno,
por el nombre de un libro que no he leído:
Gesta Dei per Francos,
por Verlaine, inocente como los pájaros,
Por el prisma de cristal y la pesa de bronce,
por las rayas del tigre,
por las altas torres de San Francisco y de la isla de Manhattan,
por la mañana en Texas,
Por aquel sevillano que redactó la Epístola Moral
y cuyo nombre, como él hubiera preferido, ignoramos,
Por Séneca y Lucano, de Córdoba,
Que antes del español escribieron
Toda la literatura española,
Por el geométrico y bizarro ajedrez,
Por la tortuga de Zenón y el mapa de Royce,
por el olor medicinal de los eucaliptos,
Por el lenguaje, que puede simular la sabiduría,
Por el olvido, que anula o modifica el pasado,
Por la costumbre,
Que nos repite y nos confirma como un espejo,
Por la mañana, que nos depara la ilusión de un principio,
Por la noche, su tiniebla y su astronomía,
Por el valor y la felicidad de los otros,
Por la patria, sentida en los jazmines
O en una vieja espada,
Por Whitman y Francisco de Asís, que ya escribieron el poema,
Por el hecho de que el poema es inagotable
Y se confunde con la suma de las criaturas
Y no llegará jamás al último verso
Y varía según los hombres,
Por Frances Haslam, que pidió perdón a sus hijos
Por morir tan despacio,
Por los minutos que preceden al sueño,
Por el sueño y la muerte,
Esos dos tesoros ocultos,
Por los íntimos dones que no enumero,
Por la música, misteriosa forma del tiempo.

____________________________________________________________________

Luis García Montero. España (1958)


DIA DE CALMA

Quien no quiso caer en la mentira,
no sea injusto desde la verdad.

Repítelo. Es un día de calma.
Aunque la mar extienda sus castigos
y el golpe solitario de los remos
se pierda entre la espuma,
como se pierde el último destello de una mano,
quiero que lo repitas: es un día de calma.
Repite que es mentira
todo lo que parece sucederte,
que las manos deshechas son mentira
y no temes el viento,
ni existen los abismos en el agua,
ni la respiración entrecortada.
Porque la piel del labio
siente una quemadura de sal y se parecen
sus latidos al odio demasiado,
repite que no sientes sus latidos.

Ya que todo se mueve, ya que el tiempo
bajo los pies se descompone y cae,
regresa hasta el lugar donde las huellas
forman parte de ti como un destino
de arena que resiste en algún sitio
detrás de cada ola.
¿A qué memoria perteneces? Vuelve.
Una ciudad al Sur, un gabinete
de balcones abiertos enfrente de los plátanos.
Sigues leyendo, sabes
los libros que son tuyos. Para ti las miradas
de cristal y los barcos
que navegan con pecho adolescente.
Es un día de calma.
Quiero que lo repitas desde allí,
allí, para que grabes
en la madera limpia de tus remos:
Quien no quiso caer en la mentira,
No sea injusto desde la verdad.

De Las flores del frío, 1990.
____________________________________________________________________


Julio Martínez Mesanza. España (1955)

REMEDIA AMORIS I

Amigos, el amor me perjudica:
no permitáis que caiga nuevamente.
Podemos emprender una campaña
o el estudio de textos olvidados:
algo que me mantenga distraído.
No me habléis de la dulce voz de aquélla
ni del hermoso talle de esa otra.
Quemad todo retrato, ensordecedme,
poned sus armas en mis propias manos:
si sé el secreto su poder se extingue:
ellas son incapaces de ternura.

De Fragmentos de Europa, 1977-1997.


RETIRADA

Vengan grises caballos por la senda
nevada, y un anciano se detiene
y ve pasar jinetes y armas oye.
Continuamente pasan los soldados,
y otra tierra recuerda y otro tiempo.
El corazón del viejo se ensombrece
mientras las muchas sombras enumera,
y otra guerra recuerda y otros hombres.

De Europa, 1986.


LAS CAMPAÑAS DE MAYO

Otros recuerdan los jardines falsos
del amor y los días en que amaron
o creyeron amar, y otros, los libros
que leían de niños y marcaron
su vida para siempre, ya que nunca
pudieron entender cómo es el mundo.
Y todos se consuelan de esta forma
e incluso se entusiasman cuando sienten
que la memoria puede moldearse
a voluntad y dar lo que no daban
el amor, los jardines y los libros.
Yo recuerdo las cosas que no hice:
las campañas de mayo sobre todo.

De Las trincheras, 1996.


REMEDIA AMORIS II


Los soldados asirios nunca amaron.
Así se afirma en un tratado antiguo.
Si no te sirve el caso, a mí tampoco,
pero deja el amor para mañana.
Si desprecias la guerra, no guerrees:
dedícate al estudio, por ejemplo,
hay campos no trillados todavía:
el imperio kitán, Saray quemada,
la diplomacia escita, el Siglo Oscuro,
pero deja el amor para mañana.



HE SOÑADO DE NUEVO CON JINETES...


He soñado de nuevo con jinetes
pesadamente armados. A lo lejos
acampan. Vemos la humareda enorme
de sus festines y sus grandes sombras.
Sabemos que vendrán tarde o temprano,
y ante su carga no valdrán las hachas
ni las cobardes hoces, ni la astucia.
Sobre nuestras espaldas de vencidos
golpearán terribles sus espadas.
Quisiera desertar, pero me dicen
que sé algo de estrategia y que soy joven.
Quisiera estar del lado de los otros.


De Europa, 1988.



DESPUÉS DE HABERME DICHO MUCHAS VECES

Después de haberme dicho muchas veces
que debía mirar de otra manera
las cosas, y que a nada conducía,
o tan sólo a pobreza y paranoia,
hacer frente al poder organizado
de los inicuos, tomo nuevamente
las armas y, en constante desacuerdo
con el mundo, me enfrento al sincretismo,
a toda ambigüedad y a la tibieza.

De Europa, 1986.


TARTARIA

Cuando a mi estéril corazón me vuelvo,
por las eternas dudas asolado,
pienso en Tartaria, en gélidos desiertos,
y una sombra comienza a tomar forma
y una forma se encarna lentamente,
mientras mi débil voluntad conquista.
Desde entonces que el jinete eterno,
a quien turban inmensas lejanías,
lleno de desazón, se ponga en marcha.

____________________________________________________________________

Alberto Rubio Riesco (1928-2002)

COMENSAL

Arrimado a la esquina de la mesa,
fiel, infinito el son de mi cubierto,
quisiera seguir siendo siempre el mismo Alberto
Rubio resucitado con su presa.

¡Qué olorosa la carne me embelesa
dorada, tan real, y tan despierto
de mis sentidos yo, por fin tan cierto
que la separación de amigos cesa!

Brindis ahuyentan hoy mutuos agravios,
pero injurias del Tiempo corporales
ni dependen jamás de humanos labios

ni de la ingratitud de los mortales,
tampoco del perdón nuestro de sabios
cristianos y felices comensales.

____________________________________________________________________

Joao Cabral de Melo Neto. Brasil (1920-1999)

VENTANAS

Hay un hombre soñando
en una playa; otro
que no sabe las fechas;
hay un hombre que huye
de un árbol, otro
que ha perdido su barco y su sombrero;
hay un hombre que es soldado;
otro que hace de avión
otro que olvidado va
su momento su misterio
su miedo a la palabra velo;
y en forma de navío
hay uno más que se ha dormido.

De Piedra del sueño (1940-1941)


RETRATO DE ESCRITOR


Insoluble: en el agua caliente y en la fría;
en las de horadar la piedra o en las lánguidas;
en las aguas lavanderas; hasta en los alcoholes
que disuelven el desdén más diamante.
Insoluble: por mucho disolvente;
igual, en las gotas de un llanto al lado,
y en las aguas del baño que lo sumerge,
en beatitud, y del que emerge intacto.

............... *

Soluble: en toda tinta de escribir,
el más sencillo de sus disolventes;
primero, en la de la estilográfica
con la que él escribe sobre él, siempre
(manuscrito, hasta en carta se ablanda,
en piedra-jabón, su diamante primero);
soluble, más: en la de la cinta de la máquina
donde más tarde él se pasa a limpio
lo que él se escribió del dolor indonesio
leído en Río, en telegrama de Egipto
(dactilografiado, ya se acaramela mucho
su diamante en persona, pre-escrito).
Soluble, todo: en la tinta, aunque sólida,
de la rotativa, manando su auto-escrito
(impreso, y tanto en libro-cisterna
o diario-río, su diamante es líquido).

De La educación por la piedra (1962-1965)


HABITAR EL TIEMPO

A F. A. Bandeira de Melo


Para no matar su tiempo, imaginó:
vivirlo mientras ocurre, a lo vivo;
en el instante finísimo en que ocurre,
en punta de aguja y por tanto accesible;
vivir su tiempo: para lo cual ir a vivir
en un desierto literal o de alpendes;
en yermos, que no distraigan de vivir
la aguja de un solo instante, plenamente.
Plenamente: viviéndolo desde dentro de él;
habitarlo, en la aguja de cada instante,
en cada aguja instante: y habitar en él
todo lo que habitar cede al habitante.

Y de vuelta de ir a habitar su tiempo:
corre ya vacío, el tal tiempo a lo vivo;
y como además de vacío, transparente,
el instante a habitar pasa invisible.
Por lo tanto: para no matarlo, matarlo;
matar el tiempo, llenándolo de cosas;
en vez del desierto, vivir en calles
donde lo llenan y lo matan las personas;
pues como el tiempo ocurre transparente
y sólo gana cuerpo y color con su meollo
(lo que no pasó de lo que le pasó),
para habitarlo: sólo en el pasado, muerto.


De La educación por la piedra (1962-1965)
DOS DE LAS FIESTAS DE LA MUERTE

Recepciones ceremoniales que da la muerte:
el muerto, vestido para un acto inaugural;
y ambiguamente: con la ropa del orador
y la de la estatua que se ha de inaugurar.
En el ataúd, medio ataúd medio pedestal,
el muerto más se inaugura que se muere;
y doblemente: bien su propia estatua
bien su propio vivo, en toma de posesión.

Fiestas infantiles que da la muerte:
los entierros de niños en el Nordeste:
reservados a menores de trece años,
impropios para adultos (ni lo siguen).
Fiesta medio excursión, medio pic-nic,
al aire libre, buena para un día sin clase;
juegan allí los niños a muñecas,
y hasta con una muñeca de verdad.

De La educación por la piedra (1962-1965)


EL ARTISTA INCONFESABLE

Hacer lo que sea es inútil.
No hacer nada es inútil.
Pero entre hacer y no hacer
más vale lo inútil del hacer.
Pero no, hacer para olvidar
que es inútil: no se ha de olvidar.
Pero hacer lo inútil sabiendo
que es inútil, y bien sabiendo
que es inútil y que su sentido
ni siquiera será presentido,
hacer: porque ello es más fácil
que no hacer, y difícil-
mente se podría decir
con más desdén, o si no decir
con más claridad al lector Nadie
que lo hecho lo fue para nadie.

De Museo de todo (1966-1974)


LOS POLOS DEL BLANCO (O DEL NEGRO)

El blanco no es un color:
es lo que el carbón revela,
el carbón blanco, a pesar
del negro con que opera.
Tal vez el blanco sea sólo
un modo de ser, o sea
la forma de ser que sólo
lo que puede en dura pureza.
Y aunque negro y blanco siempre
en los opuestos se vean,
la inestabilidad de ambos
es de igual naturaleza:
tienen la limitación
(si polos en apariencia)
glandular de querer sólo
vivir en la intransigencia.

De Museo de todo (1966-1974)


DUDAS APOCRIFAS DE MARIANNE MOORE

Siempre he evitado hablar de mí,
hablarme. Quise hablar de cosas.
¿Pero en la selección de estas cosas
no habrá un hablar de mí?

¿No habrá en ese pudor
de hablarme de esa confesión,
un indirecta confesión
al contrario, y siempre impudor?

La cosa de que hablar
¿hasta donde es pura e impura?
¿O siempre se impone, incluso impura-
mente, a quien de ella quiera hablar?

¿Cómo saberlo, si hay tanta cosa
de que hablar y no hablar?
¿Y si el evitarla, el no hablar,
es un modo de hablar de la cosa?

De Agrestes (1981-1985)
____________________________________________________________________

Omar Cáceres. Chile (1904-1943)


INSONMIO JUNTO AL ALBA

En vano imploro al sueño el frescor de sus aguas.
¡Auriga de la noche!... (¿Quién llora a los perdidos?)
Vuelca la luna sobre su piel el viento,
mientras que de la sombra emerge la claridad de un trino.

Tambalean las sombras como un carro mortuorio
que desgaja a la ruta el collar de sus piedras;
e inexplicablemente crujen todas las cosas,
flexibles, como un arco palpitante de flechas.

Amor de cien mujeres no bastará a la angustia
que destila en mi sangre su ardoroso zumbido;
y si de hallar hubiera sostén a esa esperanza,
piadosa me sería la voz de un precipicio.

Volcó la luna sobre su piel el viento.
Suave
fulguración de nieve resbala en los balcones;
y al suplicarle al sueño me aniquile, los pájaros
dispersan un manojo de luz en sus acordes.


SEGUNDA FORMA

Delante de tu espejo no podrías suicidarte:
eres igual a mi porque me arnas
y en hábil mortaja de rabia te incorporas
a la exactitud creciente de mi espíritu.

Indócil a ese augusto y raudo desierto,
encuentras, padeces una muerte nueva;
al abandono de tu propia levedad asistes,
como un manantial riendo de su peña.

Entonces desciendo a tu exigua y extrema realidad, a tu fijeza,
desentendido de rencores y pasos de este mundo;
cruzando el pálido paisaje de los deseos olvidados,
sacudido de memorias, de indiferentes y efímeros despojos,
…………………………………………….te enturbio de pasión.

Un ciego lucero hinca su diversidad en nuestro ser,
exactamente hasta su espejo sin trabas, alcanzándolo;
ondeando un sólo corazón de infinito a infinito, es decir,
hacia el día que se acostumbra a sus dos reyes de vidrio!


AZUL DESHABITADO

Y, ahora, recordando mi antiguo ser, los lugares que yo he habitado,
y que aún ostentan mis sagrados pensamientos,
comprendo que el sentido, el ruego con que toda soledad extraña nos sorprende
no es más que la evidencia que de la tristeza humana queda.

O, también, la luz de aquél que rompe su seguridad, su consecutiv'atmósfera,
para sentir cómo, al retornar, todo su ser estalla dentro un gran número,
y saber que «aún» existe, que «aún» alienta y empobrece pasos en la tierra
pero que está ahí absorto, igual, sin dirección,
solitario como una montaña diciendo la palabra entonces:
de modo que ningún hombre puede consolar al que así sufre:
lo qu'el busca, aquéllos por quienes él ahora llora,
lo que ama, se ha ido también lejos, alcanzándose!


PALABRA A UN ESPEJO

Hermano, yo, jamás llegaré a comprenderte;
veo en ti un tan profundo y extraño fatalismo,
que bien puede que fueras un ojo del Abismo,
o una lágrima muerta que llorara la Muerte.

En mis manos te adueñas del mundo sin moverte,
con el mudo estupor de un hondo paroxismo;
e impasible me dices: «conócete a ti mismo»,
¡como si alguna vez dejara de creerte!...

De hondo como el cielo, cuán dulce es tu sentido;
nadie deja de amarte, todo rostro afligido

derrama su amargura dentro tu fuente clara.

Dime, tú, que en constante desvelo permaneces:

¿se ha acercado hasta ti, cuando el cuerpo perece,
algún alma desnuda, a conocer su cara?


De Defensa del Ídolo, 1934.

____________________________________________________________________

Lucía Estrada. Colombia (1980)


ALMA MALHER


Yo también la prefiero.
Es más bella la mano

al pulsar una cuerda invisible.
Cuando duermes,
reaparecen las tres mil sombras de tus dedos
tejiendo filigranas
en el oscuro cuello del dragón.
Te miro inquieta
sin atreverme a respirar.
Es la hora más alta
del doble vuelo nocturno.
Escribo en la seda de tus párpados
mi temor de perderle,
de que huya como un gato por los techos,
de que salte y reviente la cuerda
de todas las campanas del mundo,
de que se despeñe con el sonido metálico
de un arcángel
en el centro mismo de la orquesta.
Yo también lo prefiero
cóncavo y oscuro.
La clave blanca y negra
de todo cuanto existe
se advierte
en su sinfonía de agujas.

De Las hijas del espino, 2006.



MARY SHELLEY

Vivir en la cercanía de todo,
en el temblor de las hojas,
en la herida viviente del destino.
Y acercarme,
y compartir el horror de sentirse
una materia blanda,
sin lenguaje,
un cuerpo desfigurado
por la excesiva prudencia de Dios.
El viento arrastra el vacío de los ojos,
la boca condenada,
el peso de la eternidad,
el pliegue de la vida vuelta en sentido contrario,
la resistencia de las rosas,
la estrella negra del nacimiento.
¿Por qué no gritas?
¿por qué no destruyes los castillos de la culpa?
¿por qué no arremetes
contra mi espanto?
¿Por qué no eclipsas la visión?
Hay un lugar reservado para tu abandono.
No aguardes la venida de lo inevitable.

De Las hijas del espino, 2006.


____________________________________________________________________


Mauricio Mena. Chile (1982)


ARTESANIA DEL NOMBRE

Su voz llega a mí en la voz de otros
que me hablan de usted, así como
de una mujer que ni conozco pero
he aprendido a nombrar como si fuese
usted, mi bellísima otra y ninguna.

Porque así me viene el mundo, en
lo que es y no es al mismo tiempo,
en aquello que no es esto ni eso
pero, sin embargo, es todo lo otro.

Aprendí a nombrar lo que conozco
gracias a todo aquello que ignoro
o más bien a todo lo otro que duerme
en ésta mi vigilia de lo propio.

Así, todo lo que escribo en este blanco
es lo que usted ha callado en su boca
o lo que mis manos han arrebatado
de su largo silencio, su inútil titubeo.

Inédito

_________________________________________________________________________


Manuel Bandeira. Brasil (1886-1968)

ARTE DE AMAR

Si quieres sentir la felicidad de amar, olvida tu alma,
el alma es lo que estropea el amor.
Sólo en Dios puede encontrar satisfacción,
no en otra alma.
Sólo en Dios —o fuera del mundo.
Las almas son incomunicables.
Deja a tu cuerpo entenderse con otro cuerpo.
Porque los cuerpos se entienden, pero las almas no.

De Bello Bello, 1948.


EL ANGEL DE LA GUARDA

Cuando murió mi hermana
(Tenía que ser así)
Un ángel moreno, violento y bueno,
..........................................—brasileño

Vino a quedarse a mi lado
Mi ángel de la guarda sonrió
Y regresó junto al Señor.

De Libertinaje, 1930.


EL ÚLTIMO POEMA

Así querría mi útimo poema
Que fuese tierno diciendo las cosas más simples y menos
..................................................[intencionales
Que fuese ardiente como un sollozo sin lágrimas
Que tuviese la belleza de las flores sin perfume
La pureza de la llama en que se consumen
...........................................[los diamantes más límpidos
La pasión de los suicidas que se matan sin explicación.

De Libertinaje, 1930.


MOMENTO EN UN CAFÉ

Cuando pasó el entierro
Los hombres estaban en el café

Se sacaron los sombreros distraídamente
Saludaron al muerto distraídos
Todos estaban vueltos hacia la vida
Absortos en la vida confiados en la vida.

Sin embargo uno se descubrió con un gesto amplio y despacioso
Mirando la ataúd largamente
Éste sabía que la vida es una agitación feroz y sin finalidad
Que la vida es traición
Y saludaba a la materia que pasaba
Liberada para siempre el alma extinta.

De Estrella de la mañana, 1936.



POEMA DESENTRAÑADO DE UNA PROSA
DE AUGUSTO FREDERICO SCHMIDT

La luz de tu poesía es triste pero pura
La soledad es la gran señal del destino
Lo pintoresco, los colores vivos, el misterio y el calor de los otros
.............. seres te interesan realmente
Pero ni estás apartado de todo eso, porque voces en compañía
.............../de tus desaparecidos,
De los que jugaron y cantaron un día a la luz de las fogatas
.............../de San Juan
Y estoy están para siempre durmiendo profundamente.
De la poesía como quien ama y quien muere
Caminaste hacia una poesía de quien vive y recibe tristeza
Naturalmente
—Como el cielo oscuro recibe la compañía de las primeras estrellas.

De Lira de los cincuenta años, 1940.


LA MUERTE ABSOLUTA

Morir
Morir en cuerpo y alma
Completamente.

Morir sin dejar el triste despojo de la carne,
La exangüe máscara de cera,
Cercada de flores,
Que se pudrirán —¡felices!— en un día,
Bañada de lágrimas
Nacidas menos de la nostalgia que del espanto de la muerte.

Morir sin dejar por casualidad un alma errante…
¿Camino del cielo?
¿Pero qué cielo puede satisfacer tu suelo de cielo?

Morir sin dejar una arruga, una raya, una sombra,
El recuerdo de una sombra
En ningún corazón, en ningún pensamiento,
En ninguna epidermis.

Morir tan completamente
Que un día al leer tu nombre en un papel
Pregunten: “¿Quién fue?...”

Morir todavía más completamente
—sin dejar ese nombre siquiera.

De Lira de los cincuenta años, 1940.


MOZART EN EL CIELO

El día 5 de noviembre de 1791
Wolfgang Amadeus Mozart
...............[entró en el cielo, como un artista de circo, haciendo
Extraordinarias piruetas sobre un fantástico caballo blanco.
Los angelitos atónitos decían: ¿Qué fue? ¿Qué no fue?
Melodías nunca oídas volaban en las líneas suplementarias
.............../superiores del pentagrama.
Un momento se suspendió la contemplación inefable.
La Virgen lo besó en la frente.
Y desde entonces Wolfgang Amadeus Mozart fue el más joven
.............../de los ángeles.

De Lira de los cincuenta años, 1940.


(Aunque la mañana estaba avanzada).
Llovía
Llovía una triste lluvia de resignación
Como contraste y consuelo al calor tempestuoso de la noche
Entonces me levanté,
Bebí café que yo mismo preparé,
Después me acosté nuevamente, encendí un cigarro y me quedé
.............../pensando…
—Humildemente pensando en la vida y en las mujeres que amé.

De Bello Bello, 1948.


EXCUSA

Eurico Alves, poeta brasileño
Salpicado de rocío, leche cruda y terna bosta de cabrito,
Siento mucho, pero no puedo ir a la Feria de Santa Ana.

Soy poeta de ciudad.
Mis pulmones se volvieron máquinas inhumanas y aprendieron
A respirar el gas carbónico de los cinematógrafos.
Como el pan que el diablo amasó.
Bebo leche en lata.
Hablo con A. que es ladrón
Estrecho la mano de B., que es asesino.

Hace años que no veo nacer el sol, que no me lavo los ojos
[en los colores de las madrugadas.

Eurico Alves, poeta bahiano
Ya no soy digno de respirar el aire puro de los corrales del campo.

De Bello Bello, 1948.


TEMA Y VUELTAS

¿Pero para qué
Tanto sufrimiento
Si el cielo tiene el lento
Deslizar de la noche?

¿Pero para qué
Tanto sufrimiento
Si allá afuera el viento
Es un canto en la noche?

¿Pero para qué
Tanto sufrimiento
Si ahora, al relente,
Huele a flor de noche?

¿Pero para qué
Tanto sufrimiento
Si mis pensamientos
Es libre en la noche?

De Bello Bello, 1948.

EL RIO

Ser como el río que fluye
Silencioso entre la noche.
No temer a las tinieblas.
Si en el cielo hay estrellas, reflejarlas.

Y si el cielo se carga de nubes,
Como el río las nubes son agua
Reflejarlas también sin pesar
En la profundidades tranquilas.

De Bello Bello, 1948.


ANTONIA

Amé a Antonia de manera insensata
Antonía vivía en una casa que para mí no era una casa, era un empíreo
Pero los años fueron pasando.
Los años son inexorables.
Antonia murió.
La casa en que Antonia vivía fue demolida.
Yo mismo ya no soy aquel que amó a Antonia y Antonia no amó.

Además, prevengo, muy humildemente, que esto
.............../ no es crónica ni poema.

Es apenas
una nueva versión, la más reciente, del tema ubi sunt,
que dedico, ofrezco y consagro
a mi dilecto amigo Agusto Meyer.

De Estrella de la tarde, 1960.


MI GRAN TERNURA

Mi gran ternura
Por los pájaros muertos,
Por las arañitas.

Mi gran ternura
Por las mujeres que fueron niñas bonitas
Y se hicieron mujeres feas;
Por las mujeres que fueron deseables
Y dejaron de serlo;
Por las mujeres que me amaron
Y que no puede amar.

Mi gran ternura
Por los poemas que
No conseguí realizar.

Mi gran ternura
Por las amadas que
Envejecieron sin maldad.

Mi gran ternura
Por las gotas de rocío que
Son el único afeite
De un sepulcro.

De Estrella de la tarde, 1960.


ADIOS, AMOR

El amor me dijo adiós, y yo le dije: "¡Adiós,
Amor! Haces bien: la juventud
Quiere la juventud." Y mis amigos
Me felicitan: "¡Qué bien conservado estás!"
Pero yo sé que en el Louvre y otros museos, y hasta en el nuestro
Hay momias del viejo Egipto que están como yo bien conservadas.
Sé además que puedo todavía recibir y dar cariños y ternura.
Pero eso me parece poco, y exijo la iluminación, lo inesperado,
El trauma, el magma...¡Adiós, Amor!
Todavía no estoy solo. Nunca lo estuve. La vida entera.
Viví en tête-à-tête con una señora flaca, seria,
De la mayor distinción.
Y ahora hasta soy su vecino.
Tú que me lees adivinaste quién es ella.
Y es ésa. Por lo tanto digo: ¡Adiós, Amor!

De Estrella de la tarde, 1960.

____________________________________________________________________

David Miralles. Chile


Walking Around
(slow dirty tears)


Si uno pone los pies en calle Libertad
-que es muy breve-
en diez minutos se encontrará indeciso
entre tomar por Constitución
o doblar por Insurgentes.
Personalmente siempre elijo Constitución
nada más porque me gusta el café
que preparan en Trasmondo
Pero si te vas por Insurgentes
llegarás en un santiamén a Avenida Libertadores.
Te recomiendo que te salgas de ella
inmediatamente.
Lo más fácil será tomar por Independencia
y en la cuadra siguiente
doblar por Ocho de Octubre:
una callecita llena de bazares.
Cuando hayas cachureado lo suficiente
quizás te parezca buena idea
que nos encontremos
en Libertad
esquina Hierbas Buenas.
Después podemos ir bajando por O´
Higgins
hasta Avenida Prat
por si te apetece ver
la parte sumergida.
Otra posibilidad
es dejarse llevar por Pajaritos
y luego perderse por Parques Industriales
donde suelen verse unos atardeceres magníficos
reflejados en los altos ventanales;
en los balcones donde a veces flamea algún calzón.
Alguna lágrima lenta
y a veces sucia
que baja por el ojo vigilante.
Aunque yo siempre termino
subiéndome a la cima del Torreón
que está en Capitán Orella con General Lagos.
Normalmente hay mucho viento en la cumbre
y no te imaginas lo que es saltar
desde allá arriba.


De La vida después de Neruda (Inédito)
____________________________________________________________________

Vinicius de Moraes. Brasil (1913-1980)


MENSAJE A LA POESÍA

No puedo
No es posible
Díganle que es totalmente imposible
Ahora no puede ser
Es imposible
No puedo

Díganle que estoy tristísimo, pero esta noche no puedo ir a su encuentro.
Cuéntenle que hay millones de cuerpos por enterrar
Muchas ciudades por reconstruir, mucha pobreza en el mundo;
Cuéntenle que hay en alguna parte del mundo una criatura llorando
Y las mujeres están volviéndose locas y hay legiones de ellas que tortura
la nostalgia de sus hombres; cuéntenle que hay un vacío
en los ojos de los parias, cuya inanición es extrema; cuéntenle
que la vergüenza, la deshonra, el suicidio, rondan el hogar
y que se quiere reconquistar la vida.

____________________________________________________________________


Leopoldo María Panero. España (1948)



CANCIÓN PARA UNA DISCOTECA

No tenemos fe
al otro lado de esta vida
sólo espera el rock and roll
lo dice la calavera que hay entre mis manos
baila, baila el rock and roll
para el rock el tiempo y la vida son una miseria
el alcohol y el haschisch no dicen nada de la vida
sexo, drogas y rock and roll
el sol no brilla por el hombre,
lo mismo que el sexo y las drogas;
la muerte es la cuna del rock and roll.
Baila hasta que la muerte te llame
y diga suavemente entra
entra en el reino del rock and roll.


............... De Poesía, 1970–1985.


HAY RESTOS DE MI FIGURA...

Hay restos de mi figura y ladra un perro.
Me estremece el espejo: la persona, la máscara
es ya máscara de nada.
Como un yelmo en la noche antigua
una armadura sin nadie
así es mi yo un andrajo al que viste un nombre.

Dime ahora, payo al que llaman España
si ha valido la pena destruirme
bañando con tu inmundo esperma mi figura.
Tus ángeles orinan sobre mí.

San Pedro y San Rafael
en una esquina comentan
mientras avanzo borracho
sobre esa piedra, payo,
que llaman España.

............... De Piedra negra o del temblor, 1992.


CUANDO CANSADO DESDE EL LECHO...


Cuando cansado desde el lecho, me
levanto a mirarte,
Juvencio, y otra vez
el cansancio reencuentro
de nuevo pienso en Cieno que los ojos de semen

sin cansarse cegaba; y cuando una vez solo
miro vacía la cama
como siempre lo estuvo
recuerdo
el látigo aun, con la última fuerza.


............... De Dioscuro, 1982.



DIARIO DE UN SEDUCTOR

No es tu sexo lo que en tu sexo busco
sino ensuciar tu alma:
desflorar
con todo el barro de la vida
lo que aún no ha vivido.


...............De El que no ve, 1980.


EL NOI DEL SUCRE

Tengo un idiota dentro de mí, que llora,
que llora y que no sabe, y mira
sólo la luz, la luz que no sabe.
Tengo al niño, al niño bobo, como parado
en Dios, en un dios que no sabe
sino amar y llorar, llorar por las noches
por los niños, por los niños de falo
dulce, y suave de tocar, como la noche.
Tengo a un idiota de pie sobre una plaza
mirando y dejándose mirar, dejándose
violar por el alud de las miradas de otros, y
llorando, llorando frágilmente por la luz.
Tengo a un niño solo entre muchos, as
a beaten dog beneath the hail
, bajo la lluvia, bajo
el terror de la lluvia que llora, y llora,
hoy por todos, mientras
el sol se oculta para dejar matar, y viene
a la noche de todos el niño asesino
a llorar de no se sabe por qué, de no saber hacerlo
de no saber sino tan sólo ahora
por qué y cómo matar, bajo la lluvia entera,
con el rostro perdido y el cabello demente
hambrientos, llenos de sed, de ganas
de aire, de soplar globos como antes era, fue
la vida un día antes
de que allí en la alcoba de
los padres perdiéramos la luz.

............... De Last night together, 1980.


INFIERNO Y PARAÍSO


«allá estará también la castañera de ocho pares,
y el humo de los céntimos, y el vaho en los bolsillos»

Leopoldo Panero "Escrito a cada instante"



Pero no sólo los mendigos, padre, van al paraíso
van también aquellos que aun más asco dan
también estos mendigos del ser que acezan
a la puerta del manicomio
esas caricaturas humanas, tal como esta
que Alicia se piensa en el
jardín no
humano de las flores
y quisiera destruir el universo
porque si hay algún monstruo, éste es la desgracia
y la única injusticia que existe es la injusticia evidente
y si hay alguna moral, ésta es la moral del desastre.

............... De Guarida de un animal que no existe, 1998.


____________________________________________________________________



León de Greiff. Colombia (1895-1976)



CANCION A SERGIO STEPANSKY

En el recodo de todo camino
la vida me depare el bravo amor:
y un vaso de aguardiente, ajenjo o vino,
de arak o vodka o kirsh, o de ginebra;
un verso libre —audaz como el azor—,
una canción, un perfume calino,
un grifo, un gerifalte, un búho, una culebra...
(¡y el bravo amor, el bravo amor, el bravo amor!)
En el recodo de cada calleja
la vida me depare el raro albur:
—con el tabardo roto, con la cachimba vieja
y el chambergo agorero y el buido reojo,
vagar so la alta noche de enlutecido azur:
murciélago macabro, sortílega corneja,
ambular, divagar, discurrir al ritmo del antojo...
(¡y el raro albur, el raro albur, el raro albur!)
En el recodo de todo sendero
la vida me depare a ésa mujer:
y un horizonte para mi sed de aventurero,
una música honda para surcar sus ondas,
un corto día, un lento amanecer,
un lastrado silencio hosco y austero,
la soledad, de pupilas redondas...
(¡y ésa mujer, ésa mujer, ésa mujer!)
En el recodo de cada vereda
la vida me depare el ebrio azar:
absorto ante el miraje que en mis ojos se enreda
vibre yo —Prometeo de mi tortura pávida—;
ante mis ojos fulvos, fulja el cobre del mar;
¡su canto, en mis oídos mi grito acallar pueda!
y exalte mi delirio su furia fría y ávida...
(¡el ebrio azar, el ebrio azar, el ebrio azar!)
Y en el recodo de todo camino
la vida me depare "un bel morir":
despéineme un balazo del pecho el vello fino,
destrice un tajo acerbo mi sien osada y frágil:
de mi cansancio el terco ir y venir:
la fábrica de ensueños —tesoro de Aladino—,
mi vida turbia y tarda, mi ilusión tensa y ágil...
(¡un bel morir, un bel morir, un bel morir!)


____________________________________________________________________


Antonio Cussen. Chile (1952)

AIDE-MÉMOIRE

Anota lo más urgente, Pausanias;
traer viva y sonriente a Cleopatra,
sin su caterva de eunucos castrados,
y pasearla en un trono de brillantes
por la Vía Flaminia y por el Tíber.
Acuñar la emisión de los denarios
del Gran Año, con el sol en la cara
y en el sello los planetas en línea.
Montar mi trilogía. Traducirla al griego.
Fomentar medicina de ultratumba.
Plantar palmas egipcias en los cerros.
Ampliar cloacas públicas, limpiar
mi palomar. Mandar hacer la copia
del Adonis de Fidias, con los labios
azules, la belleza del detalle.
Navegar con Terencia por la playas
de África y darle un pedazo del Nilo.
Conseguirse el nombre de ese mimo
que tanto toca, inflama y estremece
al Príncipe. Tomar clase de etrusco.
Ahora mismo tomar clases de etrusco.
O quizás no. Tal vez pueda esperar.



LA SAGRADA FIEBRE DEL ORO

Siento anticipadamente
el tedio y el cansancio general
que está engendrando la sagrada fiebre
del oro. Estos jóvenes romanos
--los distinguidos, no los disolutos--
buscan minas y acrecentar parcelas,
pero sin el tesón de sus ancestros,
que se las batían con chuzo y rueca.
Mira cómo se deslizan los de ahora
por las calles y el foro, más rellenos
que los cerditos de Circe y untados
con óleos de incremento. Escasea
en todos la rebeldía innata
para desatender el patrimonio.
Es verdad que hay algunos ostentosos
que tienen sus bibliotecas, sus colecciones,
sus academias con teóricos de corte
y un remolino de bobos brillantes,
pero los pervierte la codicia
el poder y la vanidad, venenos
que sólo aumentan con los años.

............... De Mecenas, 2001.

____________________________________________________________________

Xavier Villaurrutia. México (1903-1950)


NOCTURNO EN QUE HABLA LA MUERTE

Si la muerte hubiera venido aquí, a New Haven,
escondida en un hueco de mi ropa en la maleta,
en el bolsillo de uno de mis trajes,
entre las páginas de un libro
como la señal que ya no me recuerda nada;
si mi muerte particular estuviera esperando
una fecha, un instante que sólo ella conoce
para decirme: "Aquí estoy.
Te he seguido como la sombra
que no es posible dejar así nomás en casa;
como un poco de aire cálido e invisible
mezclado al aire duro y frío que respiras;
como el recuerdo de lo que más quieres;
como el olvido, sí, como el olvido
que has dejado caer sobre las cosas
que no quisieras recordar ahora.
Y es inútil que vuelvas la cabeza en mi busca:
estoy tan cerca que no puedes verme,
estoy fuera de ti y a un tiempo dentro.
Nada es el mar que como un dios quisiste
poner entre los dos;
nada es la tierra que los hombre miden
y por la que matan y mueren;
ni el sueño en que quisieras creer que vives
sin mí, cuando yo misma lo dibujo y lo borro;
ni los días que cuentas
una vez y otra vez a todas horas,
ni las horas que matas con orgullo
sin pensar que renacen fuera de ti.
Nada son estas cosas ni los innumerables
lazos que me tendiste,
ni las infantiles argucias con que has querido dejarme
engañada, olvidada.
Aquí estoy, ¿no me sientes?
Abre los ojos; ciérralos, si quieres."
Y me pregunto ahora,
si nadie entró en la pieza contigua,
¿quién cerró cautelosamente la puerta?
¡Qué misteriosa fuerza de gravedad
hizo caer la hoja de papel que estaba en la mesa?
¿Por qué se instala aquí, de pronto, y sin que yo la invite,
la voz de una mujer que habla en la calle?
Y al oprimir la pluma,
algo como la sangre late y circula en ella,
y siento que las letras desiguales
que escribo ahora,
más pequeñas, más trémulas, más débiles,
ya no son de mi mano solamente.

............... De Nostalgia de la muerte, 1946

____________________________________________________________________

Héctor Rojas Herazo. Colombia (1921-2002)


EL BARRO ESCOGE UN HOMBRE

El barro escoge un hombre, lo señala y madura,
le da su resplandor y su fuerza callada
y un poco de ceniza le derrama en la sangre.
Después el hombre busca, se deshace, recuerda,
desovilla sus horas,
pone a trasluz su sangre
y una tarde comprende que ha triunfado el olvido.
Es el tiempo, se dice,
pasó por mi cabeza
llovió en mí
tembló sobre mi pecho
y otro labio encendió para henchir mi tristeza.
Entonces busca, mira, regresa por su frente,
pregunta en el invierno por su roto verano.
Y solo el aire, el sueño, las cosas vagas, una amarga dulzura,
lo hieren sin herirlo, lo deshacen cantando.

............... De Agresión de las formas contra el ángel, 1961.

____________________________________________________________________

José Ángel Valente. España (1929-2000)


ENEAS, HIJO DE ANQUISES,
CONSULTA A LAS SOMBRAS

Oscuros,
en la desierta noche por la sombra,
habíamos llegado hasta el umbral.

La mujer era un haz de súbitas serpientes
que arrebataba el dios.

Oh virgen, dime dónde
está en el corazón del anegado bosque
el muérdago.
Volaron las palomas
a la rama dorada.

Habíamos llegado hasta el umbral
(de mares calcinados, del infinito ciclo
de la destrucción).

Aquí desnudo estoy,
ante el espasmo poderoso del dios.

Aquí está el límite.
Ya nunca,
oscuros por la sombra bajo la noche sola,
podríamos volver.
Pero no cedas, baja
al antro donde
se envuelve en sombras la verdad.
Y bebe,
de bruces, como animal herido, bebe su tiniebla,
al fin.

____________________________________________________________________

LA PARABOLA

Cuando el extraño peregrino dijo la parábola
toda la ciudad la comprendió muy bien,
los diarios la publicaron y los que la leyeron
también entendieron muy bien.
Y el primer ministro le dijo al presidente:
«Estas cosas le hacen mucho bien al pueblo,
así aprenden a respetarle».
Y el presidente quedó muy satisfecho.
Y al primer ministro le dijo su secretario:
«¿Ya oyó la magnífica parábola?
¡Qué espléndida lección para sus enemigos!»
Y el secretario del ministro con sus amigos en un bar
comentaban: «¡Qué gran cosa es la parábola!»
Y las mujeres se preguntaban entre ellas:
«¿Ya conocerá el presiente la parábola?»
Y el pueblo entusiasmado repetía
«Es necesario que el presidente conozca la parábola.
Es necesario tocarle su conciencia».


Octavio Robleto. Nicaragua (1935)
____________________________________________________________________

Roque Dalton. El Salvador (1935-1975)

ESTUDIO CON ALGO DE TEDIO


“Clov: -Llora…
Hamm: -Luego vive”.
(Diálogo de “Fin de Partida” de Beckett.)

Tengo quince años y lloro por las noches.

Yo sé que ello no es en manera alguna peculiar
y que antes bien hay otras cosas en el mundo
más apropiadas para decíroslas cantando.

Sin embargo hoy he bebido vino por primera vez
y me he quedado desnudo en mis habitaciones para sorber la tarde
hecha minúsculos pedazos
por el reloj.

Pensar a solas duele. No hay nadie a quien golpear. No hay nadie
a quien dejar piadosamente perdonado.
Está uno y su cara. Uno y su cara
de santón farsante.
Surge la cicatriz que nadie ha visto nunca,
el gesto que escondemos todo el día,
el perfil insepulto que nos hará llorar y hundirnos
el día en que lo sepan todo las buenas gentes
y nos retiren el amor y el saludo hasta los pájaros.

Tengo quince años de cansarme
y lloro por las noches para fingir que vivo.
En ocasiones, cansado de las lágrimas,
hasta sueño que vivo.

Puede ser que vosotros no entendáis lo que son estas cosas.
Os habla, más que yo, mi primer vino mientras la piel que
sufro bebe sombra…


ALGUNAS NOSTALGIAS

Encallecido privilegio este orgulloso sufrir,
no se rían.

Yo, que he amado hasta tener sed de agua, luz sucia;
yo que olvidé los nombres y no las humedades,
ahora moriría fieramente por la palabrita de consuelo de un ángel,
por los dones cantables de un murciélago triste,
por el pan de la magia que me arrojara un brujo
disfrazado de reo borracho en la celda de al lado…


CINCUENTA ANIVERSARIO

Un hombre sale al patio trasero de su casa
(ahí no llega nunca el duro viento del otoño)

tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente
y se mesa con cariño el cabello

aquí las canas del hambre
aquí las de aquel día en que fue héroe
entre miles de héroes
aquí las huellas del asco
las señales de quien tocó con dedos jóvenes la grandeza
las del temor
la de la inmensa alegría
las del todopoderoso conocimiento.

En el fondo del cielo luce una estrella
que él llama esperanza

el hombre alza su copa
y bebe.

____________________________________________________________________

Diego Maquieira. Chile (1955)


LA TIRANA I

(ME SACARON POR LA CARA)

Yo, La Tirana, rica y famosa
la Greta Garbo del cine chileno
pero muy culta y calentona, que comienzo
a decaer, que se me va la cabeza
cada vez que me pongo a hablar
y hacer recuerdos de mis polvos con Velázquez.
Ya no lo hago tan bien como lo hacía antes
Antes, todas las noches y a todo trapo
Ahora no.
Ahora suelo a veces entrar a una Iglesia
cuando no hay nadie
porque me gusta la luz que dan ciertas velas
la luz que le dan a mis pechugas
cuando estoy rezando.
Y es verdad, mi vida es terrible
Mi vida es una inmoralidad
Y si bien vengo de una familia muy conocida
Y si es cierto que me sacaron por la cara
y que los que están afuera me destrozarán
Aún soy la vieja que se los tiró a todos
Aún soy de una ordinariez feroz.

...............De La Tirana, 1983.


ARS VITAE

Teníamos fuerte afición al vino
le rendíamos culto a los racimos de uva
y éramos arrogantes, crédulos
pendencieros
Preferíamos la muerte
a perder la libertad
y llevábamos la alegría del amor
hasta las puertas del infierno
hasta desafiar a la misma muerte
desnudándonos en pleno combate
o agrandándonos las heridas recibidas
Y si veíamos en peligro la vida
de nuestras mujeres y la nuestra
nos dábamos muerte por gusto continuo
Y éramos tan arrebatados en la guerra
que jamás actuábamos de acuerdo a un plan
No conocíamos ni la humildad
ni la caridad, ni la abnegación
ni la dulzura
Éramos serios y semifabulosos
y adorábamos a nuestras esposas
que adoraban el falo y el oro.

...............De Los Sea Harrier, 2003.


LEVANTAMOS UN FARO

Levantamos un faro en medio del mar
un faro de paredes de papiro
que usábamos para guardar los vinos
y para echarnos a beber con mujeres
pero no hacíamos nada para la posteridad
Una noche que intentamos dar Macbeth
nos demorábamos meses en darla
y se nos olvidaba en qué íbamos
Habíamos levantado un faro en el mar
para no hacer nada en la vida
y gozar desnudos y con mujeres
Ma a veces maravillados por un Mirage
por una clona que nos hacía los ojos
asaltábamos a la sexta flota española
y promovíamos graves desórdenes bajo cubierta
Pero no hacíamos nada grande la verdad
Abusábamos del amor
del ocio y del porvenir
y bebíamos hasta moverle el piso al mar.

...............De Los Sea Harrier
...............Tajamar Editores. Santiago de Chile, 2003.

____________________________________________________________________

Juan Gelman. Argentina (1930)

COSTUMBRES

no es para quedarnos en casa que hacemos una casa
no es para quedarnos en el amor que amamos
y no morimos para morir
tenemos sed y
paciencias de animal.

____________________________________________________________________


Joaquín Pasos. Nicaragua(1914-1947)


CANTO DE GUERRA DE LAS COSAS

(fragmentos)

Cuando lleguéis a viejos, respetaréis la piedra,
si es que llegáis a viejos,
si es que entonces quedó alguna piedra.
Vuestros hijos amarán al viejo cobre,
al hierro fiel.
Recibiréis a los antiguos metales en el seno de vuestras familias,
trataréis al noble plomo con la decencia que corresponde a su carácter dulce;
os reconciliaréis con el zinc dándole un suave nombre;
con el bronce considerándolo como hermano del oro,
porque el oro no fue a la guerra por vosotros,
el oro se quedó, por vosotros, haciendo el papel de niño mimado,
vestido de terciopelo, arropado, protegido por el resentido acero...
Cuando lleguéis a viejos, respetaréis al oro,
si es que llegáis a viejos,
si es que entonces quedó algún oro.

____________________________________________________________________

Carlos Drummond de Andrade. Brasil. (1902-1987)


BUSQUEDA DE LA POESIA

No hagas versos sobre acontecimientos.
No hay creación ni muerte ante la poesía.
Ante ella es un sol estático la vida,
ni calienta ni ilumina.
Las afinidades, los cumpleaños, los incidentes personales nada cuentan.
No hagas poesía con el cuerpo,
ese excelente y confortable cuerpo, tan adverso a la efusión lírica.
Tu gota de bilis, tu careta de gozo o de dolor en lo oscuro son indiferentes.
No me reveles tus sentimientos,
que se aprovechan del equívoco e intentan el largo viaje.
Lo que piensas y sientes, eso aún no es poesía.
No cantes a tu ciudad, déjala en paz.
El canto no es el movimiento de las máquinas ni el secreto de las casas.
No es música oída cuando pasas;
......../rumor del mar en las calles junto a la línea de espuma.
El canto no es la naturaleza
ni los hombres en sociedad.
Para él, lluvia y noche, fatiga y esperanza, nada significan.
La poesía (no saques poesía de las cosas)
omite el sujeto y el objeto.
No dramatices, no invoques,
no indagues. No pierdas tiempo en mentir.
No te aburras.
Tu yate de marfil, tu zapato de diamante,
vuestras mazurcas y supersticiones,
......../vuestros esqueletos de familia
desaparecen en la curva del tiempo, son algo inútil.
No recompongas
tu sepultada y melancólica infancia.
No osciles entre el espejo y la
memoria que se disipa.
Si se disipó no era poesía.
Si se partió cristal no era.
Penetra sordamente en el reino de las palabras.
Allí están los poemas que esperan ser escritos.
Están paralizados, pero sin desesperación,
hay calma y frescura en la intacta superficie.
Helos aquí solos y mudos, en estado diccionario.
Convive con tus poemas antes de escribirlos.
Ten paciencia, si oscuros. Calma si te provocan.
Espera que cada uno se realice y consuma
con su poder de palabra
y su poder de silencio.
No fuerces al poema a desprenderse del limbo.
No recojas del suelo el poema ya perdido.
No adules al poema. Acéptalo
como él aceptará su forma definitiva y concentrada
en el espacio.
Acércate y contempla las palabras.
Cada una
tiene mil facetas secretas bajo la faz neutra
y te pregunta, sin interés por la respuesta,
pobre o terrible, que le des:
¿Has traído la llave?
Observa:
yermas de melodía y de concepto
se refugiaron en la noche, las palabras.
Húmedas aún e impregnadas de sueño,
ruedan en un difícil río y se transforman en desprecio.

De La rosa del pueblo, 1945.


CONFESION

No amé bastante a mis semejantes
no cogí gusanos ni curé sarna.
Tan sólo proferí algunas palabras,
melodiosas, tarde, al volver de las fiestas.

Di sin dar y besé sin besos
(Ciego es quizás quien esconde los ojos
bajo el catre) Y en la media luz
se mustian los tesoros, los mejores.

De lo que quedó, ¿cómo componer un hombre
y todo lo que implica él de suave,
de concordancias vegetales, murmullos
de risas, entrega, piedad y amor?

No amé bastante ni siquiera a mí mismo,
tan próximo. No amé a nadie.
Salvo a aquel pájaro -iba azul y loco-
que se desintegró en el ala del avión.

De Claro de enigma, 1951.


TAMBIEN FUI BRASILEÑO

También fui brasileño
moreno como vosotros.
Rasgueé la guitarra, conduje un ford
y aprendí en la mesa de los bares
que el nacionalismo es una virtud.
Pero hay una hora en que los bares cierran
y se nos niegan todas las virtudes.

También fui poeta.
Bastaba mirar a las mujeres,
pensaba luego en las estrellas
y otros sustantivos celestiales.
Pero eran tantas..., el cielo tan grande...
se perturbó mi poesía.

También ya tuve ritmo.
Hacía esto, decía aquello.
Y mis amigos me amaban,
mis enemigos me odiaban.
Irónico me deslizaba
satisfecho de tener mi ritmo.
Acabé confundiéndolo todo.
Hoy ya no me deslizo, no,
ya no soy irónico, no,
ya no tengo ritmo, no.

De Alguna poesía, 1930.

____________________________________________________________________

Virgilio Rodriguez
Chile (1946)


ASCOLTA L'UCCELINO

He oído
el débil crepitar de un espejismo
se consumía en el futuro
nada tengo ya
sino una compleja vocación
de ocio y cielo.



MIENTRAS TE ESCRIBO,

imperceptible se filtra
esa ausencia de luz.
Ve.... ve cómo va desenrollándose
en su viejo pergamino,
lee tú...... percibe la tinta,
el avance de la oscuridad.
Como una constelación opaca
el fondo amargo
busca los márgenes.
El mundo es el amor mezclado
y lo oscuro ilumina.
Observa:
desaparecida en su transparencia
la sorpresiva imagen
huye de sí misma
a gritos,
vuela en súbito dragón
sus membranosas alas
húmedas batiendo
el mundo.

Algo no soporta
ver su pérdida.
Son mis propios ojos
que se van velando.
Se oxida la mirada de la tinta
y el mundo queda fijo
mientras escribo.



ULISES CONTRARIADO

¿Me ato al mástil de las horas
o tapo mis oídos con sonidos familiares?
Para retornar
hay que haber sido tentado
por el final del viaje.
La patria me salva
del entusiasmo.

De De ocio y cielo. Beuvedráis Editores, Santiago, 2007.

____________________________________________________________________

Oscar Hahn. Chile (1938)

ESTRELLAS FIJAS EN UN CIELO BLANCO

Estrellas fijas en un cielo blanco,
son los bellos sonetos pues no giran
en torno de orbe alguno
ni han rotado sus densas masas de catorce cifras

No reflejan la luz del sol tampoco
pero irradian su propia luz de adentro
Y en el albor parecen en reposo
o muertos cuyas tumbas son sus cuerpos

Y sin embargo las estrellas fijas
a veces bienhechoras o malignas
siempre de harta energía están cargadas

Y aunque hace miles de años extinguidas
su fulgor todavía nos alcanza
sea por vista o por astrología


LEE, SEÑOR MIS VERSOS DEFECTUOSOS...


Lee, Señor mis versos defectuosos
que quisieran salir pero no salen:
ya ves que poco valen mis esfuerzos
y mis desdichas ay qué poco valen

Con tu ayuda saldrían universos
de palabras preñadas pero salen
débiles moribundos estos versos:
deja que el último suspiro exhalen

Ayúdame, Señor: que no zozobre
en la mitad de este terceto pobre
mira estas ruinas: palpa su estructura

dónales lo que tengas que donarles:
y la vida que yo no supe darles
dásela tú, Señor, con tu lectura.

De "Estrellas fijas en un cielo blanco", 1996.



TELEVIDENTE


Aquí estoy otra vez de vuelta
en mi cuarto de Iowa City
tomo a sorbos mi plato de sopa Campbell
frente al televisor apagado
la pantalla refleja la imagen
de la cuchara entrando en mi boca.
Y soy el aviso comercial de mí mismo
que anuncia nada a nadie.



TRACTATUS DE SORTILEGIIS

En el jardín había unas magnolias curiosísimas, oye,
unas rosas re-raras, oh,
y había un tremendo olor a incesto, a violetas macho,
y un semen volando de picaflor en picaflor.
Entonces entraron las niñas en el jardín,
llenas de lluvia, de cucarachas blancas,
y la mayonesa se cortó en la cocina
y sus muñecas empezaron a menstruar.
Te pillamos in fraganti limpiándote el polen
de la enagua, el néctar de los senos, ves tú?
Alguien viene en puntas de pie, un rumor de pájaros
pisoteados, un esqueleto naciendo entre organzas,
alguien se acercaba en medio de burlas y fresas
y sus cabellos ondearon en el charco
llenos de canas verdes.
Dime, muerta de risa, adónde llevas
ese panal de abejas libidinosas.
Y los claveles comenzaron a madurar brilloso
y las gardenias a eyacular coquetamente, muérete,
con sus durezas y blanduras y patas
y sangre amarilla, aj!
No se pare, no se siente, no hable
con la boca llena
de sangre:
que la sangre sueña con dalias
y las dalias empiezan a sangrar
y las palomas abortan cuervos
y claveles encinta
y unas magnolias curiosísimas, oye,
unas rosas re-raras, oh.



LA MUERTE ESTA SENTADA A LOS PIESDE MI CAMA

Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo
y frazadas dispuestas a levantar el vuelo.
La muerte dice ahora que me va a hacer la cama.
Le suplico que no, que la deje deshecha.
Ella insiste y replica que esta noche es la fecha.
Se acomoda y agrega que esta noche me ama.
Le contesto que cómo voy a ponerle cuernos
a la vida. Contesta que me vaya al infierno.
La muerte está sentada a los pies de mi cama.
Esta muerte empeñosa se calentó conmigo
y quisiera dejarme más chupado que un higo.
Yo trato de espantarla con una enorme rama.
Ahora dice que quiere acostarse a mi lado
sólo para dormir, que no tenga cuidado.
Por respeto me callo que sé su mala fama.
La muerte está sentada a los pies de mi cama.


EN UNA ESTACION DE METRO

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro
y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos
y la perdieron para siempre entre la multitud
Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por la estaciones
y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles
Y quizás el amor no es más que eso:
una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro
y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre


LOLITAS

Somos los viejos locos
los viejos que nos acostamos
con muchachas 40 años menores que nosotros
los que tratamos de ignorar a la muerte
como si fuera una amante de otra época
a la cual ya no quisiéramos ver
y cruzamos muy rápido a la acera de enfrente
donde está la ninfa esperándonos
senos duros pezones rosados
y labios de la vulva frescos y rojos
no el sexo seco de la muerte
esa fruta que ya no da jugo
Y nos arreglamos el nudo de la corbata
mirándonos en la vitrina de una tienda
donde ahora vemos nuestra cara arrugada
el pelo escaso la barba canosa
entre computadoras y teléfonos celulares
y el reflejo de la muchacha que nos sonríe
con la guadaña en la mano.

De En un abrir y cerrar de ojos
Colección Visor de Poesía, 2006

____________________________________________________________________

Ramón Palomares. Venezuela (1935)

UNA FORMA DE SER

...............A Oscar Sambrano Urdaneta


Aquí llega el noche
el que tiene las estrellas en las uñas,
con caminar furioso y perros entre las piernas
alzando los brazos como relámpago
abriendo los cedros
echando las ramas sobre sí,
muy lejos.

Entra como si fuera un hombre a caballo
y pasa por el zaguán
sacudiéndose la tormenta.

Y se desmonta y comienza a averiguar
y hace memoria y extiende los ojos.

Mira los pueblos que están
unos en laderas y otros agachados en los barrancos
y entra en las casas
viendo como están las mujeres
y repasa las iglesias por las sacristías y los campanarios
espantando cuando pisa en las escaleras.

Y se sienta sobre las piedras
averiguando sin paz.

____________________________________________________________________

Oliverio Girondo. Argentina (1891–1967)


ESPANTAPAJAROS 18

Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto...

Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando...

Llorar como un cacuy, como un cocodrilo... si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar...

Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca...

Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!


COMUNION PLENARIA

Los nervios se me adhieren
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.
El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.
¡Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!..
Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿Seré yo esa piedra?


DICOTOMIA INCRUENTA

Siempre llega mi mano
mas tarde que otra mano que se mezcla a la mía
y forman una mano.
Cuando voy a sentarme advierto que mi cuerpo
se sienta en otro cuerpo que acaba de sentarse
adonde yo me siento.
Y en el preciso instante de entrar en una casa,
descubro que ya estaba antes de haber llegado.
Por eso es muy probable que no asista a mi entierro,
y que mientras me rieguen de lugares comunes,
ya me encuentre en la tumba,
vestido de esqueleto,
bostezando los tópicos y los llantos fingidos.
____________________________________________________________________


Cristián Gómez Olivares. Chile (1971)




NO SE EQUIVOCABAN LOS MAESTROS
(museo de bellas artes, versión libre)

Alguien cree estar escribiendo en el fin del mundo,
pero no puede negar que el camión de los helados
está pasando nuevamente por el parque donde
los niños se arremolinan a su alrededor y la


descripción del paisaje no ha cambiado
porque el ojo del que mira no ha cambiado:
confía impertérrito en que el mundo es una
catástrofe tranquila, una reunión de nubes


diríase que de paso por el cielo
sería el único argumento convincente
para encerrarnos a conversar en un café
:
de cualquier cosa, menos de las nubes.


Nadie tiene ganas de salvarse de nada
pero sí de tomarse un par de chelas, de
las últimas profecías sobre algún remoto
apocalipsis las palabras tienen poco que


decir: las danzas de la muerte, un anillo
en el dedo de los que no alcanzan a apretarse
el cinturón, aunque nada tengo en ello que
ver la improbable falta de presupuesto:


y es cierto que no sabemos distinguir
como le gusta enrostrarnos a los catedráticos
de las plazas más preciadas entre el cierzo
y el mistral, ok: touché. Así decía mi hermano


cuando hacíamos esgrima con palos de escoba
y terminaba sacándome cresta y media cuando
a los dos se nos pasaba la mano con el ardor de
los guerreros: él moriría poco después, tendido


en una cancha de fútbol, mordiendo no sé
si con desesperación el pasto, de seguro
ya inconsciente, producto de una falla en
el ventrículo derecho del conjunto arterial.


El camión de los helados pasa haciendo sonar
la sirena, los niños están a punto de alcanzarlo y
el conductor sólo piensa en lo fácil que será entregarle
las planillas al supervisor del turno de las mañanas.



INCURABLE


Creo haber escrito algún
poema. A veces me levanto
de la cama para verme reflejado

como una mancha en el espejo.
Después de todo a nadie le
preocupa el curso de la

historia ni las alas de un ángel
ni un espejo retrovisor. Creo
haber escrito un poema

me dijo un paciente con
cáncer terminal antes de

darse por vencido y

negarse a recibir
una nueva sesión

de quimioterapia.
Creo haber escrito,

creo haber puesto encima
de la mesa las cartas

guardadas bajo la manga.

La paternidad no se reclama
ni se comprueba

sin necesidad de someter a
los exámenes

el rostro ajeno
de una hija.

Creo haber escrito algún
poema después de reflejarme

como una mancha entre las sábanas
como un tahúr en su prisión

para inclinar el azar en mi favor y
sorprender luego a los jugadores del
día, con este poema lleno de

cartas marcadas, que nada dice
y contra el cual no hay

respuesta
posible

y que ni
siquiera

es una
interrogación.



NO QUERIA SALIR DE NOCHE

Una vez nos juntamos a celebrar
los cien años de Pessoa; a cada cual
le correspondía un heterónimo,
a mí me tocó en suerte Álvaro de
Campos, ingeniero y cosmopolita,
desenfadadamente maricón, según
contaba Ofelia. La casa era una
de esas antiguas casa señoriales
donde hubiéramos tenido que entrar
por la puerta de servicio. Ni el vino
ni las velas nos salvaron del invierno,
a punto de partir como nosotros: fue
sin embargo, la última noche que hizo frío.


DOMINGO POR LA TARDE

El exilio perdió a sus héroes.
Nosotros asomados al balcón, vinimos
a reemplazarlos. nadie no
En el cuarto de al lado escucho los quejidos de
alguna pareja, la división capitalista del
trabajo y las tarifas del servicio
telefónico

..........contribuyen de igual manera
a la redacción de panfletos revolucionarios
que de otra manera no encontrarían su razón

de ser más allá de la contemplación solipsista
del atardecer en un espejo, el crepúsculo
adecuadamente sancionado por la

tradición: te acompaña sin decir una
palabra, con el sol a cuestas

ni siquiera el silencio es necesario.


LA DERROTA

La visita al museo concluye delante de una estatua,
un enorme montón de tela reunida bajo el nombre
de una calle del centro de Santiago. Está amontonada
como si se la hubieran arrancado a un infinito número
de gente que la hubiera tenido puesta, ropa que apelotonada
en el medio de un museo perdido aquí en el midwest

ofrece lo mejor de sí. La ropa está desnuda, sentencia
mi hija mayor que entiende mejor que uno mismo
eso de andar presenciando con desconfianza
lo que sólo se puede mirar por vez primera:

después ya sólo el comentario, mirar la hora,
volver como si tuviéramos que volver.

La visita al museo concluye con las luces apagadas
de la ciudad, con los habitantes retirándose a sus hogares,
como no me acuerdo qué animal que vuelve a su madriguera.
Como si estuviéramos hablando de una metáfora
digna de otros poemas, pero no de mejores causas.

De Alfabeto para nadie, 2007.

____________________________________________________________________

César Vallejo. Perú (1892-1936)


PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro
también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos...

FUE DOMINGO EN LAS OREJAS DE MI BURRO...

Fue domingo en las claras orejas de mi burro,
de mi burro peruano en el Perú (Perdonen la tristeza)
Mas hoy ya son las once en mi experiencia personal,
experiencia de un solo ojo, clavado en pleno pecho,
de una sola burrada, clavada en pleno pecho,
de una sola hecatombe, clavada en pleno pecho.

Tal de mi tierra veo los cerros retrasados,
ricos en burros, hijos de burros, padres hoy de vista,
que tornan ya pintados de creencias,
cerros horizontales de mis penas.

En su estatua, de espada,
Voltaire cruza su capa y mira el zócalo,
pero el sol me penetra y espanta de mis dientes incisivos
un número crecido de cuerpos inorgánicos.

Y entonces sueño en una piedra
verduzca, diecisiete,
peñasco numeral que he olvidado,
sonido de años en el rumor de aguja de mi brazo,
lluvia y sol en Europa, y ¡cómo toso! ¡cómo vivo!
¡cómo me duele el pelo al columbrar los siglos semanales!
Y cómo, por recodo, mi ciclo microbiano,
quiero decir mi trémulo, patriótico peinado.


HOY LA VIDA ME GUSTA MUCHO MENOS

Hoy me gusta la vida mucho menos,
pero siempre me gusta vivir: ya lo decía.
Casi toqué la parte de mi todo y me contuve
con un tiro en la lengua detrás de mi palabra.

Hoy me palpo el mentón en retirada
y en estos momentáneos pantalones yo me digo:
¡Tánta vida y jamás!
¡Tántos años y siempre mis semanas!...
Mis padres enterrados con su piedra
y su triste estirón que no ha acabado;
de cuerpo entero hermanos, mis hermanos,
y, en fin, mi sér parado y en chaleco.

Me gusta la vida enormemente
pero, desde luego,
con mi muerte querida y mi café
y viendo los castaños frondosos de París
y diciendo:
Es un ojo éste; una frente ésta, aquélla... Y repitiendo:
¡Tánta vida y jamás me falla la tonada!
¡Tántos años y siempre, siempre, siempre!

Dije chaleco, dije
todo, parte, ansia, dice casi, por no llorar.
Que es verdad que sufrí en aquel hospital que queda al lado
y que está bien y está mal haber mirado
de abajo para arriba mi organismo.

Me gustará vivir siempre, así fuese de barriga,
porque, como iba diciendo y lo repito,
¡tánta vida y jamás y jamás! ¡Y tántos años,
y siempre, mucho siempre, siempre siempre!


QUISIERA HOY SER FELIZ DE BUENA GANA

Quisiera hoy ser feliz de buena gana,
ser feliz y portarme frondoso de preguntas,
abrir por temperamento de par en par mi cuarto, como loco,
y reclamar, en fin,
en mi confianza física acostado
sólo por ver si quieren,
sólo por ver si quieren probar de mi espontánea posición,
reclamar, viy diciendo,
por qué me dan así tánto en el alma.

Pues quisiera en sustancia ser dichoso,
obrar sin bastón, laica humildad, ni burro negro.
Así las sensaciones de este mundo,
los cantos subjuntivos,
el lápiz que perdí en mi cavidad
y mis amados órganos de llanto.

Hermano persuasible, camarada,
padre por la grandeza, hijo mortal,
amigo y cotendor, inmenso documento de Darwin:
¿a qué hora, pues, vendrán con mi retrato?
¿A los goces? ¿Acaso sobre goce amortajado?
¿Más temprano? ¿Quién sabe, a las porfías?

A las misericordias, camarada,
hombre mío en rechazo y observación, vecino
en cuyo cuello enorme sube y baja,
al natural, sin hilo, mi esperanza...


ME VIENE, HAY DÍAS, UNA GANA UBÉRRIMA, POLÍTICA...

Me viene, hay días, una gana ubérrima, política,
de querer, de besar al cariño en sus dos rostros,
y me viene de lejos un querer
demostrativo, otro querer amar, de grado o fuerza,
al que me odia, al que rasga su papel, al muchachito,
a la que llora por el que lloraba,
al rey del vino, al esclavo del agua,
al que ocultóse en su ira,
al que suda, al que pasa, al que sacude su persona en mi alma.
Y quiero, por lo tanto, acomodarle
al que me habla, su trenza; sus cabellos, al soldado;
su luz, al grande; su grandeza, al chico.
Quiero planchar directamente
un pañuelo al que no puede llorar
y, cuando estoy triste o me duele la dicha,
remendar a los niños y a los genios.

Quiero ayudar al bueno a ser su poquillo de malo
y me urge estar sentado a la diestra del zurdo, y responder al mudo,
tratando de serle útil
en todo lo que puedo y también quiero muchísimo
lavarle al cojo el pie,
y ayudarle a dormir al tuerto próximo.

¡Ah querer, éste, el mío, éste, el mundial,
interhumano y parroquial, provecto!
Me viene a pelo,
desde el cimiento, desde la ingle pública,
y, viniendo de lejos, da ganas de besarle
la bufanda al cantor,
y al que sufre, besarle en su sartén,
al sordo, en su rumor craneano, impávido;
al que me da lo que olvidé en mi seno,
en su Dante, en su Chaplin, en sus hombros.

Quiero, para terminar,
cuando estoy al borde célebre de la violencia
o lleno de pecho el corazón, querría
ayudar a reír al que sonríe,
ponerle un pajarillo al malvado en plena nuca,
cuidar a los enfermos enfadándolos,
comprarle al vendedor,
ayudarle a matar al matador —cosa terrible—
y quisiera yo ser bueno conmigo
en todo.


CONSIDERANDO EL FRIO IMPARCIALMENTE...

Considerando en frío, imparcialmente,
que el hombre es triste, tose y, sin embargo,
se complace en su pecho colorado;
que lo único que hace es componerse
de días;
que es lóbrego mamífero y se peina...

Considerando
que el hombre procede suavemente del trabajo
y repercute jefe, suena subordinado;
que el diagrama del tiempo
es constante diorama en sus medallas
y, a medio abrir, sus ojos estudiaron,
desde lejanos tiempos,
su fórmula famélica de masa...

Comprendiendo sin esfuerzo
que el hombre se queda, a veces, pensando,
como queriendo llorar,
y, sujeto a tenderse como objeto,
se hace buen carpintero, suda, mata
y luego canta, almuerza, se abotona...

Considerando también
que el hombre es en verdad un animal
y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...

Examinando, en fin,
sus encontradas piezas, su retrete,
su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...

Comprendiendo
que él sabe que le quiero,
que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...

Considerando sus documentos generales
y mirando con lentes aquel certificado
que prueba que nació muy pequeñito...
le hago una seña,
viene,
y le doy un abrazo, emocionado.
¡Qué mas da! Emocionado... Emocionado...


INTENSIDAD Y ALTURA

Quiero escribir, pero me sale espuma,
quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita, sin cogollo.

Quiero escribir, pero me siento puma;
quiero laurearme, pero me encebollo.
No hay toz hablada, que no llegue a bruma,
no hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.

Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
carne de llanto, fruta de gemido,
nuestra alma melancólica en conserva.

Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.


ACABA DE PASAR EL QUE VENDRÁ

Acaba de pasar el que vendrá
proscrito, a sentarse en mi triple desarrollo;
acaba de pasar criminalmente.

Acaba de sentarse más acá,
a un cuerpo de distancia de mi alma,
el que vino en un asno a enflaquecerme;
acaba de sentarse de pie, lívido.

Acaba de darme lo que está acabado,
el calor del fuego y el pronombre inmenso
que el animal crió bajo su cola.

Acaba
de expresarme su duda sobre hipótesis lejanas
que él aleja, aún más, con la mirada.

Acaba de hacer al bien los honores que le tocan
en virtud del infame paquidermo,
por lo soñado en mí y en él matado.

Acaba de ponerme (no hay primera)
su segunda aflixión en plenos lomos
y su tercer sudor en plena lágrima.

Acaba de pasar sin haber venido.

____________________________________________________________________


Héctor Carreto. México (1953)


PAREJA DE ANTOLOGADORES

Victórico, mejor antologador que poeta,
mejor cornudo que antólogo,
hierve: estrena cuernos,
y como el ciego desquiciado que reparte bastonazos
me asesta uno: no me incluye
en su nueva selección de autores.
Juzgas mal, Victórico: jamás estuve
en el plato de tu señora:
tampoco formo parte de su vasta
y generosa antología.

De Coliseo (2002)


EL POETA REGAÑADO POR SU MUSA

Ante sus cabellos, el viento
fue incapaz de enredarse.
Intactos sus labios permanecen.
Sólo la luz -camafeo- fijó el recuerdo”,
fueron los versos que escribí pensando en Ella.
Después de leerlos, la Musa marcó mi número:
“¿Por qué me describes con palabras de epitafio?
Según mi espejo de mano, no estoy muerta ni soy estatua;
Tampoco quieras que me asemeje a tu madre.
¿Estás enfermo, o qué sinrazones
te obligaron a cambiar de poética?
¿Acaso aseguras un túmulo en la Rotonda de los
Ilustres, en el Colegio Nacional, o paladeas dieta vitalicia?
Escúchame: no escribas más como geómetra abstraído
en un lenguaje que suena a cristales que entrechocan,
capaz de pintar una batalla como un ramo de madreselvas.
Confía en el instinto: que tus labios refieran con orgullo
mi talento en el baile, mi afición por el vino.
Presume al lector de mis piernas en loca bicicleta,
de los encuentros sudorosos, cuyos frutos
son tus epigramas.
Tampoco ocultes que tenemos diferencias.
Entre la musa que riñe contigo y la que duerme en un
lienzo, no dudes: confía en el instinto”.

De Coliseo (2002)


LEONIDAS

Te felicito, Leónidas;
tu libro fue un éxito de ventas.
No más deudas.
Ahora podrían ser tuyos el Armani
y el Jaguar del año,
viajar a los confines de Europa
y adquirir una villa
cercana a la de Sharon Stone.

Lástima, Leónidas,
que Fortuna tocó con retraso a tu puerta
y que no puedas siquiera aspirar las flores
que tus herederos te han llevado a la cripta.

De Coliseo (2002)


¿VOLVER A ITACA?

(fragmentos)

...............I

Cuando regrese a Itaca,
la del cuerpo estoicamente insatisfecho,
todo habrá cambiado de lugar:
los muebles tendrán las piernas tambaleantes,
las telas tendrán el cutis arrugado
y habrá engordado Penélope,
porque cuando regrese a Itaca
–la infiel–
el aire habrá mordido sus caderas de playa praxitélica,
un instante.


...............II

Tal vez jamás podré volver a Itaca,
porque sus dimetrodones habrán crecido como hierba descuidada
y sus frutos antiguamente verdes podrían envenenarme
y su puerta estará muy bien cuidada por un guardián multifacético.
Tal vez jamás podré volver a Itaca
porque estoy solo,
porque he abandonado a mi mejor amigo,
El Caballo de Troya.

____________________________________________________________________

Rubén Darío. Nicaragua (1867-1916)


LO FATAL

Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura porque esa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
Ser y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!…

_________________________________________________

Antonio Gamoneda. España (1931)


No tengo miedo ni esperanza. Desde un hotel exterior al destino, veo una playa negra y, lejanos, los grandes párpados de una ciudad cuyo dolor no me concierne.

Vengo del metileno y el amor; tuve frío bajo los tubos de la muerte. Ahora contemplo el mar. No tengo miedo ni esperanza.


SABADO

Mi rostro hierve en las manos del escultor ciego.

En la pureza de los patios inmóviles él piensa dulcemente en los suicidas; está creando la vejez:

ayer y hoy son ya el mismo día en mi corazón.


...............Del Libro del frío, 1992.

____________________________________________________________________

Gabriela Mistral. Chile (1889-1957)


DIOS LO QUIERE

...............I

La tierra se hace madrastra
si tu alma vende a mi alma.
Llevan un escalofrío
de tribulación las aguas.
El mundo fue más hermoso
desde que me hiciste aliada,
cuando junto de un espino
nos quedamos sin palabras
¡y el amor como el espino
nos traspasó de fragancia!

Pero te va a brotar víboras
la tierra si vendes mi alma;
baldías del hijo, rompo
mis rodillas desoladas.
Se apaga Cristo en mi pecho
¡y la puerta de mi casa
quiebra la mano al mendigo
y avienta a la atribulada!

...............II

Beso que tu boca entregue
a mis oídos alcanza,
porque las grutas profundas
me devuelven tus palabras.
El polvo de los senderos
guarda el olor de tus plantas
y oteándolas como un ciervo,
te sigo por las montañas...
A la que tú ames, las nubes
la pintan sobre mi casa.
Ve cual ladrón a besarla
de la tierra en las entrañas;
que, cuando el rostro le alces,
hallas mi cara con lágrimas.

...............III

Dios no quiere que tu tengas
sol si conmigo no marchas;
Dios no quiere que tu bebas
si yo no tiemblo en tu agua;
no consiente que te duermas
sino en mi trenza ahuecada.

...............IV

Si te vas, hasta en los musgos
del camino rompes mi alma;
te muerden la sed y el hambre
en todo monte o llamada
y en cualquier país las tardes
con sangre serán mis llagas.
Y destilo de tu lengua
aunque a otra mujer llamaras,
y me clavo como un dejo
de salmuera en tu garganta;
y odies, o cantes, o ansíes,
¡por mí solamente clamas!

...............V

Si te vas y mueres lejos,
tendrás la mano ahuecada
diez años bajo la tierra
para recibir mis lágrimas,
sintiendo cómo te tiemblan
las carnes atribuladas,
¡hasta que te espolvoreen
mis huesos sobre la cara!

____________________________________________________________________

Jorge Eduardo Eielson. Perú (1924-2006)


LIBRERIA ENTERRADA

¿Qué libros son éstos, Señor, en nuestro abismo, cuyas hojas
Estrelladas pasan por el cielo y nos alumbran?
Verdes, inmemorables, en el humus se han abierto, quizás
Han acercado una oración a nuestros labios,
O han callado tan sólo en sus sombras, cual desconocidos.
Naturaleza que ora aún en ellos, a sus signos
De hierro se arrodilla, con flores en el vientre,
Por el humano que al pasar no los vio en el polvo,
No los vio en el cielo, en la humedad de sus grutas,
Y se vinieron abajo cual un bloque de los dioses.
Desde entonces sólo queda en ellos un verde velo
De armaduras, de brazos enjoyados y corceles que volvieron
A su nobleza de esqueleto entre sus hojas.
Y olmos abatidos, tunas de la guerra, gloria y rosa
Duermen también en ellos, cubiertos de invernal herrumbre.
Y sólo hasta sus viejas letras muy calladamente,
La sutil retama o el lirio de la orina acuden,
Y una mano azul que vuelve sus páginas de sodio
Entre las rocas, y avienta sus escamas a la Muerte.
¿Me permitiréis, Señor, morir entre estos libros, de cuyo seno,
Cubiertos de aroma, mana el negro aceite de la sabiduría?

............De Reinos, 1944


CUERPO ENAMORADO

Miro mi sexo con ternura
Toco la punta de mi cuerpo enamorado
Y no soy yo que veo sino el otro
El mismo mono milenario
Que se refleja en el remanso y ríe
Amo el espejo en que contemplo
Mi espesa barba y mi tristeza
Mis pantalones grises y la lluvia
Miro mi sexo con ternura
Mi glande puro y mis testículos
Repletos de amargura
Y no soy yo que sufre sino el otro
El mismo mono milenario
Que se refleja en el espejo y llora

............De Noche oscura del cuerpo, 1955


ULTIMO CUERPO

Cuando llega el momento llega y llega
Cada día el momento de sentarse humildemente
A defecar y una parte inútil de nosotros
Vuelve a la tierra
Todo parece más sencillo y mas cercano
Y hasta la misme luz de la luna
Es un anillo de oro
Que atraviesa el comedor y la cocina
Las estrellas se reúnen en el vientre
Y ya no duelen sino brillan simplemente
Los intestinos vuelven al abismo azul
En donde yacen los caballos
Y el tambor de nuestra infancia

............De Noche oscura del cuerpo, 1955

MISTERIO

¿Por qué estoy vivo
y el vaso lleno de agua
y la puerta cerrada
y el cielo igual que ayer
y los pájaros dorados
y mi lengua mojada
y mis libros en orden?
¿por qué estoy muerto
y el vaso igual que ayer
y la puerta dorada
y el cielo lleno de agua
y los pájaros en orden
y mi lengua cerrada
y mis libros mojados?

............De Tema y variaciones (1950)


SER ARTISTA

Es convertir un objeto cualquier
En un objeto mágico
Es convertir la desventura
La imbecilidad y la basura
En un manto luminoso
Es padecer día y noche
De una enfermedad deslumbrante
Es saborear el futuro
Oler la inmensidad
Palpar la soledad
Es mirar mirar mirar mirar
Es escuchar el canto de Giotto
El sollozo de Van Gogh
El grito de Picasso
El silencio de Duchamp
Es desafiar a la razón
A la época
A la muerte
Es acariciar mujer e hijos
Como si fueran telas y pinceles
Es acariciar telas y pinceles
Como si fueran armas de combate
Es acariciar armas de combate
Como si fueran tubos de colores
Es acariciar tubos de colores
Como si fueran pájaros vivos
Es pintar el cielo estrellado
Como si fuera un basural
Es pintar un basural
Como si fuera el cielo estrellado
Es vivir como un príncipe
Siendo solamente un hombre cualquiera
Es vivir como un hombre cualquiera
Siendo solamente un príncipe
Es jugar jugar jugar jugar
Es cubrirse la cabeza de azul ultramar
Es cubrirse el corazón de rojo escarlata
Es jugarse la vida por una pincelada
Es despertar todos los días
Ante una tela vacía
Es no pintar nada

De Arte poética (1965)



DOS PARABOLAS DEL AMOR DIVINO


...........................I

¿Cómo se llama Aquél, su apellido es ser callado,
es fácil ser bueno y tibio como su mano, qué hace,
por qué ama así la madera en que ha de morir tal vez,
por qué la talla tanto, oh carpintero, con ternura?
Todos besan su pie divino por debajo de sí al anochecer,
aquel ciego ebrio de bondad y el mozo alado:
yo también lo he deseado para mi mal, debe ser suave,
debe ser acaudalado como la higuera en el estío ¿verdad?
porque el querer es el amor frugal, el que hace manso
y acogedor su misterio, deslumbrante su pobreza.

...........................II

Mirad un dedo nuestro que levanta la esperanza -afuera
la oscuridad es un tenue fruto desprendido -la taza
de miel junto a la mejilla leve. La puerta cede a Él,
se viene para decir adiós, se cierra destrozada,
el alféizar de nogal cae como un pájaro podrido,
canta muerto. Sólo queda el cuarto enriquecido,
los ojos se vuelven volcando la leche tibia y la vela se apaga,
los párpados se posan dulcemente en torno. Madre:
¿qué habrá pasado afuera que está el sol todo
aquí adentro?


____________________________________________________________________

Nicanor Parra. Chile (1914)


EL HOMBRE IMAGINARIO

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.

____________________________________________________________________

Eduardo Milán. Uruguay (1952)


EL DOLOR DEL DESENCANTO ESTÁ PRESENTE...

...............(fragmento)

¿Para quién habla uno?
Habla uno para uno, no para dos ni para tres.
Ni siquiera para uno:
para dos ojos brillando en la espesura..
Habla el esperma en la esperanza del hijo.
Uno habla para otro intangible que es llovizna,
no tocable, no moldeable por las manos de masa,
o tocable por palabras, tan afecto.


____________________________________________________________________


Jorge Teillier. Chile (1935-1996)


PEQUEÑA CONFESION

...............En memoria de Serguei Esenin

Si, es cierto, gasté mis codos en todos los mesones.
Me amaron las doncellas y preferí a las putas.
Tal vez nunca debiera haber dejado
El país de techos de zinc y cercos de madera.

En medio del camino de la vida
Vago por las afueras del pueblo
Y ni siquiera aquí se oyen las carretas
Cuya música he amado desde niño.

Desperté con ganas de hacer un testamento
-ese deseo que le viene a todo el mundo-
pero preferí mirar una pistola
la única amiga que no nos abandona.

Todo lo que se diga de mí es verdadero
Y la verdad es que no me importa mucho.
Me importa soñar con caminos de barro
Y gastar mis codos en todos los mesones.

"Es mejor morir de vino que de tedio"
Sin pensar que pueda haber nuevas cosechas.
Da lo mismo que las amadas vayan de mano en mano
Cuando se gastan los codos en los mesones.

Tal vez nunca debí salir del pueblo
Donde cualquiera puede ser mi amigo.
Donde crecen mis iniciales grabadas
En el árbol de la tumba de mi hermana.

El aire de la mañana es siempre nuevo
Y lo saludo como un viejo conocido,
Pero aunque sea un boxeador golpeado
Voy a dar mis últimas peleas.

Y con el orgullo de siempre
Digo que las amadas pueden ir de mano en mano
Pues siempre fue mío el primer vino que ofrecieron
Y yo gasto mis codos en todos los mesones.

Como de costumbre volveré a la ciudad
Escuchando un perdido rechinar de carretas
Y soñaré techos de zinc y cercos de madera
Mientras gasto mis codos en todos los mesones.

...............De Para un pueblo fantasma, 1978.


EL POETA DE ESTE MUNDO

(fragmento)

A René-Guy Cadou (1920-1951)

Tú sabías que la poesía debe ser usual como el cielo que nos desborda,
que no significa nada sino permite a los hombres acercarse y conocerse.
La poesía debe ser una moneda cotidiana
y debe estar sobre todas las mesas
como el canto de la jarra de vino que ilumina los caminos del domingo.
Sabías que las ciudades son accidentes que no prevalecerán frente a los árboles,
que la poesía no se pregona en las plazas ni se va a vender a los mercados a la moda,
que no se escribe con saliva, con bencina, con muecas,
ni el pobre humor de los quieren llamar la atención
con bromas de payasos pretenciosos
y que de nada sirven
los grandes discursos tartamudos de los que no tienen nada que decir.
La poesía es un respirar en paz
para que los demás respiren,
un poema
es un pan fresco,
un cesto de mimbre.
Un poema
debe ser leído por amigos desconocidos
en trenes que siempre se atrasan,
o bajo los castaños de las plazas aldeanas.

............................De Muertes y Maravillas (1961)

DESPEDIDA

..................el caso no ofrece
...............ningún adorno para la diadema de las Musas.
...............Ezra Pound

"Me despido de mi mano
que pudo mostrar el paso del rayo
o la quietud de las piedras
bajo las nieves de antaño.

Para que vuelvan a ser bosques y arenas
me despido del papel blanco y de la tinta azul
de donde surgían los ríos perezosos,
cerdos en las calles, molinos vacíos.

Me despido de los amigos
en quienes más he confiado:
los conejos y las polillas,
las nubes harapientas del verano,
mi sombra que solía hablarme en voz baja.

Me despido de las Virtudes y de las Gracias del planeta:
Los fracasados, las cajas de música,
los murciélagos que al atardecer se deshojan
de los bosques de casas de madera.

Me despido de los amigos silenciosos
a los que sólo les importa saber
dónde se puede beber algo de vino,
y para los cuales todos los días
no son sino un pretexto
para entonar canciones pasadas de moda.

Me despido de una muchacha
que sin preguntarme si la amaba o no la amaba
caminó conmigo y se acostó conmigo
cualquiera tarde de esas que se llenan
de humaredas de hojas quemándose en las acequias.
Me despido de una muchacha
cuyo rostro suelo ver en sueños
iluminado por la triste mirada
de trenes que parten bajo la lluvia.

Me despido de la memoria
y me despido de la nostalgia
-la sal y el agua
de mis días sin objeto-

y me despido de estos poemas:
palabras, palabras -un poco de aire
movido por los labios- palabras
para ocultar quizás lo único verdadero:
que respiramos y dejamos de respirar."

____________________________________________________________________

Leopoldo Lugones. Argentina (1874-1938)



ALMA VENTUROSA

Al promediar la tarde de aquél día,
cuando iba mi habitual adiós a darte,
fue una vaga congoja de dejarte
lo que me hizo saber que te quería.

Tu alma, sin comprenderlo, ya sabía...
con tu rubor me ilumino al hablarte,
y al separarnos te pusiste aparte
del grupo, amedrentada todavía.

Fue silencio y temblor nuestra sorpresa;
más ya la plenitud de la promesa
nos infundía un júbilo tan grande,

que nuestros labios suspiraron quedos...
y mi alma estremecíase en tus dedos
como si se estuviera deshojando.

___________________________________________________________________

Blanca Varela. Perú (1926)


A MEDIA VOZ

la lentitud es belleza
copio estas líneas ajenas
respiro
acepto la luz
bajo el aire ralo de noviembre
bajo la hierba
sin color
bajo el cielo cascado
y gris
acepto el duelo y la fiesta
no he llegado
no llegaré jamás
en el centro de todo
esta el poema intacto
sol ineludible
noche sin volver la cabeza
merodeo su luz
su sombra animal
de palabras
husmeo su esplendor
su huella
sus restos
todo para decir
que alguna vez
estuve atenta
desarmada

sola casi
en la muerte
casi en el fuego


SECRETO DE FAMILIA

soñé con un perro
con un perro desollado
cantaba su cuerpo su cuerpo rojo silbaba
pregunté al otro
al que apaga la luz al carnicero
qué ha sucedido
por qué estamos a oscuras

es un sueño estás sola
no hay otro
la luz no existe
tú eres el perro tú eres la flor que ladra
afila dulcemente tu lengua
tu dulce negra lengua de cuatro patas

la piel del hombre se quema con el sueño
arde desaparece la piel humana
sólo la roja pulpa del can es limpia
la verdadera luz habita su legaña
tú eres el perro
tú eres el desollado can de cada noche
sueña contigo misma y basta.

____________________________________________________________________

Antonio Cisneros. Perú (1942)


CUANDO EL DIABLO ME RONDABA
ANUNCIANDO TUS RIGORES

Señor, oxida mis tenedores
y medallas, pica estas muelas,
enloquece a mi peluquero,
los sirvientes
en su cama de palo sean muertos,
pero líbrame del diablo. Con su olor
a cañazo y los pelos embarrados,
se acerca hasta mi casa.
Lo he sorprendido
tumbado entre macetas de geranio,
desnudo y arrugado.
Estoy un poco gordo, Señor,
espero tus rigores, más no tantos.
He envejecido en batallas,
los ídolos han muerto.
Ahora, espanta al diablo,
lava estos geranios y mi corazón,
hágase la paz, amén.

____________________________________________________________________

Enrique Banch. Argentina (1888-1968)


EL ODIO

Tornasolando el flanco a su sinuoso
paso va el tigre suave como un verso
y la ferocidad pule cual terso
topacio el ojo seco y vigoroso.

Y despereza el músculo alevoso
de los ijares, lánguido y perverso
y se recuesta lento en el disperso
otoño de las hojas. El reposo...

El reposo en la selva silenciosa.
La testa chata entre las garras finas
y el ojo fijo, impávido custodio.

Espía mientras bate con nerviosa
cola el haz de las férulas vecinas,
en reprimido acecho... así es mi odio.

____________________________________________________________________

Juan Carlos Mestre. España (1957)



LA POESIA HA CAIDO EN DESGRACIA

La poesía ha caído en desgracia y las salamandras azules del mediodía entran en la ruina de sus vasijas ceremoniales con los ojos desorbitados por el sol de la muerte.

Toda necesidad ha desaparecido, la olorosa cebada en las alacenas vacías, el arca con las semillas de sésamo.

Todo lo que ha arrastrado el viento sobre la tierra hermoso en la voz de mi padre, la suave hierba del dialecto y la agonía de los petirrojos en el avellano.

Ninguno de nosotros ha sido escogido por la verdad, otros fueron los días destinados a la belleza, otros los pasos del eremita que caminaba en la nieve, digno en la desolación como un árbol sagrado.

Hemos entrado en el silencio, ya no hay nadie tras los hayedo blancos, pero a veces el corazón todavía escucha los celestes cuclillos del invierno, el ruido vivo de la muerte frente a las ventanas cerradas.

Ahora, aún jóvenes, soportamos la mudez ante las jaulas de la sabiduría.

De La poesía ha caído en desgracia (1992)


Dad a Trajano miel y sangre, dadle licor de abejas
/después de comer palomas,
poned a la oscuridad un arco, una vela de lino a la congoja,
devolvedle a la locura su talismán de oro,
su gramo de miseria al precio, su utilidad al polvo,
llamad por su nombre al ignorado, ganancia de maleza
/a la ignorancia,
se acerquen unas a otras las palabras, se amen y se huelan,
se masturben delante del burgués sus próceres antiguos,
venga el palpitante apócrifo y los montaraces bichos,
dúdese del monarca y su invisible dios de paja,
reconózcase al demente el derecho a tener tres lenguas,
permítase al perdido vagar hasta encontrarse,
y tú emperador vencido, tú indivisible pájaro del cielo,
idioma de la muchedumbre y de los salmos,
sé de nuevo asno y criatura, timón del fugitivo,
sé de nuevo la trompeta y su metal, sé la lumbre y su ceniza,
sé la pasión ansiosa y su encendida duda.


EL OTOÑO

Lloro ángel mío como un caballo joven que huye de su sombra, lloro bajo el palio púrpura de la núbil inocencia, también por los sueños que no tuve y que ya nunca sabré, porque todo se ha envanecido y me cavila y lo divulgo, lloro sobre esta época y su dulcedumbre pero tú no me escuchas, pero tú me habrás olvidado ungida por lo dócil y el efímero esmero de las giganteas fragantes.

El que llora, el arrobado de juglaría y el que canta para ti epinicios de oro, es que pláceme cumplirte y sonar el cálamo y obedecerte fiebre mía, luz poderosa de un río vocal donde acude mi corazón como balando.

Malva es entre las tumbas, hierba de los campos de Arganza el que aquí ha llorado buido por las lágrimas y es celoso con la tierra que pisa, el rozado por la desventura y el invadido por el relámpago y aquel que bajo un panamá de nieve se amarillea y despierto en medio del día se aleja de ti y ya es difunto porque no ha de morirse aunque aletee, aunque recorra el mundo empapado por tu ceniza y goce y no te prefiera.

Lloro por el resplandor y los geómetras y por los astros que caen de mis ojos como semillas o yámbicos y lo que dicta el azogue.

Cúmplase que he vuelto, aquel que acude a su videncia porque escrito está, porque en lo aullado da su inicio la fragancia.


...............De Antífona del otoño en el valle del Bierzo (1985)

____________________________________________________________________

Roberto Bolaño. Chile (1953-2003)


YA QUE ESTAMOS AQUI APRENDAMOS ALGO

Ya que estamos aquí aprendamos algo
Entre los cortocircuitos entre las casas
que visitamos para arreglar una avería

Somos las manos heladas el acto detenido
De aquél que abrió el refrigerador
En el momento en que la muerte regresaba

Estamos aquí para describir maravillas
Soñemos que habla el que no pudo referir su historia
En el momento en que la muerte regresaba.

...............De El aire. Barcelona. Berthe Trépat. Nro.1, 1983.


LLEGARA EL DIA EN QUE DESDE LA CALLE

Llegará el día en que desde la calle te llamarán:
chileno
Y tú bajarás las escaleras de tres en tres
Será de noche
y tus ojos por fin habrán encontrado el color
que deseaban
Estarás preparándote la comida o leyendo
Estarás solo y bajarás de inmediato
Un grito una palabra
que será como el viento empujándote de improviso
hacia el sueño
Y tú bajarás las escaleras de tres en tres
Con un cuchillo en la mano
O apretando una botella de cerveza
Y la calle estará vacía

Inédito, fechado en Barcelona en 1980 y recogido por Soledad Bianchi en “Ya que estamos aquí aprendamos algo”. Ventanal, Francia, 1987.


UN SONETO

Hace 16 años que Ted Berrigan publicó
sus Sonetos. Mario paseó el libro por
los leprosarios de parís. Ahora Mario
está en México y The Sonnets en
un librero que fabriqué con mis propias
manos. Creo que la madera la encontré
cerca del asilo de ancianos de Montealegre
y con Lola hicimos el librero. En
el invierno del 78, en Barcelona, cuando
aún vivía con Lola! Y ya hace 16 años
que Ted Berrigan publicó el libro
y tal vez 17 ó 18 que lo escribió
y yo ciertas mañanas, ciertas tardes,
perdido en un cine de barrio intento leerlo,
cuando la película se acaba y encienden la luz.



EL POETA NO ESPERA A LA DAMA

Kürnberger. Cuando por los reinos
de Europa se paseaba la muerte.
Y en los bardos había ánimo para
renovar la lírica. Sentado
en una cámara del castillo
al que han puesto sitio nuevamente.
Y un poema de amor
de una “soberana indiferencia”.
Cuando alguien, tal vez, un cortesano,
grita una advertencia inaudible
al final de un pasillo de piedra
que otra vez se diluye
en la intersección de la muerte
y el poema.



ESCRIBE LO QUE QUIERAS

Nada quedará de nuestros corazones.


Piere Cardenal. Delante de tus palabras
Un cenicero blanco repleto de anillos.
Los albiganeses escondidos en Barcelona.
De todas maneras canciones y vino.
Un cenicero blanco repleto de dedos.
En los cómics encontramos la libertad.

Nada quedará de nuestros corazones.
Ni de los techos de piedra que nos vieron.
Palidecer.



PARA EDNA LIEBERMAN

Dice el saltimbanqui de las Ramblas
Éste es el Desierto.

Es aquí donde las amantes judías
Dejan a sus amantes.

Y recuerdo que me amaste y me odiaste
Y luego me encontré sólo en el Desierto.

Dice el saltimbanqui: éste es el Desierto.
El lugar donde se hacen los poemas.

Mi país.



ENTRE LAS MOSCAS

Poetas troyanos
Ya nada existe de lo que podía ser vuestro
Existe

Ni templos ni jardines
Ni poesía

Sois libres
Admirables poetas troyanos.



SAN ROBERTO DE TROYA

Admirables troyanos En la veteranía de la peste
y de la lepra Sin duda vivos En el grado cero
de la fidelidad Admirables poetas troyanos
que lucharon por Belleza
Recorriendo los caminos sembrados de máquinas
inservibles Mi métrica mis intuiciones
mi soledad al cabo de la jornada
(¿Qué rima son éstas? dije sosteniendo la espada)
regalos que avanzan por el desierto:
ustedes mismos Admirables ciudadanos de Troya.



LOS ARTILLEROS

En este poema los artilleros están juntos.
Blancos sus rostros, sus manos
entrelazando sus cuerpos o en los bolsillos.
Algunos tienen los ojos cerrados o miran el suelo.
Los otros te consideran.
Ojos que el tiempo ha vaciado. Vuelven
hacia ellos después de este intervalo.
El reencuentro sólo les devuelve
la certidumbre de su unión.



EL DINERO

Trabajé 16 horas en el camping y a las 8
de la mañana tenía 2.200 pesetas pese a ganar
2.400 no sé qué hice con las otras 200
supongo que comí y bebí cervezas y café con
leche en el bar de Pepe García dentro del
camping y llovió la noche del domingo y toda
la mañana del lunes y a las 10 fui donde
Javier Lentini y cobré 2.500 pesetas por una
antología de poesía joven mexicana que
aoarecerá en su revista y ya tenía más de
4.000 pesetas y decidí comprar un par de
cintas vírgenes para grabar cecil Taylor
Azimuth Dizzie Gillespie Charlie Mingus
y comerme un buen bistec de cerdo
con tomate y cebolla y huevos fritos y escribir
este poema o esta nota que es como un pulmón
o una boca transitoria que dice que estoy
feliz porque hace mucho que no tenía
tanto dinero en los bolsillos.



es agradable poder aferrarse a algo
simple o real
como echar a alguien de menos.

Frank O´Hara

Escucho a Barney Kessel
y fumo fumo fumo y tomo té
e intento prepararme unas tostadas
con mantequilla y mermelada
pero descubro que no tengo pan y
ya son las doce y media de la noche
y lo único que hay para comer
es una botella casi llena
con caldo de pollo comprado por la
mañana y cinco huevos y un poco
de moscatel y Barney Kessel toca
la guitarra arrinconado entre la
espada y un enchufe abierto
creo que haré consomé y
después me meteré en la cama
a releer La invención de Morel
y a pensar en una muchacha rubia
hasta que me quede dormido y
me ponga a soñar.



PRIMAVERA DE 1980. PARA RANDY WESTON

El misterio del amor es
el misterio del amor
y ahora son las doce del día y
estoy desayunando un vaso de té
mientras la lluvia se desliza
por los pilares blancos
del puente.



En coches perdidos, con dos o tres amigos lejanos, vimos de cerca
a la muerte.
Borrachos y sucios, al despertar, en suburbios pintados de amarillo
vimos a la Pelona bajo la sombra de un tenderete.
¡Qué clase de duelo es éste!, gritó mi amigo.
la vimos desaparecer y aparecer como una estatua griega.
La vimos estirarse.
Pero sobre todo la vimos fundirse con las colinas y el horizonte.



AUTORRETRATO A LOS VEINTE AÑOS

Me dejé ir, lo tomé en marcha y no supe nunca
hacia dónde hubiera podido llevarme. Iba lleno de miedo,
se me aflojó el estómago y me zumbaba la cabeza:
yo creo que era el aire frío de los muertos.
No sé. Me dejé ir, pensé que era una pena
acabar tan pronto, pero por otra parte
escuché aquella llamada misteriosa y convincente.
O la escuchas y no la escuchas, y yo la escuché
y casi me eché a llorar: un sonido terrible,
nacido en el aire y el mar.
Un escudo y una espada. Entonces,
pese al miedo, me dejé ir, puse mi mejilla
junto a la mejilla de la muerte.
Y me fue imposible cerrar los ojos y no ver
aquel espectáculo extraño, lento y extraño,
aunque empotrado en una realidad velocísima:
miles de muchachos como yo, lampiños
o barbudos, pero latinoamericanos todos
juntando sus mejillas con la muerte.



LA LUZ

Luz que vi en los amaneceres de México D.F.,
En la Avenida Revolución o en Niño Perdido,
Jodida luz que dañaba los párpados y te hacía
Llorar y esconderte en algunos de aquellos buses
Enloquecidos, aquellos peseros que te hacían viajar
En círculos por los suburbios de la ciudad oscura.
Luz que vi como una sola daga levitando en
El altar de los sacrificios del D.F., el aire
Cantado por el Dr. Atl, el aire inmundo que que
Intentó atrapar a Mario Santiago. Ah, la jodida
Luz. Como si follara consigo misma. Como si
Se mamase su propia vulva. Y yo, el espectador
Insólito, no sabía hacer otra cosa que reír
Como un detective adolescente perdido en las calles
De México. Luz que avanzaba de la noche al día
Igual que una jirafa. Luz de la orfandad encontrada
En la vacía e improbable inmensidad de las cosas.



ERNESTO CARDENAL Y YO

Iba caminando, sudado y con el pelo pegado
en la cara
y entonces vi a Ernesto Cardenal que venía
en dirección contraria
y a modo de saludo dije:
Padre, en el reino de los Cielos
que es el comunismo
¿tienen un sitio los homosexuales?
Sí, dijo él.
¿Y los masturbadores impenitentes?
¿Los esclavos del sexo?
¿Los bromistas del sexo?
¿Los sadomasoquistas, las putas, los fanáticos
de los edemas,
lo que ya no pueden más, los que de verdad
ya no pueden más?
Y cardenal dijo sí.
Y yo levanté la vista
y las nubes parecían
sonrisas de gatos levemente rosadas
y los árboles que pespeunteban la colina
(la colina que hemos de subir)
agitaban las ramas.
Los árboles salvajes, como diciendo
algún día, más temprano que tarde, has de venir
a mis brazos gomosos, a mis brazos sarmentosos,
a mis brazos fríos. Una frialdad vegetal
que te erizará los pelos


F.B. HE DEAD

Francis Bacon
Aprendió a vivir
Solo
Aprendió a soportar
La lentitud
De los atardeceres humanos
Su insoportable hedor
Aprendió
El arte de la paciencia
Similar en tantas cosas
Al arte de la indiferencia
Francis Bacon aprendió
A convivir con las horas
A convivir con las sombras
Máscaras
De la misma libertad
Ilegible.



RESURRECCIÓN

La poesía entre en el sueño
como un buzo en un lago.
La poesía, más valiente que nadie,
entra y cae
a plomo
en un lago infinito como Loch Ness
o turbio e infausto como el lago Balatón.
Contempladla desde el fondo:
un buzo
inocente
envuelto en las plumas
de la voluntad.
La poesía entra en el sueño
como un buzo muerto
en el ojo de Dios.

La Universidad Desconocida
Anagrama, 2007.

____________________________________________________________________

ANFITRION

No puedo huir de mis amigos
a toda hora entran en mi casa
y no hay rincón en ella
del que no puede aparecer alguno
de improviso

Beben de mi licor,
ríen a carcajadas
critican
sin miramiento alguno
el menor de mis gestos
mi forma de vestir
de llevarme la comida a la boca

Conocen
como el Que Más
los agujeros de mis calcetines
los agujeros de mis frases
los agujeros de mi corazón
Mis amigos auscultan con minucia mis papeles
leen los borradores de mi vida
saben lo que olvido
lo que quiero olvidar
mis pequeñas miserias

Y
sin embargo
¿A dónde diablos más podríamos acudir a estas horas del mundo
si no es a casa del amigo?
me repito con la cabeza entre las manos
mientras escucho llamar con insistencia a mi puerta...

Quiero guardar silencio
como si no hubiese nadie aquí
pero alguien se levanta detrás mío
a dar la bienvenida a los que llegan
todos queriendo hablar
todos hablando
todos
con ganas de cantar...

...............De Pirómana, 2002 Grupo Editorial Eclipsidra

Rafael del Castillo. Colombia (1962)
__________________________________________________________________

Alfonso Calderón. Chile (1930)


TASSO, PRISIONERO DE ZAMARA

Ya no veo el sol de oro
ni el revés de la casaca.
Afuera,
aúllan los perros
y puedo oír la trompa de caza.
Lleno de piojos está mi barba,
aquí en Zamara,
la sed me devora,
las ratas me despeluznan
ni una gata mísera
me presta ojos
para mirar
la noche oscura de mi alma,
el naranjo de San Onofre,
bajo el cual,
mañana estaré muerto.

____________________________________________________________________

Eugenio Montejo. Venezuela (1938-2008)



LEVITACIÓN

No sé a quién silba mi padre
en estas tardes tan ausentes,
cuando recuesta su silla de cuero
al frente de la casa.

No sé en qué vuelta de esa silla
llega a otro tiempo, ni cuál hora
se fuga de nosotros
pata hablar de sus muertos.

Pero hay un sobrerritmo
entre signo y silencio
donde se evade; una gran puerta
con que accede al misterio.

De repente se muda
sigiloso y nos deja
su alma en media sombra
atada a fríos silencios.

Nosotros siempre levitamos
bajo este silbo tan funesto
que en sus adormideras
nos hunde y nos repliega.

De Muerte y Memoria, 1972



RETORNOS

El tiempo es redondo y atormenta…
Voy mirando toda mi vida
bajo la huella de una carreta.
En el próximo pueblo hay un rostro
al que he conocido hace siglos;
salvo la lluvia y el polvo,
salvo el tacto en los espejos,
me reconocerá por el caballo
y los cascos llenos de nieve.

Todas las formas del paisaje
pasarán de negro a verde
y otra vez de verde al negro,
según las vueltas de la rueda…
Y en los galopes se hará el viento
con los vapores del misterio,
cuando los ojos del auriga
palpen las piedras del camino,
cada vez que sueño y cabalgo,
mientras vuelvo y desaparezco.

De Muerte y Memoria, 1972



LOS ÁRBOLES

Hablan poco los árboles, se sabe.
Pasan la vida entera meditando
y moviendo sus ramas.
Basta mirarlos en otoño
cuando se juntan en los parques:
sólo conversan los más viejos,
los que reparten las nubes y los pájaros,
pero su voz
se pierde entre las hojas
y muy poco nos llega, casi nada.

Es difícil llenar un breve libro
con pensamientos de árboles.
Todo en ellos es vago, fragmentario.
Hoy, por ejemplo, al escuchar el grito
de un tordo negro, ya en camino a casa,
grito final de quien no aguarda otro verano,
comprendí que en su voz hablaba un árbol,
uno de tantos,
pero no sé qué hacer con ese grito,
no sé cómo anotarlo.

De Algunas palabras, 1976.



LA VIDA

La Vida toma aviones y se aleja;
sale de día, de noche, a cada instante
hacia remotos aeropuertos.

La Vida se va, se fue, llega más tarde;
es difícil seguirla: tiene horarios
imprevistos, secretos;
cambia de ruta, sueña a bordo, vuela.

La Vida puede llegar ahora, no sabemos,
puede estar en Nebraska, en Estambul
o ser esa mujer que duerme
en la sala de espera.

La Vida es el misterio de los tableros,
los viajantes que parten y regresan,
el miedo, la aventura, los sollozos,
las nieblas que nos quedan del adiós
y los aviones puros que se elevan
hacia los aires del deseo.

De Algunas palabras, 1976.



EL OTRO

Miro el hombre que soy y que vuelve;
he leído en Heródoto su vida;
me habla arameo, sánscrito, sueco,

Es miope, tardo, subjetivo;
yerras por las calles que declinan
hasta que el horizonte lo disuelve.

Conozco sus muertes en el Bósforo,
sus túmulos en Creta,
los sollozos en un portal oscuro
por una mujer muerta en la peste.

Llama a todas las casas de la tierra;
cambia dolor por compañía,
hastío por inocencia,
y de noche se acerca a mi lámpara
a escribir para las nubes amanezcan
más al centro del patio,
más cerca del país que nos espera.

De Algunas palabras, 1976.



UCCELLO, HOY 6 DE AGOSTO

En el cuadro de Uccello hay un caballo
que estuvo en Hiroshima.
Nadie lo ve cuando se ausenta,
cuando sus ojos beben sombra
sobre los cascos que se pulverizan.

Uccello dejó un mapa de la guerra
arcaico, con armas inocentes.
No dibujaba aviones ni torpedos,
desconocía los submarinos,
su muerte iba del gris al rojo, al verde.

Sólo el caballo en este 6 de agosto
está herrado con viejas cicatrices,
sólo sus patas llevan en la noche
a la desolación del exterminio.

Es un caballo torvo, atado a un árbol,
siempre listo en su silla,
Uccello lo cubrió con capas de pintura,
lo borró de su siglo,
y hoy aguarda en el fondo de la cuadra
con los jinetes del Apocalipsis.

De Algunas palabras, 1976.



YO SOY MI RIO

Yo soy mi río, mi claro río que pasa
a tumbos en las piedras.
Me circundan las horas y las ondas,
no sé adónde me arrastran,
desconozco mi fin y mi comienzo,
voy cruzando mi cuerpo como el arco de un puente.

Las nubes me siguen por los campos
con cálidos reflejos.
Entre los árboles derivo, entre los hombres;
sólo traje a la tierra este rumor
para cruzar el mundo,
lo he sentido crecer al fondo de mis venas.

Estas voces me digo
han rodado por siglos puliéndose en sus aguas,
fuera del tiempo.
Son ecos de los muertos que me nombran
y me recorren como peces.

Yo soy mi río, mi claro río que pasa
y me lleva sin tregua.
Sé que existe un navío
que cruza a mis espaldas;
palpo sus velas en mi sueño;
sigo la estela que deja en su camino,
pero no sé que busca entre mi cauce
ni quién va a bordo
ni cuándo llegaremos.

De Terredad, 1978



MURAL ESCRITO POR EL VIENTO

Adora tu ciudad, pero no mucho tiempo,
olvida el tacto de sus piedras,
sé gentil a tu paso y prosigue de largo,
no proyectes quedarte entre sus muros,
hasta fundirte en el paisaje.
Una ciudad no es fiel a un río ni a un árbol,
mucho menos a un hombre.

Quien amó una ciudad solamente en la tierra
casa por casa, bajo soles o lluvias
y fue por años tatuándola en sus ojos,
sabe cómo engañan de pronto sus colinas,
cómo se tornan crueles esas tardes doradas
que tanto nos seducen.

Las ciudades se prometen al que llega
pero no aman a nadie.
Cuando se ven por la ventana de un avión
todas atraen
con sus cumbres azules
y largos bulevares rumorosos
pero al tiempo son sombras amargas.
Sus edificios nos vuelven solitarios,
sus cementerios
están llenos de suicidas
que no dejaron ni una carta.
Por eso el río pasa y no vuelve,
por eso el árbol que crece a sus orillas
elige siempre la madera más leve
y termina de barco.

De Trópico absoluto, 1982.



ÍTACA

Para un homenaje a Konstantinos Kavafis

Por esta calle se va a Ítaca
y en su rumor de voces, pasos, sombras,
cualquier hombre es Ulises.
Grabado entre sus piedras
se halla el mapa de esa tierra añorada.
¡Síguelo!

El pájaro que escuchas está cantando en griego.
No lo traduzcas. No va ahorrarte camino.
Aquellas nubes vienen de su mar.
¡Contémplalas!
Son más puros los cielos de las islas.

Por esta calle, en cualquier auto,
hacia el norte o el sur
se viaja a Ítaca.
En los ojos de los paseantes arde su fuego,
sus pasos rápidos delatan el exilio.
Aún sin moverte –como estos árboles-
hoy o mañana llegarás a Ítaca.
Está escrito en la palma de tu mano
como una raya que se ahonda, día tras día,
aunque te duermas, despertarás en Ítaca.

La lluvia de este valle,
todo lo arrastra, despacio, hasta sus puertas,
no tiene otro declive.
Ya puedes anunciarnos tu llegada,
buscar hotel, dar al olvido tu destierro.
Por esta calle no ha cruzado un hombre,
que al fin, no alcance su paisaje.
Prepara el corazón para el arribo,
una vez en su reino, muestra tu magia.
Será el reto supremo del exilio.

A ese mar no se miente,
la furia de sus olas todo lo hace naufragio.
Pero no te amilanes.
¡Demuéstranos que siempre fuiste Ulises!

De Alfabeto del mundo, 1986.



ESCRITURA

Alguna vez escribiré con piedras,
midiendo cada una de mis frases
por su peso, volumen, movimiento.
Estoy cansado de palabras.
No más lápiz: andamios, teodolitos,
la desnudez solar del sentimiento
tatuando en lo profundo de las rocas
su música secreta.
Dibujaré con líneas de guijarros
mi nombre, la historia de mi casa
y la memoria de aquel río
que va pasando siempre y se demora
entre mis venas como sabio arquitecto.
Con piedra viva escribiré mi canto
en arcos, puentes, dólmenes, columnas,
frente a la soledad del horizonte,
como un mapa que se abra ante los ojos
de los viajeros que no regresan nunca.

De Alfabeto del mundo, 1986.



ULISES

Barcos que veo allá lejos, balanceándose
cerrados como libros hace mucho leídos
¿Qué dicen, qué no dicen? —Hoy hablo griego
a bordo del primero que parta. Soy Ulises.

Barcos que cierro los ojos para ver
dentro de mí con la añoranza de sus Ítacas.
No sé en cuál voy, en cuál de tantos leo a Homero,
el biógrafo de mis nativos horizontes,
ahora que llevo un poco de café para los dioses
que nos prometen un viaje propicio.

Soy o fui Ulises, alguna vez todos lo somos;
después la vida nos hurga el equipaje
y a ciegas muda los sueños y las máscaras.
Mi corazón ya leva el ancla. Estoy a bordo.
Cuando distinga la voz de las sirenas
en altamar, al otro lado de las islas,
sabré por fin qué queda en mí de Ulises.

De Alfabeto del mundo, 1986.



TIEMPO TRANSFIGURADO

a Antonio Ramos Rosa


La casa de mi padre va a nacer
no está concluida,
le falta una pared que no han hecho mis manos.
Sus pasos que ahora me buscan por la tierra
vienen hacia esta calle.
No logro oírlos, todavía no me alcanzan.
Detrás de aquella puerta se oyen ecos
y voces que a leguas reconozco,
pero son dichas por los retratos.
El rostro que no se ve en ningún espejo
porque tarda en nacer o ya no existe,
puede ser de cualquiera de nosotros
—a todos se parece.
En esa tumba no están mis huesos
sino los del bisnieto Zacarías,
que usaba bastón y seudónimo.
Mis restos ya se perdieron.
Este poema fue escrito en otro siglo,
por mí, por otro, no recuerdo,
alguna noche junto a un cabo de vela.
El tiempo dio cuenta de la llama
y entre mis manos quedó a oscuras
sin haberlo leído.
Cuando vuelva a alumbrar ya estaré ausente.



FIN SIN FIN

La que se irá al final será la vida,
la misma vida que ha llevado nuestros pasos
sin tregua a la velocidad de su deseo.
Se llevará también todas sus horas
y los relojes que sonaban y el sonido
y lo que en ellos siempre estuvo oculto
sin ser tiempo ni trastiempo...
Cuando haya de partir –se irá la vida,
ella y su música veloz entre mis venas
que me recorre con remotos cánticos,
ella y su melodiosa geometría
que inventa el ajedrez de estas palabras.
De todo cuanto miro en este instante
será la vida la que parta para siempre o para nunca,
es decir, la que parta sin partir, la que se quede
y con ella mi cuerpo noche y día,
siguiéndolas en sus luces y sus sombras...
Si, tal vez nadie se aleje de este mundo,
aunque se extinga cada quien en su momento.
-Nos iremos sin irnos,
ninguno va a quedarse ni va a irse,
tal como siempre hemos vivido
a orillas de este sueño indescifrable,
donde uno está y no está y nadie sabe nada.



UCCELLO, HOY 6 DE AGOSTO

En el cuadro de Uccello hay un caballo
que estuvo en Hiroshima.
Nadie lo ve cuando se ausenta,
cuando sus ojos beben sombra
sobre los cascos que se pulverizan.

Uccello dejó un mapa de la guerra
arcaico, con armas inocentes.
No dibujaba aviones ni torpedos,
desconocía los submarinos,
su muerte iba del gris al rojo, al verde.

Sólo el caballo en este 6 de agosto
está herrado con viejas cicatrices,
sólo sus patas llevan en la noche
a la desolación del extenninio.

Es un caballo torvo, atado a un árbol,
siempre listo en su silla,
Uccello lo cubrió con capas de pintura,
lo borró de su siglo,
y hoy aguarda en el fondo de la cuadra
con los jinetes del Apocalipsis.



LA VERITAS

La tierra giró para acercarnos
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.

__________________________________________________________________

Manuel Silva Acevedo. Chile (1942)


Yo era una oveja mansa
Siempre miré hacia el suelo
Yo era sólo una oveja rutinaria
Yo era un alma ovejuna
sedienta de aventuras
Yo era en el fondo
una oveja aventurera
Yo deseaba convertirme
en oveja descarriada
Expreso aquí mis sinceros agradecimientos
a la piadosa águila humana
que me desgarró la yugular de un picotazo.

...............De Lobos y Ovejas, (1976)

____________________________________________________________________

Arturo Gutiérrez Plaza. Venezuela (1962)


EL PEZ DE MI HIJA

Una pecera de 50 cms. de perímetro
y 15 cms. de diámetro
(aproximadamente medio litro de agua turbia),
a eso se reduce el universo
de Alfonso (el pez de mi hija).

Le echamos comida una vez al día.

El abre la boca como lo hacen los peces,
como un mimo aprendiendo a hacer burbujas.
Lo miro con lástima,
con falsa misericordia
y le comento a Gaby: "qué pecesito tan lindo".

De noche, cuando todos duermen,
me levanto y voy a la cocina.
Alfonso permanece insomne,
me mira con firmeza
(no sólo porque le falten los párpados).
Me interroga con sus ojos inmensos
tan cóncavos como la pecera que los contiene.
Me consuela, se aflige de mí
y sigue dando vueltas distraído
sobre sí mismo.

Tal como yo.

De Principio de contabilidad, 2000.


AL CALOR DE LOS MANTELES

Realmente hay pocas cosas tristes
en la vida:
quien se sienta solo en una mesa
lo sabe.
Porque no es la comida
desabrida del día anterior,
no es el olor cotidiano
ni la sopa recalentada.
Es más, mucho más...
No es ni siquiera
el hecho de saber
que es triste
que uno se siente solo a la mesa para comer.
Es la certidumbre de que los días
son obstinados y se repiten.
es la tristeza misma
que es triste
y está sola,
posada en los platos,
llana y pensativa
como ayer.

De Principio de contabilidad, 2000.


ANDRES

El cachete de Andrés sobre mi pecho
hablo del ardor acorralado por la inocencia,
de una enana premonición que me acompaña
a expensas de mi sombra,
de un verso que no halla lugar en testamentos,
de un diminuto hallazgo que encarece
la inacabada pregunta por la existencia.
Sí, de mi hijo y su cachete, de ellos hablo.

De Principio de contabilidad, 2000.


LA LIBRETA

Paso de la "B" a la "C"
Tacho uno más
(primero el apellido, luego el nombre)

Todos sus teléfonos suenan
sin hallar una voz que conteste.

No ceso en mi rutinaria tarea.

Voy deshojando mi vieja y raída libreta
con números de propósitos y amigos.

Dejo testimonios,
marcas como actas de defunción,
registros de desaparecidos
y voluntarios olvidos.

cada cierto tiempo hago la ronda,
releo estas desvalidas páginas
como si fueran poemas
o amuletos en mis bolsillos.

Cada cierto tiempo
como el guardian de un cementerio
recojo las flores muertas
y aparto el follaje de los epitafios.

De Un sobre sin abrir, 2006.

___________________________________________________________________

Enrique Lihn (1929-1988)


PORQUE ESCRIBÍ

...............A Cristina y Angélica


Ahora que quizás, en un año de calma,
piense: la poesía me sirvió para esto:
no pude ser feliz, ello me fue negado,
pero escribí. Escribí: fui la víctima
de la mendicidad y el orgullo mezclados
y ajusticié también a unos pocos lectores;
tendí la mano en puertas que nunca, nunca he visto;
una muchacha cayó, en otro mundo, a mis pies.
Pero escribí: tuve esta rara certeza,
la ilusión de tener el mundo entre las manos
—¡qué ilusión más perfecta! como un cristo barroco
con toda su crueldad innecesaria—
Escribí, mi escritura fue como la maleza
de flores ácimas pero flores en fin,
el pan de cada día de las tierras eriazas:
una caparazón de espinas y raíces
De la vida tomé todas estas palabras
como un niño oropel, guijarros junto al río:
las cosas de una magia, perfectamente inútiles
pero que siempre vuelven a renovar su encanto.
La especie de locura con que vuela un anciano
detrás de las palomas imitándolas
me fue dada en lugar de servir para algo.
Me condené escribiendo a que todos dudarán
de mi existencia real,
(días de mi escritura, solar del extranjero).
Todos los que sirvieron y los que fueron servidos
digo que pasarán porque escribí
y hacerlo significa trabajar con la muerte
codo a codo, robarle unos cuantos secretos.
En su origen el río es una veta de agua
—allí, por un momento, siquiera, en esa altura—
luego, al final, un mar que nadie ve
de los que están braceándose la vida.
Porque escribí fui un odio vergonzante,
pero el mar forma parte de mi escritura misma:
línea de la rompiente en que un verso se espuma
yo puedo reiterar la poesía.
Estuve enfermo, sin lugar a dudas
y no sólo de insomnio,
también de ideas fijas que me hicieron leer
con obscena atención a unos cuantos psicólogos,
pero escribí y el crimen fue menor,
lo pagué verso a verso hasta escribirlo,
porque de la palabra que se ajusta al abismo
surge un poco de oscura inteligencia
y a esa luz muchos monstruos no son ajusticiados.
Porque escribí no estuve en casa del verdugo
ni me dejé llevar por el amor a Dios
ni acepté que los hombres fueran dioses
ni me hice desear como escribiente
ni la pobreza me pareció atroz
ni el poder una cosa deseable
ni me lavé ni me ensucié las manos
ni fueron vírgenes mis mejores amigas
ni tuve como amigo a un fariseo
ni a pesar de la cólera
quise desbaratar a mi enemigo.
Pero escribí y me muero por mi cuenta,
porque escribí porque escribí estoy vivo.


NUNCA SALÍ DEL HORROROSO CHILE

Nunca salí del horroroso Chile
mis viajes que no son imaginarios
tardíos sí - momentos de un momento -
no me desarraigaron del eriazo
remoto y presuntuoso
Nunca salí del habla que el Liceo Alemán
me inflingió en sus dos patios como en un regimiento
mordiendo en ella el polvo de un exilio imposible
Otras lenguas me inspiran un sagrado rencor:
el miedo de perder con la lengua materna
toda la realidad. Nunca salí de nada.

___________________________________________________________________


Luis Hernández. Perú (1941-1977)


HOMENAJE A RAFAEL SANZIO

Señor
Ten Merced
De mi hijo
Porque él es epiléptico
Y sufre horrendamente
Porque muchas veces
Cae al agua

Y otras
Sobre el fuego

Y yo lo llevé
A tus discípulos
Mas ellos nada pueden

Este fue el último cuadro
De Rafael Sanzio
Antes de su muerte
El viernes santo de 1520
A la edad de 37


De EZRA POUND: CENIZAS Y CILICIO

Ezra:
Sé que si llegaras a mi barrio
Los muchachos dirían en la esquina:
Qué tal viejo, che' su madre,
Y yo habría de volver a ser el muerto
Que a tu sombra escribiera salmodiando
Unas frases ideales a mi oboe.
El milagro se oculta entre lo oscuro
Donde olvido y memoria son tan sólo
Los reflejos de lo áspero y amado,
La ilusion que ha surgido de enebro
Duramente recuerdo tus poemas,
Viejo fioca,
Mi amigo inconfesable.

___________________________________________________________________

NO PUEDO DEJAR DE HABLAR, PADRE

No puedo dejar de hablar, padre
los diarios mienten,
todos mienten,
desde la historial oficial,
el periodista,
el impresor,
la tinta,
los avisos económicos,
el canillita,
a mí me fusilaron
en la noche y a pleno campo
...no me arranqué.


Anónimo. Chile.
Escrito bajo la dictadura militar (1973-1989)
recogido por Omar Lara y Armando Epple.

___________________________________________________________________

Alejandra Pizarnik. Argentina (1936-1972)


Recién iba por la rue du Bac. Cuando pasó el ómnibus 68 me dije: “Tal vez G. viaja en él. Entonces puse cara de poeta muy espiritual que se descompuso cuando un nene tropezó con un viejo ridículo y le tiró el bastón al suelo. Pero no me reí de una manera directa sino pensando en G.: está en el 68, sentado del lado por donde yo camino, por donde sucede esta escena grotesca, que él aprecia sin duda así como apreció antes mi rostro espiritual y así como aprecia ahora mi sentido del humor siempre alerta, a pesar de todo [...].

De Diarios
Lumen. Barcelona, 2003
____________________________________________________________________

Eliseo Diego. Cuba (1920-1993)

NO ES MAS

...............por selva oscura...

Un poema no es más
que una conversación en la penumbra
del horno viejo, cuando ya
todos se han ido, y cruje
afuera el hondo bosque; un poema

no es más que unas palabras
que uno ha querido, y cambian
de sitio con el tiempo, y ya
no son más que una mancha,
una esperanza indecible;

un poema no es más
que la felicidad, que una conversación
en la penumbra, que todo
cuanto se ha ido, y ya
es silencio.

EL GENERAL A VECES NOS DECIA

El General a veces nos decía
extendiendo sus manos transparentes:
«así fue que lo vimos aquel día
en la tranquila lluvia indiferente

sobre el negro caballo memorable».
Suavizaba la sombra del alero
su camisa de nieve irreprochable
y el arco duro del perfil severo.

Y mientras en el patio de azul fino
cercana renacía la tristeza
del platanar con sus nocturnos roces,

más allá de las palmas y el camino,
limpiamente ceñida su pobreza,
pasaban en silencio nuestros dioses.

__________________________________________________________________

José Emilio Pacheco. México (1939)

DICHTERLIEBE

La poesía tiene una sola realidad: el sufrimiento.
Baudelaire lo atestigua, Ovidio aprobaría
afirmaciones semejantes.
Y esto por otra parte garantiza
la supervivencia amenazada de un arte
que pocos leen y al parecer
muchos detestan,
como una enfermedad de la conciencia, un regazo
de tiempos anteriores a los nuestros,
cuando la ciencia cree disfrutar
del monopolio entero de la magia.

De No me preguntes cómo pasa el tiempo, 1968.


__________________________________________________________________

Heberto Padilla. Cuba (1932-2000)


A VECES

A veces es necesario y forzoso
que un hombre muera por un pueblo,
pero jamás ha de morir todo un pueblo
por un hombre solo.

esto no lo escribió heberto padilla (cubano)
sino salvador espriu, el catalán
lo que pasa es que padilla lo sabe de memoria
le gusta repetirlo
le ha puesto música
y ahora lo cantan a coro sus amigos.


__________________________________________________________________



José Gorostiza. México (1901-1973)


MUERTE SIN FIN

...............(fragmentos)

Lleno de mí, sitiado en mi epidermis
por un dios inasible que me ahoga,
mentido acaso
por su radiante atmósfera de luces
que oculta mi conciencia derramada,
mis alas rotas en esquirlas de aire,
mi torpe andar a tientas por el lodo;
lleno de mí —ahíto— me descubro
en la imagen atónita del agua,
que tan sólo es un tumbo inmarcesible,
un desplome de ángeles caídos
a la delicia intacta de su peso,
que nada tiene
sino la cara en blanco
hundida a medias, ya, como una risa agónica,
en las tenues holandas de la nube
y en los funestos cánticos del mar
—más resabio de sal o albor de cúmulo
que sola prisa de acosada espuma.
No obstante —oh paradoja— constreñida
por el rigor del vaso que la aclara,
el agua toma forma.
En él se asienta, ahonda y edifica,
cumple una edad amarga de silencios
y un reposo gentil de muerte niña,
sonriente, que desflora
un más allá de pájaros
en desbandada.
En la red de cristal que la estrangula,
allí, como en el agua de un espejo,
se reconoce;
atada allí, gota con gota,
marchito el tropo de espuma en la garganta
¡qué desnudez de agua tan intensa,
qué agua tan agua,
está en su orbe tornasol soñando,
cantando ya una sed de hielo justo!
¡Mas qué vaso —también— más providente
éste que así se hinche
como una estrella en grano,
que así, en heroica promisión, se enciende
como un seno habitado por la dicha,
y rinde así, puntual,
una rotunda flor
de transparencia al agua,
un ojo proyectil que cobra alturas
y una ventana a gritos luminosos
sobre esa libertad enardecida
que se agobia de cándidas prisiones!

__________________________________________________________________

Manuel Morales. Perú (1941-¿?)

SI TIENES UN AMIGO QUE TOCA TAMBOR

Si tienes un amigo que toca tambor
Cúidalo, es más que un consejo, cúidalo
Porque ahora ya nadie toca tambor,
Más aún, ya nadie tiene un amigo
Cúidalo, entonces,
Que ese amigo guardará tu casa.
Pero no lo dejes con tu mujer, recuerda
Que es tu mujer y no la de tu amigo.
Si sigues este consejo, vivirás
Mucho tiempo. y tendrás tu mujer
Y un amigo que toca tambor

...............De Por el momento, 1970.

__________________________________________________________________

Olga Orozco (Argentina, 1920-1999)

OLGA OROZCO

Yo, Olga Orozco, desde tu corazón digo a todos que muero.
Amé la soledad, la heroica perduración de toda fe,
el ocio donde crecen animales extraños y plantas fabulosas,
la sombra de un gran tiempo que pasó entre misterios y entre
.............../alucinaciones,
y también el pequeño temblor de las bujías en el anochecer.
Mi historia está en mis manos y en las manos con que otros
.............../las tatuaron.
De mi estadía quedan las magias y los ritos,
unas fechas gastadas por el soplo de un despiadado amor,
la humareda distante de la casa donde nunca estuvimos,
y unos gestos dispersos entre los gestos de otros
/que no me conocieron.
Lo demás aún se cumple en el olvido,
aún labra la desdicha en el rostro de aquello que se buscaba en mí igual que en un espejo de sonrientes praderas,
y a la que tú verás extrañamente ajena:
mi propia aparecida condenada a mi forma de este mundo.
Ella hubiera querido guardarme en el desdén o en el orgullo,
en un último instante fulmíneo como el rayo,
no en el túmulo incierto donde alzo todavía la voz ronca y llorada
entre los remolinos de tu corazón.
No. Esta muerte n tiene descanso ni grandeza.
No puedo estar mirándola por primera vez durante tanto tiempo.
Pero debo seguir muriendo hasta tu muerte
porque soy tu testigo ante una ley más honda y más oscura que los cambiantes sueños,
allá, donde escribimos la sentencia:
“Ellos han muerto ya.
Se habían elegido por castigo y perdón, por cielo y por infierno.
Son ahora una mancha de humedad en las paredes del primer aposento”.

_________________________________________________________________

Salomón de la Selva. Nicaragua (1893-1959)

Carta

¿Y de qué sirve la guerra?
¡Si al fin he peleado
y no sé decirte si soy valiente,
porque no me fijé!
¿Pero leíste mi nombre en los periódicos?
Dicen que me van a dar una medalla.
Te la voy a mandarpor si te gusta
contar que eres mi novia.

Entoces tal vez tenga
la guerra algún sentido.
Porque todo es en vano
si no engendra cariño,
y hay tanto hoy, tanto,
que debe ser pecado
sin duda ser soldado.

Me dan verguenza las palabras
hermosas que me escribes,
y tu valentía de hembra
que me esconde tus lágrimas.
No puedes escondérmelas,
que siempre que tú lloras
lo siento yo en el alma.

Quiero, por si muero,
confesarte que casi
todas las noches lloro,
pero que sin embargo
me estoy poniendo gordo,
y ya nada me importa
quiénes ganen o pierdan,
pues, no sé cómo, ahora
lo único que creo
es que la guerra es mala.
Tus palabras hermosas
me avergüenzan por eso.

__________________________________________________________________

Alfonso Cortés. Nicaragua (1893-1969)

UN DETALLE

Un trozo azul tiene mayor
intensidad que todo el cielo
yo siento que all'i vive, a flor
del éxtasis feliz,mi anhelo.

Un viento de espíritus, pasa
muy lejos, desde mi ventana
dando un aire en que despedaza
su carne una angélica diana.

¡Y en l alegría de los gestos,
abrios de azur, que se derraman...
siento bullir locos pretextos,
que etando aquí, de allá me llaman!

__________________________________________________________________


Roberto Juarroz. Argentina (1925-1995)


ASÍ COMO NO PODEMOS...


Así como no podemos
sostener mucho tiempo una mirada,
tampoco podemos sostener mucho tiempo la alegría,
la espiral del amor,
la gratuidad del pensamiento,
la tierra en suspensión del cántico.

No podemos ni siquiera sostener mucho tiempo
las proporciones del silencio
cuando algo lo visita.
Y menos todavía
cuando nada lo visita.

El hombre no puede sostener mucho tiempo al hombre,
ni tampoco a lo que no es el hombre.

Y sin embargo puede
soportar el peso inexorable
de lo que no existe.


DETENER LA PALABRA...

Detener la palabra
un segundo antes del labio,
un segundo antes de la voracidad compartida,
un segundo antes del corazón del otro,
para que haya por lo menos un pájaro
que puede prescindir de todo nido.


El destino es de aire.
Las brújulas señalan uno solo de sus hilos,
pero la ausencia necesita otros
para que las cosas sean
su destino de aire.

La palabra es el único pájaro

que puede ser igual a su ausencia.


HEMOS AMADO JUNTOS TANTAS COSAS...

Hemos amado juntos tantas cosas
que es difícil amarlas separados.
Parece que se hubieran alejado de pronto
o que el amor fuera una hormiga
escalando los declives del cielo. Hemos vivido juntos tanto abismo
que sin ti todo parece superficie,
órbita de simulacros que resbalan,
tensión sin extensiones,
vigilancia de cuerpos sin presencia. Hemos perdido juntos tanta nada
que el hábito persiste y se da vuelta
y ahora todo es ganancia de la nada.
El tiempo se convierte en antitiempo
porque ya no lo piensas. Hemos callado y hablado tanto juntos
que hasta callar y hablar son dos traiciones,
dos sustancias sin justificación,
dos sustitutos. Lo hemos buscado todo,
lo hemos hallado todo,
lo hemos dejado todo. Únicamente no nos dieron tiempo
para encontrar el ojo de tu muerte,
aunque fuera también para dejarlo.


NO SE TRATA DE HABLAR...

No se trata de hablar,
ni tampoco de callar:
se trata de abrir algo
entre la palabra y el silencio.
Quizá cuando transcurra todo,
también la palabra y el silencio,
quede esa zona abierta
como una esperanza hacia atrás.
Y tal vez ese signo invertido
constituya un toque de atención
para este mutismo ilimitado
donde palpablemente nos hundimos.



NO TENEMOS UN LENGUAJE

No tenemos un lenguaje para los finales,
para la caída del amor,
para los concentrados laberintos de la agonía,
para el amordazado escándalo
de los hundimientos irrevocables.
¿Cómo decirle a quien nos abandona
o a quien abandonamos
que agregar otra ausencia a la ausencia
es ahogar todos los nombres
y levantar un muro
alrededor de cada imagen.
¿Cómo hacer señas a quien muere,
cuando todos los gestos se han secado,
las distancias se confunden en un caos imprevisto,
las proximidades se derrumban como pájaros enfermos
y el tallo del dolor
se quiebra como lanzadera
de un telar descompuesto.
¿O cómo hablarse cada uno a sí mismo
cuando nada, cuando nadie ya habla,
cuando las estrellas y los rostros son secreciones neutras
de un mundo que ha perdido
su memoria de un mundo.
Quizá un lenguaje para los finales
exija la total abolición de los otros lenguajes,
la imperturbable síntesis
de las tierras arrasadas.
O tal vez crear un habla de intersticios,
que reúna los mínimos espacios
entreverados entre el silencio y la palabra
y las ignotas partículas sin codicia.



POESÍA VERTICAL 3

¿Por qué las hojas ocupan el lugar de las hojas
y no el que queda entre las hojas?
¿Por qué tu mirada ocupa el hueco que está delante de la razón
y no el que está detrás?
¿Por qué recuerdas que la luz se muere
y en cambio olvidas que también muere la sombra?
¿Por qué se afina el corazón del aire
hasta que la canción se vuelve otro vacío en el vacío?
¿Por qué no callas en el sitio exacto
donde morir es la presencia justa
suspendida del árbol de vivirse?
¿Por qué estas rayas donde el cuerpo cesa
y no otro cuerpo y otro cuerpo y otro?
¿Por qué esta curva del porqué y no el signo
de una recta sin fin y un punto encima?


...............14

Callar algunos poemas,
no traducirlos del silencio,
no vestir sus figuras,
no llegar ni siquiera a formarlas:
dejar que se concentren como pájaros inmóviles.
en la rama enterrada.

Solo así brotarán otros poemas.
Solo así la sangre se abre paso.
Solo así la visión que nos enciende
se multiplicará como los panes.

Los poemas acallados
nos prueban que el milagro es siempre joven.
Y al final, cuando todo enmudezca,
tal vez esos poemas
hagan surgir también otro poema.


...............8

De dónde nos viene esta veta de material gastada,
esta espiral de cansancio siempre en acecho,
esta zona de pergamino enfermo
que sin aviso nos desabotona el saco,
nos afloja el brazo,
nos turce de repente los ojos
o nosh ace callar en la mitad de una palabra.
De dónde nos viene este ariete superior,
esta fisura ubicua,
bautista del agujero eterno.
De dónde esta filiforme anticipación
que se nos cuela como el revés de la ternura de una amante
y nos empuja un poco más el párpado,
nos roba lo que íbamos a decir
o nos calca el derroche de los rostros.
De dónde esta humorada, esta espuma de jabón del abismo,
este rapto ínfimo,
este buche de la muerte,
esta ocasión de meter el dedo en la grieta
que esculpe subrepticiamente la piel interior de cuanto existe.
Un minúsculo monigote, un dios enano
anda rondando el pecho enfermo
de esta minúscula claridad que llamamos vida.
Habría que cortarle las manos.
O habría que clausurar la claridad.

De Segunda poesía vertical


...............4

Nos quedamos a veces detenidos
en medio de una calle,
de una palabra
o de un beso,
con los ojos inmóviles
como dos largos vasos de agua solitaria,
con la vida inmóvil
y las manos quietas entre un gesto y el que hubiera seguido,
como si no estuvieran ya en ninguna parte.
Nuestros recuerdos son entonces de otro,
a quien apenas recordamos.

Es como si prestásemos la vida por un rato,
sin la seguridad de que nos va a ser devuelta
y sin que nadie nos las haya pedido,
pero sabiendo que es usada
para algo que nos concierne más que todo.

¿No será también la muerte un préstamo,
en medio de una calle,
de una palabra
o de un beso?

De Tercera poesía vertical


...............3

Si conociéramos el punto
donde va a romperse algo,
donde se cortará el hilo de los besos,
donde una mirada dejará de encontrarse con otra mirada,
donde el corazón saltará hacia otro sitio,
podríamos poner otro punto sobre ese punto
o por lo menos acompañarlo al romperse.

Si conociéramos el punto
donde algo va a fundirse con algo,
donde el desierto se encontrará con la lluvia,
donde el abrazo se tocará con la vida,
donde mi muerte se aproximará a la tuya,
podríamos desenvolver ese punto como una serpentina
o por lo menos cantarlo hasta morirnos.

Si conociéramos el punto
donde algo será siempre ese algo,
donde el hueso no olvidará a la carne,
donde la fuente es madre de otra fuente,
donde el pasado nunca será pasado,
podríamos dejar sólo ese punto y borrar todos los otros
o guardarlo por lo menos en un lugar más seguro.
(a Laura)

De Cuarta poesía vertical


...............10

Hay mensajes cuyo destino es la pérdida,
palabras anteriores o posteriores a su destinatario,
imágenes que saltan del otro lado de la visión,
signos que apuntan más arriba o más abajo de su blanco,
señales sin código,
mensajes envueltos por otros mensajes,
gestos que chocan contra la pared,
un perfume que retrocede sin volver a encontrar su origen,
una música que se vuelca sobre sí misma
como un caracol definitivamente abandonado.

Pero toda pérdida es el pretexto de un hallazgo.
Los mensajes perdidos
inventan siempre a quien debe encontrarlos.

De Sexta poesía vertical


...............25

Hay pocas muertes enteras.
Los cementerios están llenos de fraudes.
Las calles están llenas de fantasmas.

Hay pocas muertes enteras.
Pero el pájaro sabe en qué rama última se posa
y el árbol sabe dónde termina el pájaro.

Hay pocas muertes enteras.
La muerte es cada vez más insegura.
La muertes es una experiencia de la vida.
Y a veces se necesitan dos vidas
para poder completar una muerte.

Hay pocas muertes enteras.
Las campanas doblan siempre lo mismo.
Pero la realidad ya no ofrece garantías
y no basta vivir para morir.

De Décima poesía vertical

__________________________________________________________________

Ernesto Cardenal. Nicaragua (1925)

ME CONTARON QUE

Me contaron que
estabas enamorada de otro
Y entonces me fui a mi cuarto
Y escribí ese
artículo contra
el gobierno
por el que estoy
preso.


SI TÚ ESTÁS EN NUEVA YORK

Si tú estás en Nueva York
en Nueva York no hay nadie más
y si no estás en Nueva York
en Nueva York no hay nadie.


ORACIÓN POR MARILYN MONROE

Señor
recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,
aunque ése no era su verdadero nombre
(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años
y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)
y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje
sin su Agente de Prensa
sin fotógrafos y sin firmar autógrafos
sola como un astronauta frente a la noche espacial.
Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)
ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo
y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.
Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.
Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno
pero también algo más que eso...

Las cabezas son los admiradores, es claro
(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).
Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.
El templo -de mármol y oro- es el templo de su cuerpo
en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano
expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox
que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.
Señor
en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,
Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda
que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.
Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).
Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,
el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.
Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros
por nuestra 20th Century
por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.
Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.
Para la tristeza de no ser santos
se le recomendó el Psicoanálisis.
Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara
y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena
y cómo se fue haciendo mayor el horror
y mayor la impuntualidad a los estudios.

Como toda empleadita de tienda
soñó ser estrella de cine.
Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.

Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados
que cuando se abren los ojos
se descubre que fue bajo reflectores
¡y se apagan los reflectores!
Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)
mientras el Director se aleja con su libreta
porque la escena ya fue tomada.
O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río
la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor
vistos en la salita del apartamento miserable.
La película terminó sin el beso final.
La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.
Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.
Fue
como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga
y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER
O como alguien que herido por los gangsters
alarga la mano a un teléfono desconectado.

Señor:
quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar
y no llamó (y tal vez no era nadie
o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)
¡contesta Tú al teléfono!
SALMO 1 Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee llos anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans.

Será como un árbol plantado junto a una fuente.


SOMOZA DESVELIZA LA ESTATUA DE SOMOZA
EN EL ESTADIO SOMOZA

No es que yo crea que el pueblo me erigió esta estatua
Porque yo sé mejor que vosotros que la ordené yo mismo.
Ni tampoco que pretenda pasar con ella a la posteridad
Porque yo sé que el pueblo la derribará un día.

Ni que haya querido erigirme a mí mismo en vida
el monumento que muerto no me erigiréis vosotros: sino que erigí esta estatua porque sé que la odiáis Imitación de Propercio

Yo no canto la defensa de Stalingrado
ni la campaña de Egipto
ni el desembarco de Sicilia
ni la cruzada del Rhin del general Eisenhower:

Yo sólo canto la conquista de una muchacha.

Ni con las joyas de la Joyería Morlock
ni con perfumes de Dreyfus
ni con orquídeas dentro de su caja de mica
ni con cadillac
sino solamente con mis poemas la conquisté.

Y ella me prefiere, aunque soy pobre, a todos los millones de Somoza.

VI HACE MUCHO AÑOS

Vi hace muchos años desde un bus en Virginia o Alabama
una muchacha rosada, con pantalones azules
subida a una escalera, cortando manzanas
(la madre llamando desde adentro)
y otra muchacha, la hermana, pantalones azules
pintando de blanco el porche de la casa
-Y miraron hacia el bus que pasaba y aceleraba.
El tiempo ha pasado como el bus de la Greyhound
pero quedaron, a pesar de los años, la pintura
fresca en el porche
la brocha chorreando
la mano en la manzana, las miradas
hace años, una mañana, Virginia o Alabama
el estado está olvidado.

__________________________________________________________________

Jaime Sabines. México (1926-1999)


PRIMERA PARTE

...............XII

Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.
Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.
Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.
Apagarse es morir, lento y aprisa
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.

__________________________________________________________________

Juan Luis Ortiz. Argentina (1896-1978)


PARA QUE LOS HOMBRES

Para que los hombres no tengan vergüenza de la belleza de las flores,
para que las cosas sean ellas mismas: formas sensibles o profundas
de la unidad o espejos de nuestro esfuerzo
por penetrar el mundo,
con el semblante emocionado y pasajero de nuestros sueños,
o la armonía de nuestra paz en la soledad de nuestro pensamiento,
para que podamos mirar y tocar sin pudor
las flores, sí, todas las flores
y seamos iguales a nosotros mismos en la hermandad delicada,
para que las cosas no sean mercancías,
y se abra como una flor toda la nobleza del hombre:
iremos todos hasta nuestro extremo límite,
nos perderemos en la hora del don con la sonrisa
anónima y segura de una simiente en la noche de la tierra.

De La rama hacie el este (1940)


AH, MIS AMIGOS HABLAIS DE RIMAS

Ah, mis amigos, habláis de rimas
y habláis finamente de los crecimientos libres...
en la seda fantástica os dan las hadas de los leños
con sus suplicios de tísicas
sobresaltadas
de alas...

Pero habéis pensado
que el otro cuerpo de la poesía está también allá, en el Juni de crecida,
desnudo casi bajo las agujas del cielo?

Qué haríais vosotros, decid, sin ese cuerpo
del que el vuestro, si frágil y si herido, vive desde "la división",
despedido del "espíritu", él, que sostiene oscuramente sus juegos
con el pan que él amasa y que debe recibir a veces
en un insulto de piedra?

Habéis pensado, mis amigos,
que es una red de sangre la que os salva del vacío,
en el tejido de todos los días, bajo los metales del aire,
de esas manos sin nada al fin como las ramas de Junio,
a no ser una escritura de vidrio?

Oh, yo sé que buscáis desde el principio el secreto de la tierra,
y que os arrojáis al fuego, muchas veces, para encontrar el secreto...
Y sé que a veces halláis la melodía más difícil
que duerme en aquellos que mueren de silencio,
corridos por el padre río, ahora, hacia las tiendas del viento...
Pero cuidado, mis amigos, con envolveros en la seda de la poesía
igual que en un capullo...
No olvidéis que la poesía,
si la pura sensitiva o la ineludible sensitiva,
es asimismo, o acaso sobre todo, la intemperie sin fin,
cruzada o crucificada, si queréis, por los llamados sin fin
y tendida humildemente, humildemente, para el invento del amor...

De De las raíces y del cielo (1958)



NO, NO ES POSIBLE

No, no es posible.
Hermanos nuestros tiritan aquí, cerca, bajo la lluvia.

¡Fuera la delicia del fuego, con Proust entre las manos,
y el paisaje alejado como una melodía
bajo la llovizna
en el atardecer perdido del campo!

Fuera, fuera, Brahms flotando sobre los campos!

No, la muerte mágica de la música,
ni la turbadora sutileza,
mientras bajo la lluvia
hombres sin techo y sin pan,
parados en los campos,
vacilan al entrar a la noche mojada!

De El alba sube (1933-1936)


RAFAGA AL VACIO

Ráfaga del vacío
que hace temblar como húmedos cirios a las plantas con luna
y vuelve los caminos arroyos helados hacia la nada.
Ráfaga del vacío, del abismo.
Visos, todo, sobre la gran sombra!

Visos, todo, visos sobre la gran sombra!

Ah, y mis hermanos, mis hermanos sedientos
sobre cuyas espaldas se edificó la belleza
y florecieron todas las gracias que sonrieron a los otros,
los otros que sintieron nunca
el perfume de sangre de las fragilísimas flores...
Mis hermanos esforzándose por saludar la aurora!

Será esa belleza nueva,
la belleza que crearán ellos,
esa belleza activa que lo arrastrará todo,
un fiego contra el gran vacío,
o el vinto que dará pies ágiles a la mañana,
sobre esta enfermedad aguda, terribel, de la sombra?

De El alba sube (1933-1936)

__________________________________________________________________

Juan Luis Martínez. Chile (1942-1973)


LA DESAPARICION DE UNA FAMILIA

1. Antes que su hija de 5 años
se extraviara entre el comedor y la cocina,
él le había advertido: "-Esta casa no es grande ni pequeña,
pero al menor descuido se borrarán las señales de ruta
y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza".

2. Antes que su hijo de 10 años se extraviara
entre la sala de baño y el cuarto de los juguetes,
él le había advertido: "-Esta, la casa en que vives,
no es ancha ni delgada: sólo delgada como un cabello
y ancha tal vez como la aurora,
pero al menor descuido olvidarás las señales de ruta
y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza".

3. Antes que "Musch" y "Gurba", los gatos de la casa,
desaparecieran en el living
entre unos almohadones y un Buddha de porcelana,
él les había advertido:
"-Esta casa que hemos compartido durante tantos años
es bajita como el suelo y tan alta o más que el cielo,
pero, estad vigilantes
porque al menor descuido confundiréis las señales de ruta
y de esta vida al fin, habréis perdido toda esperanza".

4. Antes que "Sogol", su pequeño fox-terrier, desapareciera
en el séptimo peldaño de la escalera hacia el 2º piso,
él le había dicho: "-Cuidado viejo camarada mío,
por las ventanas de esta casa entra el tiempo,
por las puertas sale el espacio;
al menor descuido ya no escucharás las señales de ruta
y de esta vida al fin, habrás perdido toda esperanza".

5. Ese último día, antes que él mismo se extraviara
entre el desayuno y la hora del té,
advirtió para sus adentros:
"-Ahora que el tiempo se ha muerto
y el espacio agoniza en la cama de mi mujer,
desearía decir a los próximos que vienen,
que en esta casa miserable
nunca hubo ruta ni señal alguna
y de esta vida al fin, he perdido toda esperanza".


LA PROBABLE E IMPROBABLE DESAPARICIÓN DE UN GATO POR EXTRAVIO DE SU PROPIA PORCELANA

a R.I. *


Ubicado sobre la repisa de la habitación
el gato no tiene ni ha tenido otra tarea
que vigilar día y noche su propia porcelana.

El gato supone que su imagen fue atrapada
y no le importa si por Neurosis o Esquizofrenia
observado desde la porcelana el mundo sólo sea
una Pequeña Cosmogonía de representaciones malignas
y el Sentido de la Vida se encuentre reducido ahora
a vigilar día y noche la propia porcelana.

A través de su gato
la porcelana observa y vigila también
el inmaculado color blanco de sí misma,
sabiendo que para él ese color es el símbolo pavoroso
de infinitas reencarnaciones futuras.

Pero la porcelana piensa lo que el gato no piensa
y cree que pudiendo haber atrapado también en ella
la imagen de una Virgen o la imagen de un Buda
fue ella la atrapada por la forma de un gato.

En tanto el gato piensa que si él y la porcelana
no se hubiera atrapado simultáneamente
él no tendría que vigilarla ahora
y ella creería ser La Virgen en la imagen de La virgen
o alcanzar el Nirvana en la imagen de Buddha.

Y es así como gato y porcelana
se vigilan el uno al otro desde hace mucho tiempo
sabiendo que bastaría la distracción más mínima
para que desaparecieran habitación, repisa, gato y porcelana.


* (La casa de R.I. en Chartres de Francia, tiene las paredes, cielo raso, piso y muebles cubiertos con fragmentos de porcelana rota)


EL CISNE TROQUELADO

(La búsqueda)

La página replegada sobre la blancura de sí misma.
La apertura del documento cerrado: (EVOLUTIO LIBRIS).
El pliego / el manuscrito: su texto corregido y su lectura.
La escritura de un signo entre otros signos.
La lectura de unas cifras enrolladas.
La página signada / designada: asignada a la blancura.

II

(El encuentro)

Nombrar / signar / cifrar: el designio inmaculado:
su blancura impoluta: su blancor secreto: su reverso blanco.
La página signada con el número de nadie:
el número o el nombre de cualquiera: (LA ANONIMIA no nombrada).
El proyecto imposible: la compaginación de la blancura.
La lectura de unos signos diseminados en páginas dispersas.
(La Página en Blanco): La Escritura Anónima y Plural:
El Demonio de la Analogía: su dominio:
La lectura de un signo entre unos cisnes o a la inversa.

III

(La locura)

El signo de los signos / el signo de los cisnes:
El troquel con el nombre de cualquiera:
el troquel anónimo de alguno que es ninguno:
"El Anónimo Troquel de la Desdicha":

.....SIGNE ........................CYGNE
Le ................blanc de le .................Mallarmé
.....CYGNE ...................... SIGNE

(Analogía troquelada en anonimia):
el no compaginado nombre de la albura:
la presencia troquelada de unos cisnes: el hueco que dejaron
la ausencia compaginada en nombre de la albura y su designio:
el designio o el diseño vacio de unos signos:
el revés blanco de una página cualquiera:
la inhalación de su blancura venenosa:
la realidad de la página como ficción de sí misma:
el último canto de ese signo en el revés de la página:
el revés de su canto: la exhalación de su último poema.
(¿Y el signo interrogante de su cuello ... (?) ?:
reflejado en el discurso del gua: ..............(¿) ....... : es una errata).
.................................... (¿Swan de Dios?)
( ¡Recuerda Jxuan de Dios!) : ( ¡Olvidarás la página!)
y en la suprema identidad de su reverso
no invocarás nombre de hombre o de animal:
en nombre de los otros: ¡tus hermanos!
también el agua borrará tu nombre:
el plumaje anónimo: su nombre tañedor de signos

borroso en su designio
............................................................... borrándose al borde de la página...





La Realidad I.


A.
Pregunta:
¿Qué es la realidad? ¿Cuál es la realidad?
Respuesta:
Lo real es sólo la base, pero es la base.
Respuesta:
Lo real es lo que chocará como realmente absurdo.

B.
Afirmación:
El ser humano no soporta mucha realidad.

C.
Pregunta:
¿Qué era real en el universo?
Respuesta:
El universo es el esfuerzo de un fantasma
para convertirse en realidad.

D.
(Fábula):
Érase una vez la realidad
con sus ovejas de lana real
la hija del rey pasaba por allá
y las ovejas balan Dios qué bella está
la re la re la realidad.

Nota: «nada es real» Sotoba Komachi




De La nueva novela (1977)
__________________________________________________________________

Gonzalo Rojas. Chile (1917-)

RIMBAUD

No tenernos talento, es que
no tenemos talento, lo que nos pasa
es que no tenemos talento, a lo sumo
oímos voces, eso es lo que oímos: un
centelleo, un parpadeo, y ahí mismo voces. Teresa
oyó voces, el loco
que vi ayer en el Metro oyó voces.

¿Cuál Metro si aquí no hay Metro? Nunca
hubo aquí Metro, lo que hubo
fueron al galope caballos
si es que eso, si es que en este cuarto
de tres por tres hubo alguna vez caballos en el espejo.
Pero somos precoces, eso sí que somos, muy
precoces, más
que Rimbaud a nuestra edad; ¿más?,
¿todavía más que ese hijo de madre
que lo perdió todo en la apuesta? Viniera y
nos viera así todos sucios, estallados
en nuestro átomo mísero, viejos
de inmundicia y gloria. Un
puntapié nos diera en el hocico.

De Oscuro, 1977.


CARBÓN

Veo un río veloz brillar como un cuchillo, partir
mi Lebú en dos mitades de fragancia, lo escucho,
lo huelo, lo acaricio, lo recorro en un beso de niño como entonces,
cuando el viento y la lluvia me mecían, lo siento
como una arteria más entre mis sienes y mi almohada.

Es él. Está lloviendo.
Es él. Mi padre viene mojado. Es un olor
a caballo mojado. Es Juan Antonio
Rojas sobre un caballo atravesando un río.
No hay novedad. La noche torrencial se derrumba
como mina inundada, y un rayo la estremece.

Madre, ya va a llegar: abramos el portón,
dame esa luz, yo quiero recibirlo
antes que mis hermanos. Déjame que le lleve un buen vaso de vino
para que se reponga, y me estreche en un beso,
y me clave las púas de su barba.

Ahí viene el hombre, ahí viene
embarrado, enrabiado contra la desventura, furioso
contra la explotación, muerto de hambre, allí viene
debajo de su poncho de Castilla.

Ah, minero inmortal, ésta es tu casa
de roble, que tú mismo construiste. Adelante:
te he venido a esperar, yo soy el séptimo
de tus hijos. No importa
que hayan pasado tantas estrellas por el cielo de estos años,
que hayamos enterrado a tu mujer en un terrible agosto,
porque tú y ella estáis multiplicados. No
importa que la noche nos haya sido negra
por igual a los dos.
-Pasa, no estés ahí
mirándome, sin verme, debajo de la lluvia.



¿QUÉ SE AMA CUANDO SE AMA?

¿Qué se ama cuando se ama, mi Dios: la luz terrible de la vida
o la luz de la muerte? ¿Qué se busca, qué se halla, qué
es eso: ¿amor? ¿Quién es? ¿La mujer con su hondura, sus rosas, sus volcanes,
o este sol colorado que es mi sangre furiosa
cuando entro en ella hasta las últimas raíces?

¿O todo es un gran juego, Dios mío, y no hay mujer
ni hay hombre sino un solo cuerpo: el tuyo,
repartido en estrellas de hermosura, en partículas fugaces
de eternidad visible?

Me muero en esto, oh Dios, en esta guerra
de ir y venir entre ellas por las calles, de no poder amar
trescientas a la vez, porque estoy condenado siempre a una,
a esa una, a esa única que me diste en el viejo paraíso.


A UNAS MUCHACHAS QUE HACEN ESO EN LO OSCURO

Bésense en la boca, lésbicas
baudelerianas, árdanse, aliméntense
o no por el tacto rubio de los pelos, largo
a largo el hueso gozoso, vívanse
la una a la otra en la sábana
perversa,
y
áureas y serpientes ríanse
del vicio en el
encantamiento flexible, total
está lloviendo peste por todas partes de una costa
a otra de la Especie, torrencial
el semen ciego en su granizo mortuorio
del Este lúgubre
al Oeste, a juzgar
por el sonido y la furia del
espectáculo.
Así,
equívocas doncellas, húndanse, acéitense
locas de alto a bajo, jueguen
a eso, ábranse al abismo, ciérrense
como dos grandes orquídeas, diástole y sístole
de un mismo espejo.
De ustedes
se dirá que amaron la trizadura.
Nadie va a hablar de belleza.


AL SILENCIO

Oh voz, única voz: todo el hueco del mar,
todo el hueco del mar no bastaría,
todo el hueco del cielo,
toda la cavidad de la hermosura
no bastaría para contenerte,
y aunque el hombre callara y este mundo se hundiera
oh majestad, tú nunca,
tú nunca cesarías de estar en todas partes,
porque te sobra el tiempo y el ser, única voz,
porque estás y no estás, y casi eres mi Dios,
y casi eres mi padre cuando estoy más oscuro.


EDESHIM QEDESHOTH

Mala suerte acostarse con fenicias, yo me acosté
con una en Cádiz belísima
y no supe de mi horóscopo hasta
mucho después cuando el Mediterráneo me empezó a exigir
más y más oleaje; remando
hacia atrás llegué casi exhausto a la
duodécima centuria: todo era blanco, las aves,
el océano, el amanecer era blanco.

Pertenezco al Templo, me dijo: soy Templo. No hay
puta, pensé, que no diga palabras
del tamaño de esa complacencia. 50 dólares
por ir al otro Mundo, le contesté riendo; o nada.
50, o nada. Lloró
convulsa contra el espejo, pintó
encima con rouge y lágrimas un pez: -Pez,
acuérdate del pez.

Dijo alumbrándome con sus grandes ojos líquidos de
turquesa, y ahí mismo empezó a bailar en la alfombra el
rito completo; primero puso en el aire un disco de Babilonia y
le dio cuerda al catre, apagó las velas: el catre
sin duda era un gramófono milenario
por el esplendor de la música; palomas, de
repente aparecieron palomas.

Todo eso por cierto en la desnudez más desnuda con
su pelo rojizo y esos zapatos verdes, altos, que la
esculpían marmórea y sacra como
cuando la rifaron en Tiro entre las otras lobas
del puerto, o en Cartago
donde fue bailarina con derecho a sábana a los
quince; todo eso.

Pero ahora, ay, hablando en prosa se
entenderá que tanto
espectáculo angélico hizo de golpe crisis en mi
espinazo, y lascivo y
seminal la violé en su éxtasis como
si eso no fuera un templo sino un prostíbulo, la
besé áspero, la
lastimé y ella igual me
besó en un exceso de pétalos, nos
manchamos gozosos, ardimos a grandes llamaradas
Cádiz adentro en la noche ronca en un
aceite de hombre y de mujer que no está escrito
en alfabeto púnico alguno, si la imaginación de la
imaginación me alcanza.

Qedeshím qedeshóth, personaja, teóloga
loca, bronce, aullido
de bronce, ni Agustín
de Hipona que también fue liviano y
pecador en Africa hubiera
hurtado por una noche el cuerpo a la
diáfana fenicia. Yo
pecador me confieso a Dios.


NO LE COPIEN A POUND

No le copien a Pound, no le copien al copión maravilloso
de Ezra, déjenlo que escriba su misa en persa, en cairo-arameo, en sánscrito,
con su chino a medio aprender, su griego translúcido
de diccionario, su latín de hojarasca, su libérrimo
Mediterráneo borroso, nonagenario el artificio
de hacer y rehacer hasta llegar a tientas al gran palimpsesto de lo Uno;
no lo juzguen por la dispersión: había que juntar los átomos,
tejerlos así, de lo visible a lo invisible, en la urdimbre de lo fugaz
y las cuerdas inmóviles; déjenlo suelto
con su ceguera para ver, para ver otra vez, porque el verbo es ése: ver,
y ése el Espíritu, lo inacabado
y lo ardiente, lo que de veras amamos
y nos ama, si es que somos Hijo de Hombre
y de Mujer, lo innumerable al fondo de lo innombrable;
no, nuevos semidioses
del lenguaje sin Logos, de la histeria, aprendices
del portento original, no le roben la sombra
al sol, piensen en el cántico
que se abre cuando se cierra como la germinación, háganse aire,
aire-hombre como el viejo Ez, que anduvo siempre en el peligro, salten intrépidos
de las vocales a las estrellas, tenso el arco
de la contradicción en todas la velocidades de lo posible, aire y más aire
para hoy y para siempre, antes
y después de lo purpúreo
del estallido
simultáneo, instantáneo
de la rotación, porque este mundo parpadeante sangrará,
saltará de su eje mortal, y adiós ubérrimas
tradiciones de luz y mármol, y arrogancia; ríanse de Ezra
y sus arrugas, ríanse desde ahora hasta entonces, pero no lo saqueen; ríanse, livianas
generaciones que van y vienen como el polvo, pululación
de letrados, ríanse, ríanse de Pound
con su Torre de Babel a cuestas como un aviso de lo otro
que vino en su lengua;
cántico,
hombres de poca fe, piensen en el cántico.


DESOCUPADO LECTOR

Cumplo con informar a usted que últimamente todo es herida: la muchacha
es herida, el olor
a su hermosura es herida, las grandes aves negras, la inmediatez
de lo real y lo irreal tramados en el fulgor de un mismo espejo
gemidor es herida, el siete, el tres, todo, cualquiera de estos números de la danza es
herida, la barca
del encantamiento con Maimónides al timón es herida, aquel
diciembre 20 que me cortaron de mi madre es herida, el sol
es herida, Nuestro Señor
sentado ahí entre los mendigos con esa túnica irreconocible por el cauterio del psicoanálisis es herida, el
Quijote
a secas es herida, el ventarrón
abierto del Golfo contra la roca alta es
herida, serpiente
horadante del Principio, mar
y más mar de un lado a otro, Kierkegaard y
más Kierkegaard, taladro
y por añadidura herida; la
preñez en cuanto preñez en la preciosidad de su copa es
herida, el ocio
del viejo río intacto donde duermen inmóviles los mismos peces
velocísimos es
herida, la Poesía
grabada a fuego en los microsurcos de mi cerebro de niño es herida, el hueco
de 1.67 justo en metros de rey es herida, el éxtasis
de estar aquí hablando solo en lo bellísimo de este pensamiento de
nieve es
herida, la evaporación
de la fecha de mármol con el padre adentro
bajo los claveles es
herida, el carrusel
pintarrajeado que fluye y fluye como otro río de polvo y otras
máscaras
que vi en Pekín colgando en la vieja calle de Cha Ta lá
cuya identidad comercial de 2.500 años de droga y ataúdes rientes
no se discute, es
herida; la cama en fin
que allí compré, con dos espejos para navegar, es herida,
la
perversión
de la palabra nadie que sopla desde las galaxias es herida, el Mundo
antes y después de los Urales es
herida, la hilera
de líneas sin ocurrencia de esta visión
sin resurrección es herida. Cumplo
entonces con informar a usted que últimamente todo es herida.

__________________________________________________________________

Carlos Germán Belli. Perú (1927)


SEGREGACION N1

Yo, mamá, mis dos hermanos
y muchos peruanitos
abrimos un hueco hondo, hondo,
donde nos guarecemos,porque arriba todo tiene dueño,
todo está cerrado con llave,
sellado firmemente,
porque arriba todo tiene reserva:
la sombra del árbol, las flores,
los frutos, el techo, las ruedas,
el agua, los lápices,
y optamos por hundirnos
en el fondo de la tierra,
más abajo que nunca,
lejos, muy lejos de los dueños,
entre las patas de los animalitos,
porque arriba
hay algunos que manejan todo,
que escriben, que cantan, que bailan,
que hablan hermosamente
y nosotros rojos de vergüenza
tan sólo deseamos desapareceren pedacitos.

______________________________________________________________

Fina García Marruz. Cuba (1923)

Una cara, un rumor, fiel instante

Una cara, un rumor, un fiel instante
ensordecen de pronto lo que miro
y por primera vez entonces vivo
el tiempo que ha quedado ya distante.

Es como un lento y perezoso amante
que siempre llega tarde el tiempo mío,
y por lluvia o dorado y suave hastío
suma nocturnos lilas deslumbrantes.

Y me devuelve una mansión callada,
parejas de suavísimos danzantes,
los dedos artesanos del abismo.

Y me contemplo ciega y extasiada
a la mágica luz interrogante
de un sonido que es otro y que es el mismo.

...............De Las miradas perdidas

El viejo oscuro son

Vida, agua rebrotando
bajito entre las rocas, ven,
lluvia, ven, borra estas letras
goterones l'agrimas gotas
rebotando contra estas piedras
demasiado oscuras, contra estas
cavernitas grises en que
se quedan iris blancos
tuyos, m'ios, confundidos,
susurrando oscuro son.

...............De Hababa del centro


Ama la superficie casta y triste

...............Sé el que eres
...............Píndaro

Ama la superficie casta y triste.
Lo profundo es lo que se manifiesta.
La playa lila, el traje aquel, la fiesta
pobre y dichosa de lo que ahora existe.

Sé el que eres, que es ser el que tú eras,
al ayer, no al mañana, el tiempo insiste,
sé sabiendo que cuando nada seas
de ti se ha de quedar lo que quisiste.

No mira Dios al que tú sabes que eres
-la luz es ilusión, también locura-
sino la imagen tuya que prefieres,

que lo que amas torna valedera,
y puesto que es así, sólo procura
que tu máscara sea verdadera.

...............De Las miradas perdidas

__________________________________________________________________

Virgilio Pieñera. Cuba ( 1912-1979)

BUENO, DIGAMOS

Bueno, digamos que hemos vivido,
no ciertamente -aunque sería elegante-
como los griegos de la polis radiante,
sino parecidos a estatuas kriselefantinas,
y con un asomo de esteatopigia.
Hemos vivido en una isla,
quizá no como quisimos,
pero como pudimos.
Aun así derribamos algunos templos,
y levantamos otros
que tal vez perduren
o sean a su tiempo derribados.
Hemos escrito infatigablemente,
soñado lo suficiente
para penetrar la realidad.
Alzamos diques
contra la idolatría y lo crepuscular.
Hemos rendido culto al sol
y, algo aún más esplendoroso,
luchamos para ser esplendentes.
Ahora, callados por un rato,
oímos ciudades deshechas en polvo,
arder en pavesas insignes manuscritos,
y el lento, cotidiano gotear del odio.
Mas, es sólo una pausa en nuestro devenir.
Pronto nos pondremos a conversar.
No encima de las ruinas, sino del recuerdo,
porque fíjate: son ingrávidos
y nosotros ahora empezamos.

...............De Una broma colosal



UNA NOCHE

Una noche en la calle Zanja,
saltando entre chinos impávidos,
escuché una voz que me decía:
¡Qué bobo tú eres, Virgilio!
pensando todas esas marañas,
esos mares, esas montañas:
tomas el bosque por los árboles
y esperas un amor al paso.
Qué bobo eres. Si supieras,
o lograras adivinarlo,
no abrieras tanto los ojos,
y me tendieras la mano.
Una noche en la calle Zanja.
Pero yo pasé de largo.

...............De Una broma colosal

__________________________________________________________________


Cintio Vitier. Cuba (1921)

CANTO LLANO

...............XXXVI

Líbrame de los kennengar
y del juego de "uno en el otro",
de los enigmas del lenguaje,
de las máscaras de los tropos.

Líbrame de la tentación
de los paraísos retóricos,
de la piedras filosofal
y de los infiernos utópicos.

Desvincúlame de la esfinge
y del sueño maravilloso,
de los escuadrones clandestinos,
los deslumbramientos fogosos.

No me dejes caer al flujo
de mi negro Erebo caótico
ni a la falsa velocidad
del alegato de los monstruos.

Quítame el gusto por la orgía
de la asociación pandemonio,
por el terror a la escritura
que es un incendio silencioso.

No me dejes tirar los dados,
bajar a la cripta o al sótano,
intentar la destitución
de cada rey que está en su trono.

Déjame hablarte con mi rostro
y déjate verte con mis ojos,
y quema lo que en mi palabra
no sea fiel, o quémalo todo.

....................................De Testimonios

__________________________________________________________________

Violeta Parra. Chile (1917-1967)

MALDIGO EL ALTO CIELO

Maldigo del alto cielo
La estrella con su reflejo
Maldigo los azulejos
Destellos del arroyuelo
Maldigo del bajo suelo
La piedra con su contorno
Maldigo el fuego del horno
Porque mi alma está de luto
Maldigo los estatutos
Del tiempo con sus bochornos
Cuánto será mi dolor.

Maldigo la cordillera
De los andes y de la costa
Maldigo señor la angosta
Y larga faja de tierra
También la paz y la guerra
Lo franco y lo veleidoso
Maldigo lo perfumoso
Porque mi anhelo está muerto
Maldigo todo lo cierto
Y lo falso con lo dudoso
Cuánto será mi dolor.

Maldigo la primavera
Con sus jardines en flor
Y del otoño el color
Yo lo maldigo de veras
A la nube pasajera
La maldigo tanto y tanto
Porque me asiste un quebranto
Maldigo el invierno entero
Con el verano embustero
Maldigo profano y santo
Cuánto será mi dolor.

Maldigo a la solitaria
Figura de la bandera
Maldigo cualquier emblema
La venus y la araucaria
El trino de la canaria
El cosmo y sus planetas
La tierra y todas sus grietas
Porque me aqueja un pesar
Maldigo del ancho mar
Sus puertos y sus caletas
Cuánto será mi dolor.

Maldigo luna y paisaje
Los valles y los desiertos
Maldigo muerto por muerto
Y al vivo de rey a paje
Al ave con su plumaje
Yo la maldigo a porfia
Las aulas, las sacristias
Porque me aflije un dolor.

Maldigo el vocablo amor
Con toda su porquería
Cuánto será mi dolor.
Maldigo por fin lo blanco
Lo negro con lo amarillo
Obispos y monaguillos
Ministros y predicantes
Yo los maldigo llorando
Lo libre y lo prisionero
Lo dulce y lo pendenciero
Le pongo mi maldición
En griego y español
Por culpa de un traicionero
Cuánto será mi dolor.

__________________________________________________________________

David Gózalez. España (1967)


los anales de la barbarie

cada hombre es una guerra civil
José María Panero

en memoria de luis alvárez y mariano gonzález vega
mis abuelos.


pus

mi abuelo materno estuvo recluido en burgos.
en un campo de concentración.
cuando la guerra.

le tenían encerrado en un edificio,
en la celda de un sótano.
en pleno invierno,
cuando más nevaba,
cuando la temperatura exterior
descendía por denajo de cero grados,
le subían a la azotea del edificio
y le dejaban allí,
de pie,
desnudo, tiritando,
hasta que la nieve se compadecía de él
y cesaba

estando en esa azotea
le salió un grano
en la rodilla.

el grano
crió pus.

le cortaron la pierna.


tinta

mi otro abuelo (1)
estuvo preso en oviedo.
en la cárcel provincial.
después de la guerra.

todas las mañanas
ponían una lista
en la puerta de entrada de la cárcel.
en esa lista estaban escritos
los nombres y los apellidos
de todas las personas
a las que el día anterior
habían puesto contra el paredón
o dado muerte
mediante garrote vil (2).

imagínate a tu abuela
me decía mi padre,
sin saber leer ni escribir,
conmigo en los brazos,
preguntando a gritos
a las otras mujeres
si tu abuelo
se había convertido

en tinta.

(1) se suicidó en el año 1980, a la edad de 70 años.
(2) procedimiento para ejecutar condenados comprimiéndole la garganta con una soga retorcida con un palo.


De Sembrando hogueras
Bartleby editores. Madrid, 2001.

__________________________________________________________________

Álvaro Mutis. Colombia (1923)


GRIETA MATINAL

Cala tu miseria,
sondéala, conoce sus más escondidas cavernas.
Aceita los engranajes de tu miseria,
ponla en tu camino, ábrete paso con ella
y en cada puerta golpea
con los blancos cartílagos de tu miseria.
Compárala con la de otras gentes
y mide bien el asombro de sus diferencias,
la singular agudeza de sus bordes.
Ampárate en los suaves ángulos de tu miseria.
Ten presente a cada hora
que su materia es tu materia,
el único puerto del que conoces cada rada,
cada boya, cada señal desde la cálida tierra
a donde llegas a reinar como Crusoe
entre la muchedumbre de sombras
que te rozan y con las que tropiezas
sin entender su propósito ni su costumbre.
Cultiva tu miseria,
hazla perdurable,
aliméntate de su savia,
envuélvete en el manto tejido con sus más secretos hilos.
Aprende a reconocerla entre todas,
no permitas que sea familiar a los otros
ni que la prolonguen abusivamente los tuyos.
Que te sea como agua bautismal
brotada de las grandes cloacas municipales,
como los arroyos que nacen en los mataderos.
Que se confunda con tus entrañas, tu miseria;
que contenga desde ahora los capítulos de tu muerte,
los elementos de tu más certero abandono.
Nunca dejes de lado tu miseria,
así descanses a su vera
como junto al blanco cuerpo
del que se ha retirado el deseo.
Ten siempre lista tu miseria
y no permitas que se evada por distracción o engaño.
Aprende a reconocerla hasta en sus más breves signos:
el encogerse de las finas hojas del carbonero,
el abrirse de las flores con la primera frescura de la tarde,
la soledad de una jaula de circo
varada en el lodo del camino,
el hollín en los arrabales,
el vaso de latón que mide la sopa en los cuarteles,
la ropa desordenada de los ciegos,
las campanillas que agotan su llamado
en el solar sembrado de eucaliptos,
el yodo de las navegaciones.
No mezcles tu miseria en los asuntos de cada día.
Aprende a guardarla para las horas de tu solaz
y teje con ella la verdadera,
la sola materia perdurable
de tu episodio sobre la tierra.


RAZON DEL EXTRAVIADO

........................................Para Alastair Reid


Vengo del norte,
donde forjan el hierro, trabajan las rejas,
hacen las cerraduras, los arados,
las armas incansables,
donde las grandes pieles de oso
cubren paredes y lechos,
donde la leche espera la señal de los astros,
del norte donde toda voz es una orden,
donde los trineos se detienen
bajo el cielo sin sombra de tormenta.
Voy hacia el este,
hacia los más tibios cauces
de la arcilla y el limo
hacia el insomnio vegetal y paciente
que alimentan las lluvias sin medida;
hacia los esteros voy, hacia el delta
donde la luz descansa absorta
en las magnolias de la muerte
y el calor inaugura vastas regiones
donde los frutos se descomponen
en una densa siesta
mecida por los élitros
de insectos incansables.
Y, sin embargo, aún me inclinaría
por las tiendas de piel, la parca arena,
por el frío reptando entre las dunas
donde canta el cristal
su atónita agonía
que arrastra el viento
entre túmulos y signos
y desvía el rumbo de las caravanas.
Vine del norte,
el hielo canceló los laberintos
donde el acero cumple
la señal de su aventura.
Hablo del viaje, no de sus etapas.
En el este la luna velas
obre el clima que mis llagas
solicitan como alivio
de un espanto tenaz y sin remedio.

De Summa de Maqroll el Gaviero
Fondo de Cultura Económica. México, 1982.
__________________________________________________________________

Carlos Martínez Rivas. Nicaragua (1924-1998)

NO

Me presentan mujeres de buen gusto
Y hombres de buen gusto
Y últimos matrimonios de buen gusto
Decoradores bien avenidos viviendo en medio
de un miserable e irreprochable buen gusto
Yo sólo disgusto tengo.
Un excelente disgusto, creo.

__________________________________________________________________



Rafael Cadenas. Venezuela (1930)


DERROTA

Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo
que creí que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables que yo
que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula
...............ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas
...............y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París

...............
ni tener un día sereno que me niego areconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta
...............igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al
...............alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.

__________________________________________________________________

Claudio Bertoni. Chile (1946)


7/97

..........................."¿por qué no me mato?"
............................(Cioran)

si muriera uno sólo
pero tienen que morir también las manos
los pelos
en mi caso las pecas
la enorme cantidad de pecas
que me cubre la cara y los brazos
las uñas que son duras tienen que morir también
y los treinta y dos dientes que son más duros todavía
Tienen que morir todos los huesos ¿se imaginan?
y las venas las correosas venas
tiene que morir también
toda esa piel tiene que morir
y todos los pelos con su vaivén de huiros
tienen que morir también
Todo tiene que morir
y forma un taco muy difícil de morir
muy hosco
muy trancado
un tapón indestructible casi
mudo
taimado
muy difícil de sacar
muy difícil de matar.

__________________________________________________________________

Jaime Gil de Biedma. España (1929-1990)


CONTRA JAIME GIL DE BIEDMA

De qué sirve, quisiera yo saber,
cambiar de piso,
dejar atrás un sótano más negro
que mi reputación —y ya es decir—,
poner visillos blancos
y tomar criada,
renunciar a la vida de bohemio,
si vienes luego tú, pelmazo,
embarazoso huésped, memo vestido con mis trajes,
zángano de colmena, inútil, cacaseno,
con tus manos lavadas,
a comer en mi plato y a ensuciar la casa?
Te acompañan las barras de los bares
últimos de la noche, los chulos, las floristas,
las calles muertas de la madrugada
y los ascensores de luz amarilla
cuando llegas, borracho,
y te paras a verte en el espejo la cara destruida,
con ojos todavía violentos
que no quieres cerrar. Y si te increpo,
te ríes, me recuerdas el pasado y dices que envejezco.
Podría recordarte que ya no tienes gracia.
Que tu estilo casual y que tu desenfado
resultan truculentos
cuando se tienen más de treinta años,
y que tu encantadora
sonrisa de muchacho soñoliento
—seguro de gustar— es un resto penoso,
un intento patético.
Mientras que tú me miras con tus ojos
de verdadero huérfano, y me lloras
y me prometes ya no hacerlo.

Si no fueses tan puta!
Y si yo supiese, hace ya tiempo,
que tú eres fuerte cuando yo soy débil y que eres débil
cuando me enfurezco...
De tus regresos guardo una impresión confusa
de pánico, de pena y descontento,
y la desesperanza
y la impaciencia y el resentimiento
de volver a sufrir, otra vez más,
la humillación imperdonable
de la excesiva intimidad.
A duras penas te llevaré a la cama,
como quien va al infierno
para dormir contigo.
Muriendo a cada paso de impotencia,
tropezando con muebles
a tientas, cruzaremos el piso
torpemente abrazados, vacilando
de alcohol y de sollozos reprimidos.

Oh innoble servidumbre de amar seres humanos,
y la más innoble
que es amarse a sí mismo!


ANTES DE SER MADURO

...............A José Antonio

Todavía la vieja tentación
de los cuerpos felices y de la juventud
tiene atractivo para mí,
no me deja dormir
y esta noche me excita.
Porque alguien contó historias
de pescadores en la playa,
cuando vuelven: la raya del amanecer
marcando, lívida, el límite del mar,
y asan sardinas frescas
en espetones, sobre la arena.
Lo imagino enseguida.
Y me coge un deseo de vivir
y ver amanecer, acostándote tarde,
que no está en proporción con la edad que ya tengo.
Aunque quizás alivie despertarse
a otro ritmo, mañana.
Liberado de las exaltaciones de esta noche,
de sus fantasmas en blue jeans.
Como libros leídos han pasado los años
que van quedando lejos, ya sin razón de ser
—obras de otro momento.
Y el ansia de llorar
y el roce de la sábana, que me tenía inquieto
en las odiosas noches de verano,
el lujo de impaciencia y el don de la elegía
y el don de disciplina aplicada al ensueño,
mi fe en la gran historia...
Soldado de la guerra perdida de la vida,
mataron mi caballo, casi no lo recuerdo.
Hasta que me estremece
un ramalazo de sensualidad.
Envejecer tiene su gracias.
Es igual que de joven
aprender a bailar, plegarse a un ritmo
más insistente que nuestra experiencia.
Y procura también cierto instintivo
placer curioso,
una segunda naturaleza.

...............De Las personas del verbo (1975)

__________________________________________________________________

Pablo de Rokha (1894-1968)

Mordido de canallas, yo fui "el gran solitario
de las letras chilenas", guerrero malherido,
arrastro un desgarrado corazón proletario
y la decisión épica de no caer vencido.

Sobre la patria arada de espanto, mi calvario
chorrea sangre humana, y un sol despavorido
me va ciñendo el cuerpo de fuego extraordinario,
como un caballo de oro con el freno perdido.

Irreductible al látigo, salvaje e innumerable,
el instinto social me da el imponderable,
y descubro un subsuelo que el drama humano aprueba.

Con tu recuerdo, al hombro, mi rol específico,
y como andando solo, en ti me identifico,
fundo con tus cenizas una religión nueva.

...............De Sonetos de amor perdido (1966)

__________________________________________________________________

Rodolfo Hinostroza. Perú (1941)


IMITACIÓN DE PROPERCIO
...............(fragmentos)

Para arrasar el Poder
se precisa el Poder: yo buscaré el Tao & Utopía.
Oh César
no me sueltes a tus perros de presa
la otra margen quizás no he de alcanzar
quizás me turbe
la contemplación de la belleza
y que de detenido otra vez detenido por un cuerpo
sensible a la virtud de un río
qué fueron sino rocío de los prados
qué fueron sino verdura de las eras
y pasaron miserablemente sus días en la tierra
Mi amada me espera
en la Puerta de Lilas
iremos en auto-stop a Salzburgo
Mozart prende las estrellas
nos revolcaremos sobre campos de avena
una vez más hacer el amor será un milagro
entre dos o tresy las suecas de largas piernas
el invierno nórdico
cantando cosas
lúbricas forever
descubriendo la dulzura del Oro de Acapulco
nuestra propia dulzurala naturaleza bienamada
robando frutas
vendiendo baratijas hechas por nuestras manos
viajando hacia el verano
el otoñolos desiertos alquímicos
bellas palabras en idiomas extraños
Y acamparemos bajo las estrellas
ritos órficos/sueños
espuma de mares jóvenes y mortales
donde no lleguen tus gerifaltes
Oh César
a intentar que cantemos al Poder.

...............De Contranatura (1971)

__________________________________________________________________

Vicente Huidobro (1893-1948)


ERAMOS LOS ELEGIDOS DEL SOL

Éramos los elegidos del sol
Y no nos dimos cuenta
Fuimos los elegidos de la más alta estrella
Y no supimos responder a su regalo
Angustia de impotencia
El agua nos amaba
La tirra nos amaba
Las selvas eran nuestras
El éxtasis era nuestro espacio propio
Tu mirada era el universo frente a frente
Tu belleza era el sonido del amanecer
La primavera amada por los árboles
Ahora somos una tristeza contagiosa
Una muerte antes de tiempo
El alma que no sabe en qué sitio se encuentra
El invierno en los huesos sin un relámpago
Y todo esto por que tú no supiste lo que es la eternidad
Ni comprendiste el alma de mi alma en su barco de tinieblas
En su trono de águila herida de infinito.

...............De Ultimos poemas (1994)

__________________________________________________________________


Eduardo Llanos Melussa. Chile (1955)


POBREZA Y ALGO MAS

..........(fragmentos)

Pero aunque se acabaran los cesantes y la hambruna del mundo
nosotros seguiríamos tristes, en el fondo tristes, siempre tristes.
Y es acaso el hombre no sea un sendero a la eternidad, madre,
sino un rayo hacia la nada,
un río de perros y caballos viejos precipitándose al vacío,
un cielo de elefantes estirados, una nube de cadáveres tibios.
Y allí nos diluimos cuando estamos solos, madre,
cuando nos acostumbranos a la propia soledad y reconocemos
nuestra derrota
en esta guerra a muerte
contra la muerte que nace de nosotros.

__________________________________________________________________


Mario Benedetti. Uruguay (1920)


ROSTRO DE VOS

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón
tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto y por sabor
sin un temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos
estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición mis huéspedes concurren
concurren como sueños

__________________________________________________________________

José Coronel Urtecho. Nicaragua (1906-1994)


ODA A RUBÉN DARÍO
...............(fragmento)

"¿Ella? No la anuncian. No llega aún."
Rubén Darío. Heraldos

............... I

(Acompañamiento de papel de lija)

Burlé tu león de cemento al cabo.
Tú sabes que mi llanto fue de lágrimas,
i no de perlas. Te amo.
Soy el asesino de tus retratos.
Por vez primera comimos naranjas.
Il n’y a pas de chocolat —dijo tu ángel de la guarda.

Ahora podías perfectamente
mostrarme tu vida por la ventana
como unos cuadros que nadie ha pintado.
Tu vestido de emperador, que cuelga
de la pared, bordado de palabras,
cuánto más pequeño que ese pajama
con que duermes ahora,
que eres tan sólo un alma.

Yo te besé las manos.
"Stella —tú hablabas contigo mismo—
llegó por fin después de la parada",
i no recuerdo qué dijiste luego.
Sé que reímos de ello.

(Por fin te dije: "Maestro, quisiera
ver el fauno".
Mas tú: "Vete a un convento").

Hablamos de Zorrilla. Tu dijiste:
"Mi padre" i hablamos de los amigos.
"Et le reste est literature" de nuevo
tu ángel impertinente.
Tú te exaltaste mucho.
"Literatura todo —el resto es esto".
Entonces comprendimos la tragedia.
Es como el agua cuando
inunda un campo, un pueblo
sin alboroto i se entra
por las puertas i llena los salones
de los palacios —en busca de un cauce,
del mar, nadie sabe.

Tú que dijiste tantas veces "Ecce
Homo" frente al espejo
i no sabías cuál de los dos era
el verdadero, si acaso era alguno.
(¿Te entraban deseos de hacer pedazos
el cristal?) Nada de esto
(mármol bajo el azul) en tus jardínes
—donde antes de morir rezaste al cabo—
donde yo me paseo con mi novia
i soy irrespetuoso con los cisnes.

__________________________________________________________________

Ramón López Velarde. México (1888-1921)


COMO EN LA SALVE

¡Oh bienaventuranza fértil de los que saben
ir gimiendo y llorando desprecativamente,
como en la Salve, que es un óleo y una fuente!

Yo también supe antaño de la bondad del cielo
que en mis acerbos pésames llovía,
y compuse mi Salve, con la fe de un cruzado
bajo los muros de Antioquía.

Mas hoy es un vinagre
mi alma, y mi ecuménico dolor un holocausto
que en el desierto humea.
Mi Cristo, ante la esponja de las hieles, jadea.
con la árida agonía de un corazón exhausto.

¡Señor, Tú que colocas
resina en la corteza impenitente
y agua entrañable en las adustas rocas,
hazme casto y humilde para poder llorar
la bienaventuranza de aquel llanto deshecho
que fertiliza lava el pecho,
y verás cómo mi alma se atavía
y trueca su congoja en alborozo
para escalar los muros de Antioquía!

__________________________________________________________________

Rodrigo Lira. Chile (1949-1981)

ANGUSTIOSO CASO DE SOLTERIA

No las damas, amor, no gentilezas
De caballeros canto enamorados
Ni las muestras, regalos y ternezas
De amoroso afectos y cuidados.


Alonso de Ercilla, La Araucana, Canto I,
Madrid, 1569.

Juan Esteban Pons Ferrer (el individuo representado en la foto de la izquierda)
historiador y arqueólogo (anda por donde nadie lo llama, desenterrando karmas,
............. chismes y pasados)
ingeniero de futuros utopizantes (dispone de varios para compartir)
rara especie de pájaro parlante de gayo a rayas (muy rayado)
parecido a los que tenían en La Isla de Pala, según narra San Aldous Huxley
...............(ayuda -a veces, al menos- a concienciar situaciones, a darse cuenta)
nacido el 26 de diciembre de 1949 a las 11:30 A.M.
hastiado y harto -y harto- de experimentarse a sí mismo como
...............huna hentidad hincompleta
considerando
...............-el cierre de la agencia matrimonial "L´Amour"
...............-los sucesos que son del dominio del público -y los que no lo son-
...............-el aumento de la radioactividad en la biósfera
......................de los gases propelentes en la ionósfera
......................de los precios y tarifas y
...............-la situación en general y
.......................en particular la suya de el
ha decidido hacer aparecer a la luz pública el siguiente

..................... P O E M A A N U N C I O

que por falta de fondos no es posible incluir en alguna edición dominical
del diario EL MERCURIO de Santiago de Chile en los avisos económicos
clasificados "Ocupaciones Ofrecen", sección Nº 90: Asesoras del Hogar,
Mozos y Agencias Ofrecen (hasta hace algunos años, Domésticas, Mozos y Agencias)
dos puntos, comillas

............CON SUMA URGENCIA

............para todo servicio
............se necesita
............niña de mano
....................
o de dedo
........... o de uña -de uñas limpias, de ser posible-,
............de labios de senos de nalgas de muslos de pantorrillas
............ y otros-as, niña de mano de pie o sentada
............ en posición supina o de cúbito dorsal,
............
boca arriba o boca abajo o -preferentemente- a horcajadas.

En otras palabras
.....................Un buen bello verdadero bípedo implume
.................... -e imberbe: de sexo femenino- tricerebrado
Id est (es un decir) una mujer que disponga de tres cerebros:
-uno para ideas y pensamientos: abstracciones /lemas /e imágenes /
-otro para emociones: intuiciones /afectos /y pasiones y
-otro cerebro para acciones y movimientos
posibles de entrar a funcionar en forma armónica y no-contradictoria
a la tricerebrada del caso, la chica niña tipa perica paloma galla o mujer
.......... a garota menina ragazza o donna -mobile, pelo al vento
.......... una fille or une femme femenina: con rasgos actualizados
......... .o latentes de geisha
...........a girl or a woman oder eine Fraulein,
preferiblemente in her twenties : entre los veinte y los treinta,
una Hija del Hombre: hermana, más que hija, del Hijo del Hombre,
o hija de un hombre con ojos de cristal y papel sellado en la piel...
(mirad, niñitas: lo mismo que cantaban los jaivitas...)
hija de su madre
hoja en blanco o escrita
ojos abiertos o cerrados o en blanco: cada cosa a su tiempo;
hija de quien sea, no importa demasiado en qué hilera de la pirámide social,
a qué altura estaban los ladrillos con que la construyeron
ni sus coloridos o matices o distribuición de melanina, su estatura
o altura, tonelaje, desplazamiento o medidas (1).
No se exige referencias, recomendaciones, experiencia previa, fe de bautismo,
............... certificados de antecedentes, nacimiento, buena conducta
............... u honorabilidad, prueba de aptitud académica,
............... licencia de educación media o para conducir,
................ni título ni grado alguno.
.........................
However. Ph. D.s are encouraged to apply.

Se ofrece: ... Buen sueldo
................... pan y cebolla
................... techo y abrigo
................... tiempo y paciencia
................... alma corazón y vida
................... disposición a contraer matrimonio ( * ) y de llapa

.... a) el acceso a un raro computador
........
ex-uberante y con-ex-céntrico, atiborrado de information,
........
programado no se sabe por ahora por Quién y (ni) para qué,
........ y que, a pesar de muuuuuuuuuchas cosas, mal que bien o bien que mal,
........ funciona.
.....b) un cuerno de unicornio
..........
en el cual se enrolla la fértil y señalada provincia
..........
de un largo y angosto corset de soledad,
..........un reto su resto difícil de aceptar o de asumir: un cacho,
..........un cuerno lleno hasta el borde y hasta rebosante de
.................semen, sudor y lágrimas
........-tal vez quede, todavía, un resto de sangre-
.................lleno también con gritos
.................y susurros y sollozos y
.................ronroneos y ocasionales
.................entusiasmos esporádicos, y con algunas
........
gotitas o cristales de paz que,
..................como las cepas del yogurt,
www.letrapueden cultivarse en un medio adecuado.
.............De "amor" me temo que no
............(a esa palabrita le han corrido demasiada mano)
.......c) una boca y sus correspondientes bordes e interiores
.......d) un par de ojos con sus parpados y sus correspondientes
............apéndices pilosos
.......e) un par de manos con un pulgar oponente y otros cuatro dedos
...........(cada una), mas un conjunto de líneas difíciles de describir
...........por escrito.
.......f) un par de bien conformadas orejas y otro de fosas nasales.
.......g) un pecho suficientemente peludo
.......h) una cabellera subdesarrollada; una calva en vías de desarrollo...
........i) una barba (optativa); posibilidades de bigotes, peras,
...........patillas, chuletas, etcétera.
.......y) vello corporal de diversos matices de color y de texturas varias
.
.......z) un cuerpo en aceptable estado, con las capacidades de ver y mirar,
.........oír scuchar, palpar y tocar, oler, gustar y saborear,
.........tomar el peso, beber y percibir alteraciones en la temperatura.
.........humedad, presión atmosférica y posición relativa a la atracción
.........gravitacional,
todo con poco uso.

En el hipotético ... pero no imposible ... caso,
en el evento de que la lectura deste poemaanuncio repercutiera en alguna interesada,
ésta podría escribir -a mano o a máquina- o mandar un cassete u otro medio
asking for further and additional info ( ** ) al nombre mencionado supra
.......... -al comienzo- a la dirección

.......... Grecia 907
.......... Departamento 22
..........
Ñuñoa
.......... Santiago

mandando, si le es posible, foto reciente o autoretrato visual o verbal
-escrito y/o hablado- ánimo, consejos, datos o buenos deseos, regalos, donativos,
becas o subsidios, fruta
................... al autor de este poemaanuncio o donde le parezca
adecuado mandarlo.




Beware of dog!
SOGOL

El guardián de la Antología